
El Reino Unido (UK) aprobó el incremento al Impuesto al Pasajero Aéreo (APD) a partir de abril de 2026 y con un nuevo ajuste para el mismo mes de 2027.
El anuncio fue dado por ministra de Hacienda, Rachel Reeves, quien fue la impulsora de este aumento criticado por el sector, en particular Willie Walsh, director general de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) que lo llegó a calificar como un “desastre para el Reino Unido”.
El APD es un impuesto obligatorio para los pasajeros mayores de 16 años que vuelan desde la mayoría de los aeropuertos del UK, el cual se viene aplicando desde 1994.
A partir de abril de 2026 el APD irá desde los 10 hasta los 334 dólares, dependiendo el trayecto, por lo que una familia de cuatro integrantes estaría pagando por arriba de los mil dólares en impuestos por un viaje. Para el 2027 el recargo irá desde los 11 hasta 345 dólares.
“Es absurdo. Este saqueo a los pasajeros y las empresas está costando caro a la economía británica. Los inversionistas extranjeros están poniendo su dinero en otros lugares”, afirmó Walsh en una entrevista al Daily Mail a mediados de noviembre.
Por su parte, Clive Wratten, director general de la Business Travel Association, calificó el aumento como un obstáculo en el crecimiento de la economía del país.
“El aumento estándar es, francamente, enorme: en 2024-25 se recaudaron 5 mil 551 millones de dólares (mdd), y añadir otro 3.6% a esa cifra ejercerá aún más presión sobre los viajeros de negocios de todos los días”, sostuvo para Travel Weekly. “El APD no es simplemente un cargo al pasajero; es un impuesto sobre la conectividad global”.







