
Los aeropuertos Phoenix Deer Valley y Phoenix Goodyear, en Estados Unidos, ingresaron al Programa de Acreditación de Huella de Carbono en Aeropuertos (ACA) en el Nivel 3.
Ambos forman parte del sistema aéreo gestionado por el Departamento de Aviación de la Ciudad de Phoenix. La incorporación refuerza el plan municipal para establecer métricas de control y reducción de emisiones en las operaciones aeroportuarias.
El Departamento de Aviación impulsó procesos de medición con terceros para identificar fuentes de carbono en cada aeropuerto. En esta labor participaron aerolíneas y proveedores de servicios, como empresas de asistencia en tierra, compañías de catering y personal de control de tráfico aéreo. Estas entidades intervienen en tareas que inciden en el consumo energético y forman parte del plan de mitigación desarrollado por la ciudad.
Los aeropuertos implementaron acciones para disminuir emisiones y mejorar la eficiencia energética. Entre estas medidas destacan motores con menor consumo, iluminación LED y sistemas de control que permiten un uso más racional de la energía. Estas acciones reducen más de 500 toneladas de carbono.
Además, cada instalación inició la transición hacia vehículos y equipos eléctricos y habilitó infraestructura de recarga para sustituir combustibles fósiles.
Cada aeropuerto trabaja en proyectos adicionales relacionados con energía renovable. La instalación de paneles solares forma parte de la estrategia para generar electricidad en sitio y aportar sombra en áreas de estacionamiento. Los administradores también incrementan el uso de energía procedente de la red regional con el fin de bajar emisiones asociadas al consumo eléctrico total.
Chad Makovsky, director de Aviación de la ciudad de Phoenix, afirmó que la acreditación de nivel 3 para los aeropuertos de aviación general Deer Valley y Goodyear representa un avance en el compromiso del Departamento con la sostenibilidad dentro del sistema aeroportuario.







