
A partir de enero de 2026 Tailandia aplicó un mandato que exige una mezcla de 1% de combustible de aviación sostenible (SAF) con el objetivo de impulsar sus políticas de sostenibilidad, publicó el medio National Thailand.
Bajo la nuevas normas, las especificaciones y los requisitos de calidad del combustible Jet A-1, tanto en los puntos de producción como de venta, se clasifican en tres categorías: Jet A-1 convencional, co-hidroprocesamiento, y Jet A-1 convencional mezclado con SAF puro.
Las autoridades también exigen que las materias primas y los procesos de producción con los que se haga el SAF cumplan con ciertas normas y también se limitó la producción en esta etapa a la tecnología HEFA (aceites de cocina usados, grasas y aceites animales).
Sarawut Kaewtathip, director general del Departamento de Negocios Energéticos, señaló que las regulaciones tienen como objetivo garantizar que los productores de SAF cumplan con los estándares internacionales, en línea con la política del gobierno para promover combustibles de aviación sostenibles y de bajas emisiones de carbono.
El funcionario agregó que la política también se alinea con las medidas de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), que está impulsando a las aerolíneas a nivel mundial a utilizar SAF como un mecanismo clave para encaminar al sector de la aviación hacia la meta de cero emisiones en 2050.
La Unión Europea también cuenta con un mandato de mezcla de SAF, el cual exigió un 2% de mezcla desde el 2025 e irá en aumento hasta llegar al 70% en 2050.
Tailandia ya cuenta con proyectos de producción de SAF en marcha como el de Bangchak Corporation, quien está construyendo una planta de SAF que utilizará tecnología HEFA, se espera esté operando en el segundo trimestre de este año y tendrá una capacidad instalada de 1 millón de litros diarios, equivalentes a unos 6 mil 289 barriles por día.







