
Aena anunció la inminente licitación del nuevo Plan Director del Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat, con un presupuesto inicial de 4.45 millones de euros (mde), centrado principalmente en definir las medidas ambientales que guiarán la futura expansión del aeropuerto.
Este paso marca el arranque formal del proceso de ampliación que, según lo acordado en junio entre el Ministerio de Transportes, la Generalitat de Catalunya y Aena, proyecta transformar El Prat en uno de los principales hubs intercontinentales europeos, bajo principios de sostenibilidad, innovación y conectividad global.
“El objetivo es que la ampliación de El Prat sea un proyecto ejemplar, no solo por su magnitud inversora, sino por su ambición ambiental y su capacidad de situar a Barcelona en el mapa de los grandes hubs intercontinentales”, afirmó Maurici Lucena, presidente y consejero delegado de Aena, durante su intervención en una nueva edición del ciclo de conferencias Matins Esade.
Lucena destacó que este contrato representa uno de los mayores encargos de consultoría ambiental en España en los últimos años, debido a la complejidad técnica del proceso y a la necesidad de cumplir con los más altos estándares exigidos por la evaluación ambiental estratégica, incluida la consulta a la Comisión Europea.
Según el calendario previsto, la elaboración de los estudios se iniciará en el segundo trimestre de 2026, con la aprobación final del Plan Director proyectada para finales de 2029. A partir de entonces, comenzará la ejecución de las obras, incluyendo la adquisición de terrenos y la implementación de medidas compensatorias ambientales.
En paralelo al desarrollo del nuevo Plan Director, Aena mantiene en marcha un programa de inversiones por más de 800 mde en las terminales T1 y T2 de El Prat. Las obras contemplan la remodelación integral de la T2 y la ampliación en un 15.5% de la superficie de la T1, con mejoras operativas previstas hasta 2032.
También se están modernizando los sistemas de seguridad con tecnología de inspección avanzada que permitirá mayor agilidad en los controles sin necesidad de extraer líquidos ni dispositivos electrónicos del equipaje.
“Asegurar que Barcelona disponga del aeropuerto que necesita para afrontar las próximas décadas, tanto en capacidad como en excelencia operativa, es nuestro compromiso”, concluyó Lucena, subrayando que la ampliación no solo responde al crecimiento de la demanda, sino también al papel estratégico del aeropuerto como motor económico, nodo de conexión global y referencia en sostenibilidad.







