
La Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) afirmó que el organismo y sus Estados miembros han logrado avances importantes durante los últimos diez años gracias al Plan de Compensación y Reducción de Carbono para la Aviación Internacional (CORSIA).
Indicó que se ha impulsado un aumento en el número de programas de créditos de carbono elegibles, mientras que el volumen de combustibles sostenibles y de menor contenido de carbono certificados bajo CORSIA utilizados por el sector se ha más que duplicado durante los últimos dos años.
Al cumplir sus obligaciones bajo CORSIA, incluso durante y después de los desafíos provocados por la pandemia de COVID-19, la OACI y el sector de la aviación internacional han demostrado la resiliencia del esquema y su compromiso sostenido.
“Los Estados miembros de la OACI han reconocido la fortaleza de CORSIA para responder a la emergencia climática mediante su resolución unánime en la Asamblea de la OACI”, señaló Toshiyuki Onuma, presidente del Consejo de la OACI.
“Este consenso refleja el papel central y de liderazgo de CORSIA al proporcionar una solución internacional para las emisiones globales de carbono de todo un sector y confirma la voluntad colectiva de los Estados miembros de mantener un enfoque armonizado a nivel mundial, evitando medidas fragmentadas o duplicadas”, agregó.
De cara al futuro, CORSIA seguirá generando nuevas responsabilidades para los Estados y sus socios, así como nuevas oportunidades. La OACI continuará brindando asistencia y fortalecimiento de capacidades para garantizar que todos los Estados miembros puedan beneficiarse del esquema, además de promover un mayor apoyo a estas actividades.
Por su parte, Juan Carlos Salazar, secretario general de la OACI, indicó que el éxito continuo de CORSIA dependerá de una cooperación sostenida, del progreso técnico, de una implementación sólida y de la revisión e inclusión permanentes de programas de créditos de carbono y combustibles elegibles.
“La OACI hace un llamado a todos los Estados miembros y partes interesadas para que continúen unidos en el fortalecimiento de CORSIA como la única medida global destinada a abordar las emisiones de la aviación internacional”, añadió.
Toshiyuki Onuma afirmó que en este décimo aniversario de la creación de CORSIA, instó a todos los Estados miembros de la OACI y a las partes interesadas a renovar y fortalecer su compromiso con este esquema y a liderar el camino en innovación, implementación y ambición.
“Los próximos años serán decisivos: trabajando juntos, acelerando la expansión de los combustibles sostenibles de aviación y garantizando una participación y un cumplimiento sólidos, podemos lograr reducciones reales y duraderas de emisiones en todo el sector de la aviación mundial”, afirmó Salazar.
“Aprovechemos esta oportunidad para cumplir la promesa de CORSIA y alcanzar un futuro seguro, próspero y verdaderamente sostenible para la aviación civil internacional y para las generaciones futuras”, concluyó.
Destaca IATA alcance global de CORSIA y pide reforzar su implementación
Por su parte, la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) destacó que actualmente más de 130 países participan en CORSIA y estimó que, al cierre de 2026, el mecanismo habrá permitido mitigar alrededor de 200 millones de toneladas de CO2.
A partir de 2027, el esquema podría abarcar aproximadamente 85% de las emisiones mundiales de la aviación internacional.
La asociación calculó además que, hasta la conclusión del programa, CORSIA podría movilizar hasta 120 mil millones de dólares (mdd) en financiamiento climático destinado a proyectos de reducción y eliminación de emisiones.
Marie Owens Thomsen, vicepresidenta sénior de Sostenibilidad y economista en jefe de la IATA, afirmó que el mecanismo demuestra el alcance que puede tener una solución global cuando existe una aplicación amplia y coordinada entre los Estados.
En paralelo, la IATA manifestó preocupación por la revisión del Sistema de Comercio de Emisiones de la Unión Europea (EU ETS), ante propuestas para ampliar su cobertura a destinos ubicados hasta 5,000 kilómetros de la Unión Europea. Según estimaciones de la asociación, esta expansión podría incrementar en 40% los costos de cumplimiento del sistema europeo, hasta alcanzar 280 mil millones de euros entre 2027 y 2040.









