
El mercado de combustible de aviación sostenible (SAF) puede llegar a valer hasta 50 mil millones de dólares (mdd) en 2036, así lo proyectó la firma de investigación de mercado IDTechEx en su informe “Mercado de biocombustibles y combustibles electrónicos sostenibles 2026-2036: tecnologías, actores y previsiones”.
El estudio afirmó que en el Reino Unido y la Unión Europea se creó una demanda obligatoria a gran escala debido a los mandatos, como REFuelEU, que exigen mezcla de SAF y que a nivel mundial los nuevos anuncios de proyectos se han centrado más en dicho combustible que en diésel renovable.
“Esto refleja la creencia de la industria de que los mercados de SAF serán más rentables a largo plazo, al consolidarse como la principal herramienta para la descarbonización de la aviación”, desglosó IDTechEx.
“En consecuencia hay proyecciones sobre el potencial del mercado de SAF, el cual se estima que alcanzará 50 mil millones de dólares a nivel global en 2036”.
Sin embargo, en su informe la firma comenta que todavía existe una “importante incertidumbre regulatoria” en torno al SAF y como ejemplo citó a Estados Unidos, donde el portafolio de proyectos planeados es muy amplio, pero el apoyo gubernamental disponible actualmente no resulta suficiente para incentivar económicamente la producción del combustible frente al diésel renovable en la mayoría de las instalaciones, salvo por la demanda voluntaria de las aerolíneas.
“A corto plazo, esto podría derivar en una sobrecapacidad significativa de SAF, ya que algunas plantas podrían entrar en operación antes de que se materialice la demanda regulatoria esperada”, agregó.IDTechEx también mencionó que la ruta ésteres y ácidos grasos hidroprocesados/aceite vegetal hidrotratado (HEFA/HVO) es uno de los principales impulsores del crecimiento inicial del SAF, pues es la vía de producción de menor costo y con un precio de venta no muy alejado del del combustible convencional para aviación.
Sin embargo, las materias primas HEFA (aceites de cocina usados, grasas y aceites animales) son limitadas y, en algún momento después de 2030, el mercado global de SAF tendrá que enfrentar el llamado “punto de inflexión HEFA”, cuando la oferta de SAF producido por esta vía sea insuficiente para cubrir la creciente demanda impulsada por regulaciones de descarbonización cada vez más estrictas.
Esto obligará a un giro hacia rutas emergentes de SAF, como alcohol-a-jet, gasificación/Fischer-Tropsch y e-SAF.







