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22/09/2020

De fuente ovejuna a Ximena García en Interjet

Redacción A21 / Martes, 15 Septiembre 2020 - 14:45

Por Antonio R. Pineda - Columna invitada

No sólo fue en el viejo continente de aquella noche de abril de 1476 donde Lope de Vega describiera a la encolerizada muchedumbre pugnando por el feroz linchamiento hacía su entonces encomendador, sino que también lo fue aquí a pleno siglo XXI, durante la conocida noche patria del año pasado en la CDMX, cuando un desafortunado comentario vertido vía redes sociales fue suficiente para desatar la ira ciber-multitudinaria nacional para la atroz lapidación verbal de una joven piloto, su solidaria compañera y su empleador.

Lo que se sugiere como un “simple comentario de ocurrencia” que, aunque nada acorde, tampoco podría pasar a tanta repercusión, resultara trascendental en las personas de Ximena García y Gabriela García, ambas pilotos de la aerolínea de bajo costo quienes seguramente jamás imaginaron que tan desafortunado dicho y su complementario aval derivara en el afloro de efervescencia social que impactaría no sólo a su empleador Interjet, sino que en dicha vorágine viral en su momento alcanzara incluso la atención y pronunciamiento de la figura presidencial, situación nada menor tanto para la aerolínea como para el par de incendiarias tripulantes de aquel infortunado evento.

Pero el parafrasear de manera llana un explosivo deseado a una congregación, a una multitud en medio de plaza a pleno festejo, siendo realistas no tiene por qué ser tan malicioso y mucho menos tan sancionable, cuando se profiere a manera hipotética dada su condición indemne, pues en sus dichos la piloto más allá de toda ocurrencia con cierre despectivo ni siquiera fue sugerente de incitación alguna, el problema fue el esparcirlo públicamente quedando a merced de la viralidad de la ciber-muchedumbre, que al sentirse aludida, centró todo fiero embate de odio hacia la piloto y acompañante de dichos sin dejar de perdonar en ese dejo visceral a la aerolínea misma quien no tardó mucho en anunciar sin fundamento alguno la suspensión provisional de ambas pilotos como inminente medida inicial “apagafuegos” dada la colérica situación radicada en teclado y pantalla.

Sin embargo aun y cuando ello derivó en el divisionismo, clasismos, pros y contras emanados del incidente en su momento más álgido, resulta más perturbadora toda fiera actitud de las agrestes masas, esas de férrea beligerancia quienes con tendencia de baja ideología política, arremetieron verbalmente de manera inexpugnable tanto a las pilotos como a la aerolínea, pues hubo desde la descalificación con visos de humillación e incluso amenazas proferidas y hasta el fantasma del boicot, sin faltar los socorridos y aplastantes “memes” de ingenio en contra de la dupla aerolínea-empleadas de manera tan inmisericorde como irracional, cuya devastadora actitud resulta más degolladora que la misma verdugo de dichos, en ese ánimo ejecutorio colectivo a toda ultranza contra quienes no tuvieron defensa alguna, pero sí todo juicio totalitario en apabullante ciber-hoguera al mero estilo medieval.

La resultante no es únicamente la tímida pero forzada disculpa pública ofrecida por la entonces protagonista, y no sólo la suspensión de ambas pilotos de asiento derecho por parte de la aerolínea, sino que a pesar de no existir materia de proceso alguno en el haber de éstas, la Dirección General de Protección y Medicina Preventiva y del Transporte, lejos de ratificar la viable condición Psicofísica vigente de las protagonistas -avalada en expediente-, dada la relevancia social del caso y en base a sus facultades, ésta en su momento decidió hacer una revaloración psicológica a quienes desde el punto de vista legal simplemente no se les puede procesar en ningún rubro, lo cual sólo terminó en dejar correr la inercia del costo de la imprudencia a relativo precio social en el entonces Interjet de torquemada viral cuyo único “delito inquisidor” fue su par de féminas pilotos en nómina con díceres de improperio, internautas ocasionales en una mera falta a la ética social convertida en gris historia ovejunista contemporánea, donde quedó corto todo juicio marcial en su consecuencia inercial, mismo del cual a un año del lamentable evento se desconoce la real suerte de las pilotos donde de la aerolínea sólo se sabe que cruza la más crítica situación financiera en su historia en el aniversario de aquel bajo vuelo en zócalo patrio.

 

                                           “Si no hay incitación durante la acción no hay tipificación”

                                                                                  -Dr. Jorge Carpizo Mc. Gregor-

arpineda65@gmail.com

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