
Los miembros del Consejo Internacional de Aeropuertos para Europa (ACI-Europa) expresaron una profunda preocupación ante los recientes llamados a suspender el Acuerdo Integral de Aviación entre la Unión Europea (UE) y Catar, advirtiendo que una medida de este tipo socavaría la conectividad aérea, la capacidad de elección de los consumidores y la credibilidad de la UE en el escenario internacional.
Al igual que todos los Acuerdos Integrales de Aviación de la UE, el acuerdo con Catar fue negociado por la Comisión Europea a solicitud de los Estados miembros, bajo su supervisión continua y con resultados que estos finalmente respaldaron. Es plenamente coherente con la Política Exterior de Aviación de la UE, la cual se basa en el acceso abierto y sin restricciones a los mercados, consultas periódicas entre las partes y la convergencia regulatoria.
Este acuerdo ha permitido de manera efectiva que los aeropuertos europeos diversifiquen su conectividad, generando beneficios tangibles para comunidades, consumidores y empresas en toda Europa.
Es importante destacar que no existe evidencia tangible de que el acuerdo UE-Qatar haya derivado en que Qatar Airways obtenga una posición dominante o injusta en el mercado en detrimento de las aerolíneas europeas.
De hecho, Qatar Airways no ha expandido de manera significativa su presencia en el mercado europeo en los últimos años, como lo demuestra el hecho de que la capacidad de asientos desplegada por la aerolínea en Europa durante la actual temporada de invierno de la IATA (octubre de 2025 – marzo de 2026) se mantiene 10% por debajo de su nivel previo a la pandemia de 2019.
“No hay duda de que suspender un acuerdo de aviación vigente de la UE sería perjudicial para los aeropuertos de Europa, así como para las comunidades y los consumidores a los que sirven. Los debates sobre la estrategia y la posición de las aerolíneas de Medio Oriente se han prolongado durante años y tienden a ser bastante estériles”, aseveró Olivier Jankovec, director general de ACI Europa
La ampliación de la brecha competitiva entre las aerolíneas europeas y sus competidores en otras regiones del mundo es en gran medida responsabilidad de la propia UE. Se debe a políticas y regulaciones inadecuadas y perjudiciales, que van desde la fiscalidad y el insuficiente apoyo a la descarbonización, hasta el incumplimiento en la implementación del Cielo Único Europeo y las limitaciones de capacidad aeroportuaria.
“Esto refuerza aún más nuestro llamado a una Estrategia de Aviación de la UE que impulse un necesario reajuste de la política aeronáutica y garantice que la aviación sea reconocida y posicionada dentro de la agenda de competitividad de la UE”, agregó el directivo.
Concluyó que dar marcha atrás a un Acuerdo Integral de Aviación existente de la UE también dañaría la posición internacional de la Unión. “Un paso así podría devolver a Europa al marco aeronáutico restrictivo y anticompetitivo de la década de 1950, en contradicción directa con la propia agenda de la UE en materia de competitividad y posicionamiento global”.







