
Boeing recibió de Lockheed Martin un contrato de aproximadamente 14 mil 700 millones de dólares (mdd), cuyos términos definitivos aún están pendientes, para aumentar la producción y suministrar buscadores del misil interceptor PAC-3 Missile Segment Enhancement (MSE).
Estos componentes permiten a los interceptores Patriot identificar, seguir y atacar amenazas aéreas, desde aeronaves hostiles hasta misiles hipersónicos, balísticos y de crucero.
El contrato formaliza un esquema de siete años para triplicar la producción de buscadores PAC-3 MSE, en el marco del acuerdo anunciado previamente con el Departamento de Guerra de Estados Unidos.
La ampliación respalda la Estrategia de Transformación de Adquisiciones del Pentágono, orientada a acelerar la entrega de capacidades militares.
“La inversión anticipada y un enfoque constante en la calidad y la ejecución nos han colocado en posición de suministrar buscadores a niveles sin precedentes en el corto plazo, y estamos comprometidos a mantener ese impulso”, afirmó Steve Parker, presidente y director ejecutivo de Boeing Defense, Space & Security.
Para incrementar la fabricación, Boeing ha invertido en la ampliación de su planta de buscadores PAC-3, modernizado sus instalaciones y reforzado las relaciones con proveedores. También ha mejorado sus procesos y controles para elevar la calidad desde la primera ejecución y contar con una cadena de suministro capaz de sostener el aumento de producción.
El incremento de la producción y las contrataciones comenzaron a principios de este año, tras el anuncio del acuerdo marco. Boeing prevé que el contrato genere cientos de empleos directos e indirectos en la zona de Huntsville, Alabama, donde fabrica estos componentes para sistemas de defensa antiaérea.[5/10, 5:32 p.m.] Ana Lucía Aéreo A21: Acelera OACI gestión del tránsito aéreo para reducir demoras y emisiones
Balazo: El organismo impulsa la coordinación internacional de vuelos, aeropuertos y espacio aéreo para mejorar la eficiencia operativa y reducir el consumo de combustible
Muchos menos vuelos sufrirán demoras o cancelaciones tras la implementación mundial de la Gestión de Afluencia del Tránsito Aéreo (ATFM) impulsada por la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI).
Los recientes cierres del espacio aéreo y fenómenos meteorológicos severos han demostrado la vulnerabilidad de los servicios aéreos.
Además, la incorporación de nuevas tecnologías aeronáuticas está aumentando la complejidad de las operaciones en todo el sector. Ante estos desafíos y el fuerte crecimiento del tránsito aéreo previsto, la OACI está acelerando la implementación de la ATFM como una solución internacional integral.
La ATFM combina tecnologías de navegación aérea y nuevos procedimientos para mejorar la confiabilidad de los servicios y reducir el consumo de combustible y las emisiones.
Todos los vuelos y los factores que afectan sus operaciones se coordinan y gestionan de manera conjunta, más allá de las fronteras internacionales, incluso antes del despegue.
Entre estos nuevos procedimientos se encuentra la toma de decisiones en colaboración a nivel aeroportuario (A-CDM). Mediante este proceso, las aerolíneas, los aeropuertos y los controladores de tránsito aéreo intercambian información en tiempo real para decidir conjuntamente cuándo y cómo despegan o aterrizan los vuelos.
Esto mejora directamente la confiabilidad de las operaciones. El concepto de gestión integral del aeropuerto (Total Airport Management) amplía esta coordinación a todas las actividades aeroportuarias, desde el manejo de equipaje y el abastecimiento de combustible hasta los movimientos de pasajeros.
También se busca ampliar el espacio disponible. La adopción gradual del espacio aéreo de rutas libres (free route airspace) permitirá a los pilotos seleccionar la trayectoria más directa y eficiente, en lugar de seguir rutas preestablecidas.
Porciones completas del espacio aéreo controlado podrán gestionarse dinámicamente según las necesidades del tránsito, conforme al principio de uso flexible del espacio aéreo (flexible use of airspace) de la ATFM.
La implementación de la ATFM ya es obligatoria en diversas circunstancias; ahora, el desafío consiste en acelerar y ampliar su uso generalizado.
Hoy, la OACI reunió a representantes de todas las áreas operativas de la aviación mundial para sostener conversaciones internacionales y definir los próximos pasos.
Una prioridad es garantizar que todas las regiones y aeropuertos puedan medir y gestionar con precisión la capacidad del espacio aéreo y de las instalaciones aeroportuarias, es decir, el número máximo de aeronaves que pueden atenderse de manera segura durante un periodo determinado.
La OACI también está renovando sus esfuerzos para optimizar las distancias mínimas de separación entre aeronaves y aumentar de forma segura la capacidad máxima del espacio aéreo.
“Juntos, estableceremos una red verdaderamente conectada para la gestión de afluencia del tránsito aéreo, que permitirá que cada vuelo opere de manera predecible y eficiente, al tiempo que reforzamos la seguridad operacional y la sostenibilidad”, afirmó el secretario general de la OACI, Juan Carlos Salazar, al recibir a los delegados en la sede de la organización en Montreal.
“Al finalizar esta semana, debemos asegurarnos de contar con planes coherentes y prácticos, trabajando de manera conjunta y coordinada con nuestros vecinos y socios”, añadió.
Las conversaciones concluirán el 9 de octubre. Sus resultados servirán de base para actualizar las orientaciones que la OACI proporciona a sus Estados miembros y las actividades que realiza para apoyarlos en su implementación.









