
ENAIRE, gestor estatal de navegación aérea española, y la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) coordinaron el primer vuelo estratosférico de gran altitud y largo alcance de una plataforma HAPS (High Altitude Platform System) en Europa.
La operación se desarrolló en el estratopuerto del Parque Tecnológico de Fuerteventura, dentro del espacio aéreo de Canarias, bajo la supervisión del Centro de Control de ENAIRE en el archipiélago. La maniobra integró una aeronave no tripulada de gran envergadura con el tránsito habitual de la aviación comercial.
La prueba incorporó este tipo de vehículos al sistema de gestión del tráfico aéreo nacional, lo que permitió evaluar protocolos de coordinación, separación y vigilancia. ENAIRE aplicó procedimientos específicos para mantener la seguridad operacional y garantizar la continuidad del servicio aéreo. La experiencia aportó datos técnicos sobre la convivencia de operaciones estratosféricas con rutas comerciales.
La operación formó parte del proyecto ISSEC (Centro Internacional Inteligente para Seguridad, Emergencias, Biodiversidad y otras Misiones de Servicios Públicos), liderado por Telespazio Ibérica, del Grupo Leonardo, junto con Pegasus Aero Group en Unión Temporal de Empresas.
El programa busca adquirir servicios de I+D+i (Investigación, Desarrollo e innovación) para desarrollar soluciones en biodiversidad, seguridad, emergencias y otros servicios públicos mediante plataformas aéreas no tripuladas. Este enfoque incluye aplicaciones de observación, telecomunicaciones y vigilancia de grandes extensiones de territorio.
La ejecución técnica del vuelo contó con la colaboración del Centro Avanzado de Tecnologías Aeroespaciales (CATEC) como operador autorizado.
La aeronave Apus Neo 18, fabricada por MIRA Aerospace, realizó el ascenso bajo supervisión de controladores de ENAIRE, quienes activaron medidas de coordinación con el resto de usuarios del espacio aéreo. Estas tareas permitieron comprobar la viabilidad de operaciones prolongadas a gran altitud dentro de un entorno regulado.
Además del vuelo de la plataforma HAPS, la campaña incluyó el despliegue de un globo libre de la compañía TAO. Las pruebas buscan validar el uso de sistemas estratosféricos como herramientas de apoyo a servicios públicos. ENAIRE respalda el desarrollo de estas tecnologías para facilitar la transmisión de datos en tiempo real hacia centros de geoinformación, con el fin de mejorar la respuesta ante incendios forestales y situaciones de emergencia.
Con esta operación, ENAIRE impulsa el concepto Higher Airspace Operations (HAO), que regula actividades en capas superiores del espacio aéreo.
La iniciativa sitúa a España y a Canarias como zona de pruebas para nuevas soluciones aeroespaciales y abre la puerta a futuras misiones científicas, de vigilancia ambiental y de apoyo a la protección civil.






