
La Autoridad de Aviación Civil del Reino Unido (CAA) publicó un informe que establece recomendaciones para evaluar y gestionar el ruido generado por drones y aeronaves eléctricas de despegue y aterrizaje vertical (eVTOL), ante el crecimiento previsto de sus operaciones comerciales.
El documento, titulado Gestión del ruido procedente de las tecnologías emergentes de la aviación (CAP3304), advierte que, aunque estas aeronaves podrían ser más silenciosas que los helicópteros convencionales, sus operaciones a menor altitud y cerca de zonas residenciales podrían generar nuevas formas de exposición al ruido.
Se prevé que las operaciones comerciales con drones se expandan durante la próxima década, con aplicaciones en inspección de infraestructura, respuesta a emergencias, logística y transporte de suministros médicos.
Sin embargo, a medida que estas tecnologías pasen de las pruebas a las operaciones habituales, la gestión del ruido será clave para facilitar su integración en el espacio aéreo y reducir posibles afectaciones a las comunidades.
Entre las medidas propuestas destacan el diseño de aeronaves más silenciosas, evaluaciones de ruido proporcionales a cada operación, procedimientos de vuelo y rutas adecuados, mecanismos accesibles para presentar quejas y una recopilación sistemática de datos operacionales y acústicos.
El informe también complementa el programa El futuro del vuelo de la CAA, orientado a facilitar la integración segura de drones y eVTOL en el espacio aéreo británico, sin comprometer los estándares de seguridad y protección ambiental.
“Un enfoque claro y proporcionado en materia de ruido puede proteger a las comunidades, brindar mayor seguridad a los operadores y respaldar la expansión responsable de estas nuevas tecnologías y servicios que pueden ofrecer beneficios públicos y económicos reales”, señaló Ed Weston, jefe de investigación y consultoría medioambiental de la CAA.
El documento además busca respaldar al Departamento de Transporte británico en la elaboración de una política nacional sobre el ruido de los drones. La propuesta contempla un marco flexible que pueda ajustarse conforme aumenten las operaciones comerciales y se obtenga mayor evidencia sobre sus efectos.









