
El Aeropuerto de Tulum (TQO), inaugurado en diciembre de 2023, fue concebido para convertirse en una puerta de entrada internacional a la Riviera Maya, sin embargo, hoy podemos ver la reducción de operaciones de algunas aerolíneas y existe una explicación fundamental: el crecimiento esperado de la demanda no necesariamente se ha traducido en transportar a suficientes pasajeros rentables para sostener todas las rutas nacionales y las pocas internacionales.
La realidad es que esto no significa que Tulum haya dejado de tener atractivo turístico, el problema es que una cosa es el potencial turístico de un destino y otra la rentabilidad de operar vuelos regulares hacia él.
Hoy tenemos una baja demanda, los aviones vuelan con pocos pasajeros y la señal más clara está en las cifras de 2026.
Entre enero y agosto, la llegada de turistas a Tulum cayó 33.6% frente al mismo periodo de 2025, según los datos citados por AFP (Airspace Flow Program) de Estados Unidos, Aeroméxico suspendió sus vuelos y Volaris anunció que dejará de volar a Tulum a partir del 7 de enero de 2027.
Existen otras causas importantes pero las aerolíneas han señalado el aumento de costos, incluidos combustible, servicios de navegación y tarifas aeroportuarias y también el retiro de descuentos e incentivos iniciales redujo el atractivo económico de abrir rutas nuevas.
Cancún también cuenta y es que este destino muy consolidado tiene una red mucho más completa, más frecuencias y mejores conexiones.
Para una aerolínea, concentrar vuelos en Cancún puede ser más rentable que mantener rutas a Tulum con pocos pasajeros, aunque Tulum sea un destino turístico importante.
El sargazo, los elevados precios del alojamiento y las preocupaciones de seguridad afectan el atractivo de la región.
El pasajero se siente inseguro y debe lidiar desde su llegada con el abuso de algunos prestadores de todo tipo de servicios empezando con el de los taxistas del aeropuerto que hoy cobran hasta 1,700 pesos por un viaje a la zona hotelera, es importante recordar que el pasajero compara antes de viajar el costo total de sus vacaciones, no solamente el precio del boleto aéreo.
El aeropuerto cerró 2025 con 1,244,661 pasajeros, apenas 0.9% más que en 2024 y en agosto de 2026, las operaciones internacionales habían caído 63.8% interanual y sus pasajeros internacionales, 76.4%.
Estas son señales claras de un deterioro importante del destino, no de una simple fluctuación de temporada.
En el Aeropuerto de Tulum se construyó una infraestructura pensada para estimular una demanda que todavía no estaba suficientemente estudiada ni consolidada demostrando una total falta de visión y conocimiento del mercado y de la industria aérea.
Las aerolíneas, quizá también por propuestas políticas, probaron el mercado y ahora han preferido reasignar aviones a rutas donde esperan mejores resultados económicos.
La retirada de Aeroméxico, los recortes de Volaris y la reducción de rutas internacionales de American Airlines reflejan ese cambio de estrategia.
American, por ejemplo, anunció que suspenderá Miami–Tulum desde el 5 de enero de 2027, aunque mantendrá Dallas–Fort Worth.
Desde una perspectiva de negocio aeronáutico, Tulum necesita algo más que una terminal aérea moderna: requiere demanda sostenida, costos competitivos, conectividad terrestre eficiente y una estrategia turística que además involucre a todos los prestadores de servicio para que justifique operar vuelos durante todo el año.
La pregunta decisiva es si el Aeropuerto de Tulum podrá generar suficiente tráfico por sí mismo en el corto plazo o si seguirá dependiendo de incentivos y del crecimiento general del turismo en la Riviera Maya.
Mexicana de Aviación apuesta incrementando sus operaciones pero a pesar de los subsidios no parece ser la solución por ahora y solo va a ver aumentadas sus pérdidas, los datos apuntan a una corrección importante de las expectativas iniciales.
Un caso que parece seguir el mismo rumbo es el que se refiere al complejo turístico de las Islas Marías abierto en el año 2022 en el que el gobierno ha invertido más de 560 millones de pesos además de los 150 millones asignados para contratos de obras y equipamiento en este 2026.
Este destino solo tiene un vuelo con aeronaves monomotores Cessna Grand Caravan turístico desde Colima que no es regular y está sujeto a demanda.
De acuerdo a cifras recientes las Islas Marías recibe apenas 4,700 visitantes cada año o sea 90 la semana y no todos llegan por vía aérea.
¿Será acaso un destino fallido?
Está por verse.
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