
La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) expresó preocupación por la propuesta de incrementar en 10 dólares las tarifas que pagan los pasajeros internacionales en Antigua y Barbuda, al considerar que el ajuste puede elevar el costo de los viajes y afectar la conectividad aérea del país.
La medida contempla que cada pasajero, incluidos los residentes, paguen 50 dólares tanto a la llegada como a la salida, lo que representaría 20 dólares adicionales para un viaje de ida y vuelta.
Las aerolíneas respaldan el financiamiento de la supervisión de la aviación y de la infraestructura aeroportuaria, incluidos los proyectos previstos para el Aeropuerto Internacional Bird y el Aeropuerto Internacional de Barbuda.
Sin embargo, IATA señaló que las partes interesadas no cuentan con información suficiente sobre la metodología utilizada para establecer el incremento, la recaudación que generaría la medida y la distribución de los recursos entre infraestructura, operación aeroportuaria y supervisión de la aviación.
El planteamiento también coincide con las conversaciones que mantienen los países integrantes de la Organización de Estados del Caribe Oriental (OECO) para establecer un esquema regional de financiamiento de la Autoridad de Aviación Civil del Caribe Oriental (ECCAA).
Aunque el Gobierno de Antigua y Barbuda indicó que una parte del incremento se destinaría a financiar a la autoridad regional, IATA señaló que aún falta precisar cómo se determinó el monto y qué proporción de los ingresos se asignaría a cada objetivo.
También llamó la atención sobre el comportamiento reciente del mercado aéreo del país. El tráfico de pasajeros de Antigua y Barbuda disminuyó 2.6% durante el primer semestre de 2026 frente al mismo periodo de 2025.
En este contexto, el organismo internacional señaló que cualquier incremento en el costo del transporte debe considerar sus posibles efectos sobre la demanda turística, la competitividad del destino y la conectividad aérea, debido a la competencia que mantienen los países del Caribe por visitantes, inversión y servicios aéreos.
“Es esencial que el gobierno explique claramente los fundamentos del aumento propuesto y cómo se utilizarán los ingresos adicionales. Cualquier contribución a la financiación de la ECCAA debe realizarse a través del marco regional acordado, respaldado por mecanismos transparentes de gobernanza y financiamiento que garanticen que los ingresos recaudados para la supervisión de la seguridad aérea se destinen a ese fin y se transfieran en consecuencia”, afirmó Peter Cerda, vicepresidente regional de la IATA para las Américas.
“Esto también facilitaría una consulta informada con las partes interesadas y mantendría la confianza en los esfuerzos para apoyar el desarrollo y la supervisión de la aviación en toda la región. Separar la iniciativa regional de la ECCAA de las propuestas de aumento de las tarifas nacionales de pasajeros permitiría que cada medida se considerara de manera independiente y se evaluara según sus propios méritos”, añadió.







