
Las aerolíneas de bajo costo (LCC) en el Sudeste Asiático esperan que el impacto más fuerte en los precios del combustible debido a la guerra en Medio Oriente haya pasado, pero de todas formas sus márgenes siguen bajo presión y los ajustados presupuestos de los hogares amenazan la demanda, publicó Reuters.
Tanto AirAsia, Cebu Pacific y Scoot mostraron en sus últimos resultados trimestrales que los esfuerzos por recuperar los altos costos del combustible mediante el incremento de las tarifas no fue suficiente, al grado que las primeras dos reportaron pérdidas netas y la tercera casi duplicó su pérdida operativa.
Para una LCC, el costo del combustible representa una mayor proporción de los gastos que en las aerolíneas de servicio completo, pero los pasajeros sensibles a los precios dejan a las compañías menos margen para aumentar las tarifas sin debilitar la demanda.La depreciación del ringgit malasio, el baht tailandés, la rupia indonesia y el peso filipino ante el dólar, incrementó los costos de combustible y arrendamiento de aeronaves, que normalmente se cotizan en la moneda estadounidense, lo que añadió más presión a las aerolíneas.
Por su parte, las aerolíneas de servicio completo han estado mejor protegidas gracias a la fuerte demanda postpandemia de los pasajeros premium mientras las LCC se han beneficiado menos debido a sus productos más básicos y a sus programas de fidelización más pequeños, dijo Nathan Gee, jefe de investigación de transporte para Asia-Pacífico de BofA Global Research.
Por su parte, el analista independiente de aviación Brendan Sobie señaló que los ajustados presupuestos de los hogares podrían limitar los viajes de la clase media del Sudeste Asiático durante el resto del año y en la temporada alta.
“Las perspectivas a corto plazo son bastante sombrías”, dijo. “Aunque existe la esperanza de una mejora en el cuarto trimestre, todavía es demasiado pronto para evaluarla realmente”.







