
El Secretario del Departamento de Transporte de Estados Unidos, Sean P. Duffy, y el Administrador de la Administración Federal de Aviación (FAA), Bryan Bedford, anunciaron el reemplazo del envejecido sistema nacional de radares, pieza clave para la detección y el seguimiento de aeronaves. Esta renovación incrementará la seguridad y eficiencia del espacio aéreo estadounidense.
Los nuevos contratos de radar forman parte de la iniciativa de control del tráfico aéreo impulsada por el presidente Donald Trump y el secretario Duffy, y serán financiados a través del paquete legislativo denominado One Big Beautiful Bill.
“Aunque nuestro sistema de transporte aéreo es el más seguro del mundo, la mayoría de nuestros radares datan de la década de 1980. Es inaceptable. Gracias al presidente Trump y al One Big Beautiful Bill, comenzaremos a reemplazar esta tecnología obsoleta para mejorar la seguridad y permitir una nueva ola de innovación en nuestros cielos”, declaró Duffy.
Por su parte, Bedford afirmó que el sistema de radar actual está desactualizado y desde hace tiempo necesita ser sustituido.
“Muchos equipos han superado su vida útil prevista, lo que incrementa los costos de mantenimiento y dificulta su soporte técnico. Estamos adquiriendo sistemas que se fabricarán nuevamente en Estados Unidos y servirán como columna vertebral de vigilancia del Sistema Nacional del Espacio Aéreo”, añadió.
Los contratos adjudicados a RTX e Indra contemplan la sustitución de hasta 612 radares de vigilancia con equipos modernos disponibles en el mercado, con implementación escalonada desde este trimestre y prioridad en zonas de alta densidad de tráfico.
Además de modernizar la red de vigilancia, la FAA unificará las 14 configuraciones distintas que actualmente existen en el Sistema Nacional del Espacio Aéreo (NAS), simplificando tareas de mantenimiento y logística.
En diciembre, el Departamento de Transporte y la FAA designaron a Peraton como integrador principal para supervisar la construcción del nuevo sistema de control del tráfico aéreo, en colaboración con RTX e Indra.
Para cumplir con el ambicioso objetivo de implementar el sistema completo antes de finalizar 2028, se recurrió a un contrato federal de adquisición innovador, sin precedentes, que permitió acelerar el proceso de selección del integrador.
Peraton inició labores de inmediato, trabajando con la FAA en prioridades iniciales como la transición de la infraestructura de cobre a fibra óptica, la instalación de nuevos conmutadores de voz y el despliegue de sistemas de conciencia situacional en aeropuertos de todo el país. Otros proyectos de modernización continuarán avanzando conforme a lo establecido en el One Big Beautiful Bill.







