
Las consecuencias por el cierre de gobierno (Shutdown) en Estados Unidos que se vivió entre octubre y noviembre, entre ellas cancelaciones y retrasos de vuelos, se verán reflejadas en los resultados del cuarto trimestre, advirtieron aerolíneas del país.
Southwest Airlines aceptó que la reducción de tráfico en aeropuertos importantes afectará su desempeño al grado de que recortó su pronóstico de ganancias para el 2025: pasó de un rango original de entre 600 y 800 millones de dólares (mdd) a alrededor de 500 mdd.
La operadora citó menores ingresos por el cierre y mayores costos de combustible.
Por su parte, el CEO de Delta, Ed Bastian, informó a inversionistas que el cierre le costó a la aerolínea uno 200 mdd, esto en particular por el aumento en los reembolsos y una desaceleración en las reservas debido a las advertencias del Departamento de Transporte (DOT) y la Administración Federal de Aviación (FAA) sobre limitaciones de personal de controladores.
El cierre comenzó el 1 de octubre y se prolongó hasta mediados de noviembre (43 días en total), provocando interrupciones ante el reducido grupo de controladores de tránsito aéreo que continuó trabajando sin pago.
La situación se acrecentó cuando las autoridades ordenaron a inicios de noviembre reducir hasta un 10% las operaciones en 40 aeropuertos de todo el país, lo que provocó que más de 10 mil vuelos, sobre todo domésticos, fueran cancelados entre el 7 y 16 de dicho mes, de acuerdo a cifras de la FAA y la industria citadas por el medio AeroTime.
El grupo Airlines for America (A4A), que cuenta con las principales aerolíneas de EU, estimó que los retrasos o cancelaciones relacionados con el personal afectaron a alrededor de 5.2 millones de pasajeros durante el cierre.
United y American todavía no cuantifican el impacto del cierre, pero ambas instaron públicamente a Washington a resolver el estancamiento presupuestario mientras las restricciones de vuelos de la FAA entraban en vigor.







