
Con afecto y reconocimiento a todos instructores profesionales de aviación en México “La mente es como un paracaídas, solo funciona cuando se abre”. -Albert Einstein-
Si hay una industria que representa uno de los campos más exigentes y complejos para la actividad de los profesionales es, sin duda, la industria aérea en donde la seguridad y la precisión son factores que determinan el fracaso o el éxito total porque de ello dependen vidas humanas.Detrás de cada vuelo exitoso alrededor del mundo hay procesos complicados y una parte muy importante de ese proceso es la formación y entrenamiento profesional de todos los implicados en una operación que garantiza, no solo la competencia técnica del personal, sino también la protección de las vidas de quienes viajan en un avión.
El entrenamiento profesional en aviación constituye el cimiento del desarrollo seguro, eficiente y responsable de esta industria que representa millones de empleos y derramas económicas en todo el planeta.
Un entrenamiento profesional permite que pilotos, tripulantes, controladores aéreos y personal de mantenimiento adquieran los niveles y calificaciones técnicas necesarias para operar en un entorno por demás complicado, muy exigente y de muy alta responsabilidad.
Las nuevas aeronaves que salen de las diferentes armadoras cada día incorporan sistemas tecnológicos cada vez más avanzados y estos sistemas de alta tecnología requieren que quienes los manejan tengan conocimientos actualizados y una comprensión profunda de todos los procedimientos de vuelo y mantenimiento.
Un entrenamiento constante, tal y como lo marcan los estándares mundiales para todos los profesionales de la industria, asegura que estén preparados para tomar decisiones acertadas ante cualquier situación, especialmente en condiciones adversas o de emergencia.
Por otra parte, el entrenamiento está enfocado para fomentar una cultura de seguridad operacional que es el pilar fundamental en la aviación comercial.
A través de sofisticados simuladores de vuelo, rigurosos programas de capacitación, adiestramientos y evaluaciones periódicas los profesionales aprenden a identificar riesgos de la operación aérea.
Se acostumbran y aprenden protocolos de seguridad y a reaccionar de manera adecuada ante fallas técnicas o humanas lo que reduce significativamente la probabilidad de accidentes y refuerza la confianza de los pasajeros y del público en general.Además, el entrenamiento profesional sirve para impulsar la importancia del trabajo en equipo y la comunicación efectiva, dos calificaciones que resultan esenciales para cualquier persona dedicada a trabajar en la industria de la aviación.
En una operación aérea intervienen múltiples actores en diferentes niveles y la coordinación entre todos ellos es clave para lograr un vuelo seguro.
La capacitación en factores humanos permite que los miembros de una tripulación comprendan la importancia del liderazgo, la cooperación y la toma de decisiones compartidas como lo muestran los principios básicos del concepto CRM (Aprovechamiento de los recursos de cabina) que hoy se aplica en entrenamientos y en operaciones aéreas en todo el mundo.
Por último, el entrenamiento profesional contribuye al progreso y la innovación del sector aeronáutico y, a medida que la tecnología y las reglas evolucionan, la actualización constante de los profesionales de la industria aérea asegura la mejor adaptación a nuevas herramientas y tecnologías, procedimientos y estándares internacionales, fortaleciendo así la competitividad y sostenibilidad de la industria.
En conclusión, el entrenamiento profesional en aviación no es solo una importante responsabilidad o un requisito técnico, sino un compromiso ético con la seguridad, la excelencia y el cuidado de la vida humana.
Cada hora de práctica en un simulador de vuelo, en cada adiestramiento periódico, en cada evaluación refleja la alta responsabilidad de quienes tienen en sus manos el control de una aeronave y la confianza de miles de personas.
Sin un entrenamiento profesional riguroso y permanente, la aviación de nuestros días no podría alcanzar los niveles de seguridad y eficiencia que hoy la caracterizan y las autoridades aeronáuticas de todos los países del mundo ,en lo que les corresponde, son las primeras encargadas, sin excusas ni pretextos, de garantizarlas de manera honesta y eficiente.
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