
Juan Carlos Salazar, secretario general de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), llamó a los Estados y a la industria aérea a transformar los compromisos sobre igualdad de género en acciones concretas y resultados verificables, al advertir que el crecimiento de la aviación no puede sostenerse sin una representación adecuada de las mujeres.
Durante su intervención en la sesión “Fortalecimiento de la participación de las mujeres en la aviación de África”, celebrada en el marco de la Cumbre Mundial sobre Género en la Aviación de la OACI (ICAO Global Aviation Gender Summit), el directivo señaló que la aviación mundial enfrenta el reto de ampliar la participación femenina en todos los niveles de la actividad.
“No podemos simplemente continuar creciendo y alcanzar los objetivos tan ambiciosos que perseguimos si no tenemos una representación adecuada de más de la mitad de la población mundial”, afirmó.
Salazar sostuvo que el desafío central consiste en pasar de las declaraciones y los compromisos a resultados que puedan ser evaluados. Para ello, identificó tres elementos prioritarios: medición, liderazgo y rendición de cuentas.
El primer componente, explicó, es la generación de datos confiables que permitan conocer el nivel real de participación de las mujeres, identificar las brechas existentes y orientar las políticas públicas y empresariales. “Lo que se mide se gestiona adecuadamente”, aseguró.
Añadió que, sin indicadores claros, los gobiernos y las organizaciones no pueden determinar qué políticas están funcionando ni establecer en qué áreas resulta necesario intensificar los esfuerzos.
Como segundo elemento, Salazar subrayó la importancia del liderazgo y del compromiso visible desde los niveles más altos de las organizaciones.
Explicó que la responsabilidad de promover una mayor participación femenina no corresponde únicamente a las mujeres que ocupan cargos directivos, sino también a los hombres que encabezan instituciones, empresas y organismos relacionados con la aviación.
De acuerdo con Salazar, los avances serán más consistentes cuando las personas responsables de la toma de decisiones conviertan la igualdad de género en una prioridad estratégica, destinen recursos, adapten políticas y generen nuevas oportunidades laborales y de desarrollo profesional.
También destacó el papel del grupo de trabajo sobre género del Consejo de la OACI, encargado de brindar orientación estratégica y de promover la participación de las mujeres en la aviación a escala mundial.
El tercer componente señalado fue la rendición de cuentas, debido a que, dijo, “las buenas intenciones no son suficientes para modificar de manera sostenida la estructura laboral del sector”. Por ello, sostuvo que los avances deben acompañarse de responsabilidades claramente asignadas, monitoreo periódico y presentación de resultados.
Indicó que, después de una década de esfuerzos internacionales en esta materia, existe mayor claridad sobre las medidas que deben aplicarse, pero persiste el reto de mantener el liderazgo, medir los avances y garantizar que las organizaciones rindan cuentas.
El titular de la OACI enfatizó además que ninguna organización puede alcanzar por sí sola los objetivos de participación de género planteados para el sector aéreo. Por ello, pidió reforzar la cooperación entre gobiernos, empresas, instituciones académicas y organismos internacionales, con el propósito de construir políticas coordinadas y ampliar la disponibilidad de talento para la industria.
Entre las herramientas disponibles, Salazar mencionó la Red Global de Puntos Focales de Género de la OACI, que reúne a especialistas de distintas regiones para compartir experiencias, propuestas y prácticas aplicables en los Estados miembros.
Afirmó que la participación en esta red representa una vía para que los gobiernos respalden los cambios institucionales y contribuyan a la formulación de estrategias destinadas a incrementar la presencia femenina en la aviación.
También se refirió a la guía de la OACI para incorporar la perspectiva de género y promover la participación de las mujeres en la aviación, la cual ofrece orientaciones prácticas que pueden ser adaptadas por cada Estado de acuerdo con sus condiciones y necesidades.
La OACI impulsa igualmente el programa Nueva Generación de Profesionales de la Aviación (NGAP), cuyo objetivo es ayudar a los Estados a anticipar las necesidades futuras de personal, identificar habilidades emergentes y desarrollar una reserva sostenible de talento.
Como ejemplo de su aplicación en África, Salazar informó que la organización trabaja con Angola en una iniciativa de planificación de la fuerza laboral vinculada con el programa NGAP.
Según explicó, este proyecto busca mostrar cómo los Estados pueden preparar a la siguiente generación de profesionales y adaptar las herramientas internacionales a sus propias necesidades nacionales.
El secretario general destacó además el Programa de Embajadores de la OACI, para el cual la organización envió invitaciones formales a sus 193 Estados miembros. Los países han comenzado a presentar candidaturas para designar embajadores globales que promuevan una mayor participación de las mujeres y de las nuevas generaciones en la aviación.







