
Una oportunidad para fortalecer la seguridad aérea nacional
Los anuncios de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) sobre el fortalecimiento presupuestal de la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) y de los Servicios a la Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano (SENEAM) representan una oportunidad para consolidar la seguridad operacional y modernizar las instituciones responsables de la aviación civil en México.
La preocupación generada por las reducciones previstas inicialmente en el proyecto de presupuesto para 2027 puso de manifiesto la importancia de garantizar recursos suficientes para estas dos dependencias. Posteriormente, la SICT informó que la AFAC dispondrá de 1,400 millones de pesos en 2027 y anunció que también se incrementarán los recursos destinados a SENEAM.
Esta decisión constituye un paso positivo. El siguiente consiste en aprovechar los recursos disponibles para fortalecer las capacidades técnicas, mejorar los procesos administrativos y asegurar que cada inversión contribuya de manera efectiva al cumplimiento de las responsabilidades institucionales.
Desde esta perspectiva, considero conveniente plantear algunas recomendaciones que podrían contribuir a consolidar los avances anunciados.
1. Transparencia presupuestal: convertir la inversión en resultados verificables
El fortalecimiento presupuestal ofrece una oportunidad para establecer mecanismos de seguimiento que permitan conocer el destino de los recursos y evaluar sus resultados.
En este sentido, sería recomendable que la SICT, en coordinación con las dependencias correspondientes, considerara las siguientes medidas:
- Publicación de informes trimestrales.
Un sistema público de seguimiento permitiría conocer el presupuesto aprobado, sus modificaciones, el gasto ejercido y los avances de los principales proyectos de inversión.
La información podría incluir indicadores sobre adquisición de equipos, mantenimiento de infraestructura, contratación de personal especializado y modernización de sistemas tecnológicos.
- Priorización de las necesidades operativas.
La asignación de recursos debería partir de diagnósticos técnicos actualizados que identifiquen las necesidades más relevantes de cada institución. De esta manera, las inversiones podrían orientarse conforme a criterios de seguridad, continuidad del servicio y eficiencia operativa.
- Participación técnica del sector aeronáutico.
Sería conveniente promover mecanismos de consulta con colegios profesionales, asociaciones de pilotos, representantes de controladores y especialistas en seguridad aérea. Su experiencia puede contribuir a identificar necesidades y proponer mejoras, sin sustituir las atribuciones de las autoridades ni los mecanismos oficiales de fiscalización.
El objetivo sería fortalecer una cultura de transparencia en la que el presupuesto no se mida únicamente por los recursos asignados, sino también por las mejoras que produce.
2. AFAC: modernizar los procesos y fortalecer la capacidad reguladora
El fortalecimiento financiero de la AFAC puede aprovecharse para impulsar una modernización administrativa que facilite el cumplimiento de sus funciones y mejore la atención a los profesionales y empresas del sector.
La digitalización de trámites, la expedición oportuna de licencias, las evaluaciones médicas y la capacidad de inspección son áreas en las que una mejora sostenida tendría beneficios para toda la industria.
A. Consolidar la digitalización de licencias y trámites
La implementación de licencias digitales para el personal técnico aeronáutico constituye una oportunidad para avanzar hacia un sistema administrativo más ágil.
Como siguiente etapa, sería recomendable consolidar una plataforma integral que permita iniciar trámites, consultar expedientes, verificar vigencias y recibir notificaciones electrónicas.
También podría desarrollarse un expediente digital del personal aeronáutico que facilite la consulta segura de licencias, habilitaciones, certificaciones y vigencias médicas, con pleno respeto a la protección de datos personales.
La digitalización debe perseguir un objetivo concreto: reducir duplicidades, simplificar procedimientos y ofrecer tiempos de respuesta previsibles, sin disminuir los requisitos técnicos y de seguridad aplicables.
B. Mejorar la atención médica aeronáutica
Las evaluaciones psicofísicas son esenciales para garantizar que el personal aeronáutico cumpla los requisitos médicos establecidos.
Por ello, sería conveniente evaluar la capacidad de atención existente, los tiempos de espera y la distribución geográfica de los servicios.
Cuando resulte viable y compatible con la normativa, podría estudiarse la ampliación de la red de médicos examinadores y centros autorizados, acompañada de criterios uniformes de evaluación, supervisión y control de calidad.
La meta sería ofrecer un servicio más accesible y oportuno sin comprometer el rigor de las evaluaciones médicas.
C. Establecer criterios claros para inspecciones y certificaciones
La publicación de guías, listas de verificación y plazos de atención contribuiría a proporcionar mayor certeza a escuelas de vuelo, talleres de mantenimiento, operadores y demás organizaciones reguladas.
Asimismo, un sistema de seguimiento de solicitudes permitiría conocer el estado de cada procedimiento y reducir consultas presenciales innecesarias.
Estas medidas ayudarían a mejorar la eficiencia administrativa y a fortalecer la confianza entre la autoridad y los usuarios de sus servicios.
D. Fortalecer la integridad de los sistemas de citas
La modernización tecnológica también puede contribuir a prevenir irregularidades en la asignación de citas.
Sería recomendable evaluar herramientas de autenticación, mecanismos contra la automatización abusiva y canales de denuncia para posibles cobros indebidos o reventa de turnos.
La finalidad debe ser garantizar un acceso ordenado, transparente y equitativo a los servicios de la autoridad.
3. SENEAM: invertir con una visión de continuidad y seguridad operacional
SENEAM desempeña una función esencial para la operación de la aviación mexicana mediante la prestación de servicios de navegación aérea, comunicaciones, vigilancia y control del tránsito aéreo.
Por ello, el incremento presupuestal anunciado representa una oportunidad para establecer un programa de modernización con objetivos y prioridades claramente definidos.
Considero recomendable que dicho programa contemple los siguientes aspectos:
- Diagnóstico actualizado de infraestructura.
La evaluación periódica de los sistemas de comunicaciones, navegación, vigilancia, procesamiento de datos y respaldo permitiría identificar las necesidades de renovación y mantenimiento.
- Planeación tecnológica de largo plazo.
La modernización de los equipos debe responder a un calendario plurianual que considere su vida útil, la disponibilidad de repuestos, la interoperabilidad de los sistemas y las necesidades futuras del tráfico aéreo.
- Formación y desarrollo del personal.
La disponibilidad de controladores, ingenieros y técnicos debidamente capacitados es indispensable para sostener la calidad del servicio. Sería conveniente fortalecer los programas de formación, actualización profesional y transferencia de conocimientos.
- Continuidad de los servicios.
La actualización de los planes de contingencia y la evaluación de los sistemas redundantes contribuirían a mejorar la capacidad de respuesta ante fallas técnicas, interrupciones eléctricas o indisponibilidad de equipos.
- Indicadores de desempeño.
La publicación periódica de indicadores agregados sobre disponibilidad de sistemas, mantenimiento, capacitación e incidencias técnicas permitiría evaluar los avances y detectar oportunidades de mejora.
Estas acciones ayudarían a que el presupuesto se convierta en una herramienta de planeación y prevención, en lugar de limitarse a atender necesidades inmediatas.
4. Cooperación internacional y fortalecimiento de la AFAC
La evaluación internacional de la capacidad de supervisión de la aviación civil mexicana constituye otra oportunidad para fortalecer los procedimientos regulatorios y la preparación técnica de la AFAC.
La experiencia de organismos como la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) y la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) puede contribuir a identificar buenas prácticas, siempre considerando las competencias y los mecanismos de evaluación propios de cada organismo.
Sería recomendable que la AFAC mantuviera un programa de mejora continua que permitiera identificar observaciones pendientes, establecer responsables, fijar plazos de atención y documentar los resultados.
El fortalecimiento presupuestal puede facilitar la contratación de especialistas, la capacitación de inspectores y la actualización de procedimientos. Sin embargo, el éxito debe medirse por el cumplimiento efectivo de los estándares aplicables y por la capacidad permanente de supervisión.
La cooperación internacional debe entenderse como una herramienta para consolidar las capacidades nacionales, compartir experiencias y mantener a México alineado con las mejores prácticas de seguridad aérea.
5. Una política aeronáutica con visión de largo plazo
Finalmente, las medidas presupuestales y administrativas deberían integrarse en una política aeronáutica nacional que articule la regulación, los servicios de navegación aérea, la infraestructura aeroportuaria y la formación del personal especializado.
Sería conveniente que esta política estableciera objetivos medibles, calendarios de ejecución y mecanismos periódicos de evaluación.
La planeación de largo plazo permitiría anticipar las necesidades de personal, infraestructura y tecnología, así como responder a la evolución del tráfico aéreo y a los cambios de la industria.
También favorecería una mayor coordinación entre autoridades, operadores, aeropuertos y organizaciones profesionales, con el propósito de que las decisiones se adopten a partir de información técnica y de una visión integral del sistema.
Conclusión: una oportunidad para consolidar avances
La rectificación presupuestal anunciada por el Gobierno federal representa una oportunidad favorable para fortalecer la AFAC y SENEAM. El reto ahora consiste en traducir los recursos disponibles en mejoras sostenidas de infraestructura, capacidad reguladora, atención administrativa y seguridad operacional.
Las recomendaciones planteadas buscan contribuir constructivamente a ese propósito: mayor transparencia en el ejercicio del gasto, digitalización de trámites, atención médica oportuna, fortalecimiento de las inspecciones, modernización de los sistemas de navegación aérea y desarrollo profesional del personal.
Su implementación requerirá coordinación institucional, objetivos claros y evaluación periódica. También será importante mantener abiertos los canales de diálogo con quienes conocen directamente las necesidades de la aviación mexicana.
La seguridad aérea es una responsabilidad compartida que exige instituciones sólidas, personal capacitado, tecnología confiable y procedimientos eficaces.
El fortalecimiento presupuestal es una oportunidad para avanzar. Aprovecharla mediante una gestión transparente, moderna y orientada a resultados contribuirá a consolidar una aviación mexicana más segura, eficiente y competitiva.
Capitán Jaime Del Río
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