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21/10/2018

Seguridad en el mantenimiento aeronáutico, primera parte

Augusto Javier… / Viernes, 6 Abril 2018 - 10:29

La conciencia de seguridad que tenemos en la actualidad, así como la necesidad de continuar trabajando en pro de una mayor calidad en las operaciones aéreas, requieren de un ataque a las amenazas desde todos los flancos. Es así que debemos abordar el desempeño del rol técnico como un subsistema de alta criticidad.

Antes de comenzar a desarrollar los aspectos generales de los factores humanos y organizacionales vinculados al mantenimiento, es importante destacar la necesidad de un apego constante a los cuatro pilares esenciales de la aeronavegabilidad:

  • Uso de materiales, partes, componentes de recambio, etc., aprobados y certificados (elegibles y rastreables)
  • Personal debidamente habilitado y capacitado
  • Herramental aprobado, homologado y certificado (según cada caso específico)
  • Documentación actualizada y cumplimentada (para el rastreo y seguimiento)

Cuando una organización de mantenimiento aeronáutico no cumple alguno de estos cuatro puntos, incurre en una conducta antirreglamentaria y punible (violaciones) ante la autoridad aeronáutica competente. 

Incluso podrá exigirse la intervención de la justicia, en caso de que se cometan actos que puedan ser considerados como delitos. A su vez, se establecen fuertes cimientos para el inicio y prosecución de una cadena de eventos inseguros -condiciones latentes del sistema-, que a posteriori dan como resultado un incidente o accidente, debido a la falla de un componente en servicio.

Factores humanos

En cuanto a la fase técnica, el error humano puede entenderse como la  acción, inacción, omisión o comportamiento de una o más personas involucradas en una organización, que da como resultado un detrimento o carencia respecto a un procedimiento aplicado para restituir o mantener la condición de aeronavegable de un producto aeronáutico. 

Cualquier acción inadecuada e involuntaria que se produzca durante ese procedimiento puede ser considerada un error humano. Nunca el error es voluntario, ya que de serlo se incurriría en una violación.

Por otra parte, no debe entenderse que el error humano está limitado a una equivocación aislada –durante la ejecución de una tarea– por parte de un integrante de la organización. Una cadena de eventos inseguros puede tener su génesis en la toma de decisiones, mucho tiempo antes de la ejecución en sí de la tarea.

Los plazos de inspección, el análisis de aplicabilidad de la documentación técnica, las políticas de almacén, la provisión de insumos y los planes de instrucción del personal, entre otros factores, pueden desencadenar una sucesión de hechos inseguros, como se verá en la siguiente colaboración.

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