
El Gobierno de Estados Unidos admitió mediante documentos judiciales fallas que derivaron en la colisión de un helicóptero militar y un avión comercial en enero pasado, incidente que dejó 67 muertos, reportó NBC News.
El reconocimiento gubernamental vino mediante un escrito presentado ante la corte la noche del miércoles respecto al incidente que se dio cerca al Aeropuerto Nacional Ronald Reagan de Washington DC.
“Estados Unidos admite que tenía un deber de cuidado hacia los demandantes, el cual incumplió, causando de manera directa el trágico accidente”, señalaron los abogados del Gobierno en el documento.
La admisión se dio como respuesta a las demandas que habían interpuesto los familiares de las víctimas. La demanda principal del caso fue presentada contra American Airlines y PSA Airlines, operadora del vuelo 5342 de American Eagle, así como contra el Gobierno.
Dicha demanda calificó el choque mortal en el aire como una “tragedia totalmente evitable” y “un accidente anunciado”.
El documento indicó que se sabía o se debió haber sabido que el vuelo transitaba por uno de los corredores aéreos más congestionados del país y que anteriormente ya se habían registrado incidentes de “casi colisión” en las inmediaciones del aeropuerto.
En su documento presentado, el Gobierno señaló que los pilotos del helicóptero Black Hawk “no mantuvieron la vigilancia necesaria para ver y evitar a otras aeronaves, y que dicha falla fue una causa directa y próxima del accidente”, además que los pilotos de American Airlines también fallaron en mantener la vigilancia para evitar la aeronave militar.
Asimismo, indicó que un controlador aéreo no cumplió con una orden de la Administración Federal de Aviación (FAA) relacionada con la separación visual de aeronaves.
Sin embargo, negó que el control de tránsito aéreo no haya monitoreado adecuadamente la trayectoria del helicóptero o que no le haya advertido que volaba a una altitud excesiva o que debía descender.






