
El aeropuerto Václav Havel de Praga, en República Checa, reforzó sus procesos de control fronterizo ante la entrada en vigor del Sistema Europeo de Entrada/Salida (EES) de la Unión Europea, con medidas enfocadas en agilizar el paso de pasajeros procedentes de países que no forman parte del espacio Schengen. La terminal trabaja con la Policía Checa y el Ministerio del Interior para ampliar la capacidad de atención y facilitar el registro de los viajeros.
Como parte de este esquema, el aeropuerto mantiene desplegado un equipo denominado “Equipo Rojo” en la zona de control fronterizo. Su función consiste en regular el flujo de pasajeros y brindar asistencia durante el proceso, con atención a personas mayores, familias y viajeros con movilidad reducida. La terminal también utiliza mapas de calor y previsiones a 30 días sobre las llegadas desde destinos fuera de Schengen para anticipar los periodos de mayor demanda y asignar recursos.
La capacidad de control de pasaportes también se ajusta en las horas de mayor afluencia mediante la coordinación con la Policía de Inmigración. A esto se suma la ampliación de pantallas informativas y señalización en el piso, con instrucciones en distintos idiomas. Entre las lenguas incorporadas figuran el hebreo y el chino, con el objetivo de facilitar la comprensión de los pasos necesarios para completar el registro EES.
El aeropuerto también busca elevar el uso de los quioscos de autoservicio destinados al registro EES. Para ello, el personal recibe capacitación para detectar las causas que impiden completar el procedimiento y apoyar a los pasajeros cuando sea necesario. La terminal establece como objetivo aumentar del 60.0 % al 80.0 % la proporción de viajeros que concluyen con éxito su registro mediante el sistema.
Las acciones forman parte de un programa de inversión en infraestructura de control fronterizo para la Terminal 1. El aeropuerto contempla la incorporación de cinco mostradores adicionales para el control de pasaportes y cuatro puertas de autoservicio EasyGoGate. La conclusión de estas instalaciones está prevista para abril de 2027, lo que permitirá ampliar la capacidad disponible para atender los procesos asociados con la entrada y salida de pasajeros.
Además, el aeropuerto trabaja con las aerolíneas para que los viajeros reciban información sobre los requisitos del EES antes de su llegada a Praga. La estrategia busca que los pasajeros conozcan con anticipación el procedimiento de registro y reduzcan las incidencias en los filtros fronterizos. Con estas acciones, la terminal pretende distribuir mejor los flujos de pasajeros y reducir los tiempos de espera en los controles de la Terminal 1.






