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16/07/2018

AztechSAT-1, el excepcional nanosatélite mexicano

Iván Quecha Reyna / Domingo, 15 Octubre 2017 - 23:53
Entrevista con Carlos Duarte, coordinador de formación de capital humano en el campo espacial de la AEM

Construir un nanosatélite es un hecho inédito en México, y que lo hagan estudiantes que controlarán todo el proceso, supervisados por la NASA, ¡es excepcional!

El AztechSAT-1 se lanzará a principios de 2019. Tendrá como misión ser un puente de comunicación con la Constelación Globalstar, grupo de satélites encargados de transmitir datos hacia los teléfonos celulares.

En entrevista exclusiva con A21, Carlos Duarte, coordinador general de formación de capital humano en el campo espacial de la Agencia Espacial Mexicana (AEM), detalló que para el lanzamiento de este nanosatélite, autoridades y universidades mexicanas participan de forma conjunta. Están involucrados entre 60 y 70 estudiantes, de los cuales, cerca de la cuarta parte son mujeres.

“Esto es muy valioso que lo aprendan los estudiantes, con toda esta metodología se aprende a ser riguroso, a no hacer las cosas al aventón", señaló Duarte.

Se trata de un esfuerzo multidisciplinario, donde hay estudiantes de ingeniería aeroespacial, mecatrónica y disciplinas afines, así como grupos de relaciones internacionales, que investigan las regulaciones mundiales sobre este tema. En suma, los jóvenes mexicanos están aprendiendo todo el proceso sobre el lanzamiento de nanosatélites.

Objetivo: probar comunicaciones

Este sistema tiene como objetivo probar la comunicación entre satélites, para que, en caso de ser eficiente, también se use en el análisis del estado de los sistemas en órbita, en lugar de solamente utilizar bases terrestres.

El aparato será lanzando desde la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés), que se encuentra a 400 kilómetros sobre la Tierra. Pesará aproximadamente un kilogramo y medirá 10 centímetros cuadrados. El Sputnik, primer satélite lanzado con éxito en la historia de la humanidad, pesaba 83 kilogramos.

El AztechSAT-1 orbitará a una velocidad de ocho kilómetros por segundo. Su vida útil será entre dos y seis meses, pues a esa altura irá cayendo en espiral hasta que la atmósfera del Planeta lo desintegre.

Recientemente la NASA aprobó la primera fase del proyecto, por lo que continuará hasta que, una vez construido, sea puesto a prueba por la agencia espacial antes de su lanzamiento.

El reto: ensamblaje y
software

El AztechSAT-1 tendrá cinco partes que serán integradas en México: la alimentación energética, que usará celdas solares; la computadora de vuelo para la orientación; el equipo de comunicación del satélite para el monitoreo en tierra; la parte de orientación del aparato; y la carga útil, que se comunica directamente con la Constelación Globalstar.

De los cinco componentes, cuatro serán comprados, porque ya tienen estándares bien definidos. La carga útil será diseñada por los estudiantes mexicanos, incluida su integración con el resto de los componentes, además del desarrollo del software.

Es la recomendación de la NASA: no trates de inventar el hilo negro, usa lo ya probado, pues un proyecto de este tipo tiene muchos riesgos; por un detallito, por un conector, puede fallar toda la misión”, señaló Duarte.

Para efectos de la misión espacial se creó un cuarto limpio: espacio libre de cualquier contaminante en el aire, en el que se llevará a cabo el ensamble electrónico de este nanosatélite. Cabe mencionar que la Universidad Autónoma de Chihuahua aportó el equipo tecnológico Nanover, un emulador terrestre para satélites.

En el desarrollo de este proyecto se contó con el apoyo de tres expertos mexicanos de la NASA, así como de Eduardo Gutiérrez, quien actualmente trabaja para Airbus Defence and Space en Alemania.

Aunque por ahora no hay otro convenio firmado, científicos mexicanos están impulsando este tipo de proyectos para que los estudiantes de nuestro país vivan experiencias de clase mundial que desarrollen sus habilidades.

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