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07/08/2022

Aeropuerto de Santa Lucía

Gonzalo Carrasco / Jueves, 21 Julio 2022 - 18:33

Por razones  de trabajo a mediados de junio me tocó ir de nuevo al aeropuerto de Santa Lucía; llegar me tomó una hora y veinte minutos, el regreso una hora y quince, el camino de ida fue por la calle de patriotismo, circuito interior, insurgentes norte, carretera Ciudad de México a la Ciudad de Pachuca, desviación al aeropuerto de Santa Lucía, el de regreso fue al aeropuerto de la Ciudad de México. Esta ocasión no tuve oportunidad de visitar la terminal aérea, fui directo a la torre de control, recorrí las pistas con el objeto de visitar algunas de las radioayudas, en ambas pistas para operación civil. Debo dejar bien claro que no es mi intención crear alguna polémica de esas que están de moda en estos tiempos y que normalmente crean una gran división en la ya polarizada sociedad mexicana. Lo que aquí platico es justamente lo que he vivido así que mis palabras y dichos no llevan ninguna doble intención, no llevo chistera de mago y tampoco pretendo convencer a ninguno de quienes lean estas líneas, solo daré testimonio de lo que mi experiencia vivida me dicta.

Se tienen dos pistas de orientación noreste, pistas cero cuatro, dos, y su recíproco rumbo suroeste, en ambas pistas, la cero cuatro central e izquierda, se cuenta con facilidad de realizar aproximaciones de precisión (ILS)  aunque en estos momentos los mínimos de visibilidad están muy lejos de ser los que se pretende, a la presente se pueden realizar aproximaciones categoría uno, la idea es alcanzar la categoría tres bravo, se está en el proceso de lograrlo. Se cuenta con un radar meteorológico para facilitar la navegación en tiempos de condiciones meteorológicas adversas y apoyar los vectoreos y con esto incrementar la seguridad de las operaciones. Se cuenta con una torre de control con todas las facilidades y equipo de alta sofisticación, es la segunda más más alta del país después de la de Cancún. Se cuenta con catorce posiciones de contacto, esto es, con pasillo telescópico para facilitar el embarque y desembarque de los pasajeros. Cabe aclarar que cada uno de estos pasillos sirve para atender a dos aeronaves del tipo Airbus 319/320/321 y equivalente como Boeing 737 de todas las series, por lo tanto se tiene capacidad para atender al doble de aeronaves, o sea a veintiocho aeronaves. También se cuenta con dieciséis posiciones remotas y semiremotas, entendiendo que las primeras requieren cobus para ser trasladados a la terminal y las segundas no requieren este tipo de transportación ya que al bajar del avión la entrada al edificio terminal es a pie.

El  terreno en que se emplazó el aeropuerto Felipe Ángeles es muy extenso, suficiente para contar con las tres pistas, una de ellas es para uso militar y no cuenta con las facilidades técnicas que tienen las otras dos. El edificio de la terminal es muy amplio y cuenta con todas las facilidades para contar con negocios de diversas especialidades, de comida, venta de artículos necesarios para viajar, etc. A futuro será posible incrementar el número de posiciones de manera sustancial, a más de cien, el edificio terminal podrá ser duplicado y construir otra opción de terminal. Uno de los temas que habrá que atender de manera urgente es el de las vialidades para acortar el tiempo de traslado al aeropuerto desde cualquier lugar de la Ciudad de México, también las opciones de transporte para que se pueda acceder no solo en automóvil sino en taxis, autobuses, tren y lo que aplique.

El aeropuerto internacional Felipe Ángeles está bien hecho, cumple con todos los requisitos, está fabricado con materiales de calidad y es necesario que tenga más vuelos, por cierto ya está trazado el camino para que las lineas aéreas incrementen sus vuelos a esta nueva facilidad para impulsar el progreso del país. La problemática del AICM cada vez se agudiza más, las pistas no están preparadas para tener un mayor número de operaciones, faltan calles de desfogues rápidos, no las hay y debería evaluarse si conviene construirlas, deberá hacerse un ejercicio de costo/beneficio antes de invertirle más dinero. Estoy de acuerdo que las vialidades no ayudan gran cosa a lograr menores tiempos de acceso la aeropuerto Felipe Ángeles, se está trabajando en lograrlo.

Las preguntas y comentarios que se perciben en el ambiente van en el sentido de “castigar” el hecho de haber optado por construir el aeropuerto en Santa Lucía, creo que ya no cabe ese discurso. Si se siguen mezclando los asuntos políticos con los técnicos nada se logrará, yo me declaro técnico y cuando se quiere hablar del proyecto ya cancelado simplemente no entro en polémica, eso no lo decidí yo, a mi me toca ver qué se puede hacer para que el aeropuerto de Santa Lucía sea un producto viable y que cumple con todos los requerimientos nacionales e internacionales. Todos lo aspectos técnicos están solventados, se sigue trabajando en mantenerlo preparado con todo para el momento en que se detonen las operaciones de manera sustancial. Aquí ya no caben posturas políticas, ni “castigos” de grupos inconformes, yo no trabajo así, he sido técnico toda mi vida laboral y no tendría porqué cambiar mi manera de hacer las cosas y desenvolverme. Este es un testimonio técnico/operativo, solamente que pretende proponer una postura objetiva de la aviación en el valle de México.  

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