
La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) advirtió que la lucha contra el cambio climático requiere concentrar los esfuerzos en transformar las fuentes de energía utilizadas a nivel mundial, en lugar de abordar de manera aislada las emisiones de cada sector económico.Durante su intervención en el Simposio Mundial de Sostenibilidad 2026 (WSS), Marie Owens Thomsen, vicepresidenta sénior de Sostenibilidad y economista jefe de IATA, señaló que la causa fundamental del calentamiento global es la combustión de energías fósiles, por lo que una transición energética a gran escala permitiría avanzar simultáneamente en la descarbonización de distintas industrias.
La directiva sostuvo que el calentamiento global es un fenómeno real, provocado por la actividad humana y en aceleración, por lo que el debate ya no debe centrarse en cuestionar la evidencia científica, sino en identificar las medidas más eficaces para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
Explicó que el carbón, el petróleo y el gas continúan suministrando la mayor parte de la energía primaria del mundo, situación que mantiene la dependencia de los combustibles fósiles en actividades como el transporte, la construcción, la agricultura y la producción industrial.En este contexto, cuestionó la tendencia a señalar periódicamente a determinadas industrias como principales responsables del problema climático, entre ellas la aviación, el transporte marítimo, la producción de carne, la moda y los centros de datos.
Advirtió que este enfoque puede provocar el traslado de actividades productivas hacia países con regulaciones ambientales menos estrictas, sin conseguir una reducción efectiva de las emisiones globales.Por ello, la directiva consideró que sectores como el acero, el cemento, el transporte marítimo, la agricultura y la informática comparten un desafío estructural: disponer de energía con bajas emisiones de carbono suficiente para sostener sus operaciones.“Si pudiéramos cambiar la fuente de energía que sustenta todo lo que el mundo produce, transporta y construye, abordaríamos la mayor parte del problema desde su origen”, afirmó Owens Thomsen.
También alertó sobre los riesgos de excluir del diálogo climático a representantes de las industrias tradicionalmente cuestionadas por su impacto ambiental, debido a que concentran conocimientos técnicos, experiencia y recursos financieros necesarios para desarrollar soluciones.
Finalmente, llamó a los participantes a mantener un debate abierto sobre las estrategias de descarbonización, cuestionar los enfoques existentes y reconocer que todavía existen diferencias sobre las medidas más adecuadas para combatir el cambio climático.









