
En Boeing esperan que para el 2026 las entregas de aviones 737 y 787 aumenten, situación que le traerá un mejor flujo de caja a la empresa, afirmó Jay Malave, vicepresidente ejecutivo de Finanzas y director financiero del fabricante.
“Se necesitan unos meses para tomar el ritmo de producción y convertirlo en entregas. Noviembre de 2025 será probablemente un poco flojo en entregas, pero nuestros niveles de producción están prácticamente donde esperábamos”, comentó el directivo durante una presentación en la Conferencia Global de Industriales y Transporte del grupo financiero UBS.
Malave agregó que se requiere al menos medio año entre cambios de ritmo de producción una vez que el sistema esté estabilizado.
“A medida que el sistema de producción se estabiliza en la tasa actual, el equipo empieza a pensar en cómo pasarán al siguiente ritmo y a prepararse para ese incremento”, explicó el director financiero.
Este aumento de producción se dio luego de que Boeing recibiera en octubre pasado el visto bueno de la Administración Federal de Aviación (FAA), regulador que había impuesto al fabricante una restricción de 38 aviones 737 MAX por mes.
Ahora, la empresa aeroespacial podrá incrementar gradualmente su producción hasta 42 modelos mensuales.
La tasa de producción actual comenzará a reflejarse en un mayor volumen de entregas para el primer trimestre de 2026, comentó Malave, aunque este incremento también se deberá a aviones que vengan del inventario existente.
En cuanto al 737-10, este modelo presentaría un retraso en las entregas del año entrante debido a que se espera su certificación más adelante este 2025.
Malave concluyó que el incremento previsto en las entregas apoyará la recuperación financiera general de Boeing, mientras la empresa trabaja para estabilizar sus programas de producción del 737 MAX y 787 tras varios años difíciles marcados por retrasos y un escrutinio regulatorio constante.






