
La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) certificó el Boeing 737-10, el avión más reciente y de mayor tamaño de la familia 737 MAX, lo que permitirá al fabricante estadounidense comenzar las entregas de esta aeronave durante los próximos meses.
El 737-10 completa la familia 737 MAX, que ofrece a las aerolíneas una de las gamas de aviones de pasillo único más eficientes y flexibles de la industria aeronáutica.
El modelo de mayor tamaño aprovecha la arquitectura común de la familia e incorpora nuevas capacidades, entre las que destacan: Capacidad para transportar hasta 230 pasajeros en su configuración máxima de asientos, los costos por asiento más bajos entre los aviones de pasillo único actualmente en servicio y una autonomía superior en 365 millas náuticas a la de sus competidores, sin necesidad de tanques auxiliares de combustible.
La aeronave también incorpora mejoras de seguridad, incluido un sistema perfeccionado de ángulo de ataque (Angle-of-Attack, AoA), que se convertirá en un elemento estándar para toda la familia 737 MAX.
“Completar el programa de certificación nos abre el camino para entregar un avión Boeing que establecerá un nuevo estándar en la aviación comercial. El 737-10 ofrece mayor capacidad, mayor alcance y la mejor economía por asiento de su categoría, una plataforma que generará más valor y oportunidades para las aerolíneas de todo el mundo”, declaró Stephanie Pope, presidenta y directora ejecutiva de Boeing Commercial Airplanes.
“Estamos encantados de completar la familia 737 MAX y ofrecer a nuestros clientes la cartera de aviones de pasillo único más eficiente y flexible de la industria”, agregó.
Más de 30 clientes de todo el mundo han adquirido el modelo 737-10, con pedidos que suman 1,555 aeronaves hasta la fecha, equivalentes a más de 30% de la cartera actual de pedidos del programa 737 MAX.
El 737-10 es el primer avión comercial certificado bajo la totalidad de los requisitos de la Ley de Certificación, Seguridad y Responsabilidad de Aeronaves de 2020 (ACSAA), que estableció mayores exigencias en la documentación de las evaluaciones de seguridad y de los factores humanos.
Para cumplir con esta legislación y los requisitos de certificación de la FAA, Boeing completó un riguroso programa de evaluación del 737-10, que incluyó: más de 2,000 horas de vuelo de prueba y 1,000 horas adicionales de ensayos en tierra, así como decenas de miles de páginas de documentación y numerosas horas de reuniones formales con la FAA.
“Nuestro equipo de pruebas de vuelo llevó a cabo una campaña disciplinada y metódica para validar cada sistema. Ese rigor nos brinda confianza a medida que avanzamos hacia las entregas”, afirmó Chris Payne, vicepresidente y director general de Programas de Desarrollo del 737 en Boeing Commercial Airplanes.
El programa 737 MAX comprende una familia de aeronaves de alta eficiencia, con capacidades de entre 135 y 230 asientos, que ofrece distintas opciones para atender las necesidades específicas de las redes de rutas y flotas de las aerolíneas.
Los clientes han realizado pedidos por 7,350 aviones 737 MAX, de los cuales cerca de 2,500 habían sido entregados hasta finales de septiembre de 2026. El 737-10 representa más de 30% de los pedidos pendientes de entrega de esta familia.
El 737-10, el modelo más grande de la familia, tiene capacidad habitual para transportar entre 185 y 210 pasajeros en una configuración de dos clases, además de una autonomía de hasta 3,100 millas náuticas (5,740 kilómetros).
Los avances tecnológicos incorporados en la aeronave también permiten una reducción de 20% en el consumo de combustible y las emisiones de dióxido de carbono (CO2).
El 737-10 se suma a los modelos 737-7, 737-8, 737-8-200 y 737-9, cada uno con capacidades específicas para diferentes necesidades operativas.









