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20/07/2019

Aviación general

Rodrigo Soto-Morales / Martes, 2 Julio 2019 - 21:12

Twitter: @rsotomorales

Aviación general es un término usado para describir el campo total de la operación de la aviación que no sea el ejército y las aerolíneas.  La aviación general incluye vuelos de negocios (corporativo o ejecutivo), aviación agrícola, vuelos personales para deportes o placer, escuelas de vuelo y clubes de vuelo.  Los fabricantes de la aeronave y las instalaciones de mantenimiento que los atienden también forman parte de la aviación general. Aviación civil es todo aquello que no es militar. Por ejemplo las aerolíneas son aviación civil pero no son aviación general, es aviación comercial regular.

Así pues, aviación general es todo vuelo civil que no sea de líneas aéreas regulares o chárter. Viéndolo de otro modo, se puede considerar aviación general a toda aeronave de un peso inferior a 5.700 Kg.; aunque esto deje fuera a la mayor parte de reactores ejecutivos, que también se incluyen en el sector. La OACI engloba en la aviación general todas las operaciones de aviación civil que no sean servicios aéreos regulares ni operaciones no regulares de transporte aéreo por remuneración o arrendamiento.

La FAA de EE.UU. define la aviación general como toda actividad de aviación civil excepto la realizada por las compañías aéreas comerciales de pasajeros y carga, las compañías regionales que operan aeronaves con un máximo de 60 asientos y las de taxi aéreo.

Entonces tenemos que la aviación se puede clasificar en tres áreas: aviación militar, aviación comercial (incluyendo correo aéreo y servicio de cargo) y aviación general.

Aunque los helicópteros y los planeadores pertenecen a esta categoría, la gran mayoría de las aeronaves dentro de la aviación general son avionetas. Las avionetas son más pequeñas que el equipo utilizado por las aerolíneas comerciales y pueden utilizar las pistas de aterrizaje más cortas de los aeropuertos privados o incluso un campo abierto, una carretera, lago o desierto para aterrizar. Puesto que estas avionetas al ser más pequeñas pueden ir y venir cuando lo necesiten y aterrizar casi donde quieran, pueden servir en diversas áreas que incluyen actividades comerciales, de negocios, de instrucción y de placer. Son ideales para países con poca infraestructura carretera o ferroviaria para el transporte de pasajeros. Por ello en países como México y Costa Rica son especialmente populares.

Una subclasificación que existe en la aviación general es la siguiente:

  • Aviación privada y deportiva

  • Escuelas de vuelo

  • Trabajos aéreos (aquellas actividades en las que se presta un servicio remunerado, que no puede ser de transporte, el cual precisa de una aeronave para su realización (normalmente un avión o un helicóptero. Por ejemplo: trabajos agrícolas, observación y patrullaje, trabajos de construcción, levantamiento de planos, fotografía, publicidad).

  • Aviación corporativa y de negocios.

  • Taxi Aéreo, que según el artículo sexto del Reglamento de la Ley de Aviación Civil Mexicana es el servicio de transporte aéreo nacional no regular en el que el permisionario pone a disposición del usuario la capacidad útil total de una o más aeronaves con el personal técnico aeronáutico de vuelo. 

  • Aviación general al servicio del Estado, que comprende todas las actividades desarrolladas por las administraciones públicas civiles en las que se usa una aeronave, independientemente del carácter público o privado de la aeronave. (Por ejemplo: vigilancia de carreteras, costas, concentración de personas,…; búsqueda y salvamento de personas, extinción de incendios forestales, transporte de personalidades y altos cargos).

Es de esperar que ante la saturación del espacio aéreo del AICM, y la incertidumbre que representan los todavía proyectos del NAIM y de Santa Lucía, la aviación general pegue un salto de cantidad y calidad en nuestro país este sexenio, como alternativa para muchas empresas, y que será un esquema para asegurar operaciones importantes, con deducibilidad de gasto y aumento de eficacia. Ya no tanto por ser un recurso “fifí”, sino una alternativa al subdesarrollo de infraestructura consecuencia de las decisiones tomadas por la autoridad.

Además, en los próximos años veremos una acelerada popularización de la aviación urbana tanto de helicópteros como de no tripulados (aviación urbana) para el transporte de pasajeros en áreas urbanas, que también serán –en mi opinión– aviación general.

Este crecimiento traerá consigo la necesidad de desarrollar masivamente la infraestructura de comunicaciones del SENEAM  y una coordinación más estrecha de las autoridades de los tres niveles de gobierno. Un reto técnico, operativo y legal de altura.

www.sotmor.com

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