
Investigadores de la NASA y Boeing evalúan tecnologías digitales destinadas a mejorar la seguridad y eficiencia de las operaciones en aeropuertos, desde el rodaje de las aeronaves hasta la gestión de las rutas de vuelo.
Las pruebas incluyen sistemas de información digital para calles de rodaje, detección de obstáculos en pistas y herramientas para compartir trayectorias entre pilotos, controladores y despachadores.
El trabajo se desarrolla con participación del Centro de Investigación Ames de la NASA, en Silicon Valley, California, en un entorno donde aeronaves, vehículos de servicio y personal de tierra deben coordinar sus movimientos dentro de espacios con alta concentración de operaciones.
El objetivo es reducir los errores de comunicación y proporcionar información que facilite la toma de decisiones durante las distintas fases del vuelo.
En las pruebas de rodaje digital, los pilotos recibieron instrucciones sobre las rutas mediante las pantallas de la cabina o tabletas, en lugar de depender únicamente de indicaciones verbales de los controladores de tránsito aéreo.
Las aeronaves siguieron rutas digitales, mientras sensores identificaron posibles obstáculos, como vehículos u otros aviones, en calles de rodaje y pistas. De acuerdo con la NASA, este esquema puede disminuir la carga de trabajo de pilotos y controladores y reducir el riesgo asociado con errores de comunicación.
La tecnología también se probó durante operaciones de aterrizaje. Mientras un Boeing se preparaba para aproximarse a una pista, los sensores detectaron un vehículo que se encontraba en el área de aterrizaje y generaron información adicional para apoyar la toma de decisiones de los pilotos. La NASA prevé integrar estas capacidades en futuras pruebas dentro de entornos simulados de control de tránsito aéreo para analizar su funcionamiento conjunto.
Parimal Kopardekar, director del proyecto de Operaciones y Seguridad del Espacio Aéreo de la NASA, señaló que la seguridad constituye un elemento central de la investigación de la agencia.
“La tecnología que puede proporcionar mayor autonomía y dar soporte a un futuro espacio aéreo con múltiples aeronaves operando en armonía es clave para el avance del Sistema Nacional del Espacio Aéreo”, declaró.
La investigación también aborda la gestión de los vuelos después del despegue. En 2025, la NASA trabajó con Boeing, United Airlines y socios internacionales en pruebas para evaluar el intercambio de información sobre trayectorias en tiempo real, tanto en vuelos nacionales como transoceánicos. Un Boeing 737 de United Airlines compartió datos de vuelo con los centros de operaciones de la aerolínea y los sistemas de control de tránsito aéreo, con el propósito de determinar qué información y frecuencia de actualización permiten mejorar las predicciones de llegada.
Estos datos pueden ayudar a los controladores a secuenciar las aeronaves con mayor precisión y reducir la necesidad de patrones de espera o cambios de ruta.
La NASA también desarrolla herramientas de redireccionamiento antes del despegue que permiten a despachadores y controladores consultar una representación digital común de los vuelos. Ante una modificación de ruta, el sistema busca facilitar la coordinación digital entre los participantes y reducir la dependencia de intercambios verbales.
La NASA transfirió la tecnología de enrutamiento a la Administración Federal de Aviación (FAA), mientras las aerolíneas continúan con las pruebas. Estas iniciativas forman parte de los programas de modernización del espacio aéreo de Estados Unidos, que incluyen automatización, gestión de flujos de llegada y salida e intercambio de datos.
El desarrollo de estas herramientas busca mejorar la coordinación entre aerolíneas, fabricantes, autoridades y operadores aeroportuarios, con posibles efectos en la seguridad, los tiempos de operación y el consumo de combustible.







