
El satélite Sentinel-6B, construido por Airbus, fue lanzado con éxito desde la Base de la Fuerza Espacial Vandenberg en California, EU. Este es el segundo de dos satélites gemelos diseñados para continuar recolectando datos esenciales sobre la altura de la superficie del mar al menos hasta el año 2030. El primero, el Sentinel-6 Michael Freilich, fue lanzado en noviembre de 2020.
Durante su primer año en órbita, el Sentinel-6B operará junto al Sentinel-6 Michael Freilich, lo que permitirá que ambos instrumentos trabajen en conjunto para ofrecer los datos más precisos sobre los niveles del mar a nivel global. Esta información es fundamental tanto para alertar a los países costeros sobre posibles amenazas como para mantener la continuidad en los pronósticos oceánicos.
“El lanzamiento de este satélite jugará un papel crucial en el avance de la investigación en curso, consolidando además los importantes logros ya alcanzados. Las mediciones precisas del nivel del mar son datos invaluables para proteger a las comunidades costeras y orientar la acción climática global”, afirmó Alain Fauré, director de Sistemas Espaciales en Airbus.
El Sentinel-6B realizará mediciones de altimetría oceánica de alta precisión. A través del envío de pulsos de radar a la superficie del océano y el registro del tiempo que tardan en regresar, el satélite puede obtener datos con una precisión de pocos centímetros. Además de monitorear el aumento del nivel del mar y la circulación oceánica, también registrará perfiles verticales de temperatura y humedad atmosférica.
Frente al acelerado aumento del nivel del mar, el Sentinel-6B garantizará la continuidad de registros a largo plazo que son fundamentales para desarrollar estrategias de adaptación y mitigación climática ante futuros impactos.
Este satélite forma parte de más de 20 iniciativas de monitoreo climático en las que Airbus ha actuado como contratista principal. En conjunto, estos satélites aportan información crítica sobre la transformación del planeta.
El Sentinel-6B opera en una órbita no heliosincrónica a 1,336 kilómetros de altitud y con una inclinación de 66 grados, lo que le permite sobrevolar las mismas ubicaciones a distintas horas del día y la noche, facilitando la medición de fenómenos variables en un ciclo de 24 horas, como las mareas. El satélite tiene un peso aproximado de 1.3 toneladas.
La misión Sentinel-6 forma parte del programa Copernicus de la Unión Europea para el monitoreo ambiental. Aunque se trata de una misión europea liderada industrialmente por Airbus, también representa un ejemplo destacado de cooperación internacional, ya que ha sido desarrollada conjuntamente con la Agencia Espacial Europea (ESA), la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio de Estados Unidos (NASA), la Organización Europea para la Explotación de Satélites Meteorológicos (EUMETSAT) y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), con el respaldo del Centro Nacional de Estudios Espaciales de Francia (CNES).







