
La guerra silenciosa del sabotaje y de los ataques cibernéticos no respeta fronteras ni husos horarios; de ahí que las empresas, incluidas las del sector aeroespacial, deban contar con un plan para prevenir sabotajes, a fin de poder decidir de la manera más rápida posible y proteger aquello que realmente les importa. Así lo señaló Luciano Guerrero, socio fundador y director general de Dark Matter Security, durante el webinar denominado “Guerra Silenciosa: Ciberseguridad, inteligencia y sabotaje en el Sector Aeronáutico Moderno”, organizado por la Federación Mexicana de la Industria Aeroespacial (FEMIA). en el que explicó que, para el sector aeroespacial mexicano, la mejor inversión no siempre está en una nueva herramienta tecnológica.
En su ponencia explicó que, para el sector aeroespacial mexicano, la mejor inversión no siempre está en una nueva herramienta tecnológica, sino en identificar el riesgo, tomar decisiones rápidas y proteger aquello que realmente les importa. De ahí que recomendó “definir sus joyas de la corona, exigir métricas claras y no conformarse con tener antivirus y firewall, porque eso ya no es suficiente”.
Explicó que la “guerra silenciosa” ya está sucediendo en México y el mundo del sector aeronáutico y aeroespacial. “No se libra con fúsiles ni con aviones de combates, sino con accesos a informaciones de ingeniería social y decisiones de negocio”.
Indicó que en el sector aeronáutico y de defensa la competencia no siempre se gana con mejor ingeniería, a veces se gana con mejor inteligencia y contrainteligencia y eso incluye ciberseguridad.
Por ello, el directivo externó que la pregunta no es “si nos van a atacar”, la pregunta es “qué tan preparados estamos”, pues lo fundamental es la prevención para detectarlo, resistirlo y decidir bajo presión.
Guerrero señaló que los objetivos básicos del sector aeroespacial son la ventaja competitiva donde se decide por información, tiempo y acceso, ya que el objetivo no es sólo hackear, sino que atacar la producción, el robo de propiedad intelectual y dejar mal a las empresas antes sus clientes ocasionando pérdida de confianza.
Sostuvo que para las empresas “lo más caro no es el ataque, sino realmente descubrirlo tarde”, ya que el adversario busca acceso confiable, más que una “magia técnica”.
Recordó que muchos programas militares y aeroespaciales han sido vulnerados desde dentro, mediante ingenieros técnicos, funcionarios; el patrón se repite hoy, dijo, el acceso humano sigue siendo el vector premium.
El director general de Dark Matter Security comentó que en el sector aeroespacial robar información reduce años en investigación y desarrollo y acorta el tiempo de mercado -riesgo silencioso-.
Por ello, aseveró, en el sector aeronáutico y aeroespacial lo que compete son las inteligencias sobre amenazas cibernéticas, sobre competidores y mercados y sobre riesgos de proveedores y socios, ya que descubrirlo tarde, significa costos muy elevados.
Finalmente, el directivo detalló que el espionaje corporativo es obtener información sensible o estratégica sin que se enteren, de ahí la importancia de tener esquemas de protección y evitar con ello los robos que pueden afectar a las líneas de producción, entre otras cosas.







