
Sean Duffy, secretario de Transporte de Estados Unidos, afirmó el viernes pasado que podría obligar a las aerolíneas a reducir hasta un 20% sus vuelos en caso de que el cierre de Gobierno se extienda.
A partir del 7 de noviembre, la Administración Federal de Aviación ordenó a las operadoras reducir un 4% sus vuelos en 40 aeropuertos de todo el país, este martes 11 el porcentaje subirá a 6% y el viernes 14 se colocará en 10%, informó Reuters.
“Evaluamos los datos. Tomaremos decisiones en función de lo que veamos en el espacio aéreo”, dijo Duffy sobre aumentar los recortes hasta el 20%.
Entre los aeropuertos afectados están JFK, Newark y LaGuardia, en el área de Nueva York; Dallas/Fort Worth, Los Ángeles, O’Hare en Chicago, Atlanta, Ronald Reagan en Washington, Seattle y George Bush en Houston.
Reuters y ABC News sostuvieron que los vuelos internacionales estarían exentos de momento. Delta informó que sus vuelos de largo alcance seguirán de manera normal, lo que da pie a señalar que los cortos, entre ellos los que van a México, correrían riesgo.
En tanto, Volaris y Viva anunciaron que sus operaciones a Estados Unidos estarían trabajando con normalidad, mientras que Aeroméxico no se pronunció al respecto.
El cierre de Gobierno en EU arrancó el 1 de octubre por diferencias políticas para aprobar el presupuesto federal, desde entonces unos 13 mil controladores aéreos y 50 agentes de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) han tenido que trabajar sin sueldo al ser considerados personal esencial.
La reducción apuntaría a atender el cansancio acumulado de los controladores, el cual podría derivar en un incidente aéreo.
Los primeros recortes incluyeron el viernes pasado unos 700 vuelos de las cuatro aerolíneas más grandes: American Airlines, Delta Air Lines, Southwest Airlines y United Airlines, detalló Reuters.
Para el sábado, las operadoras estadounidenses registraron 803 cancelaciones de 21 mil 748 agendadas, de acuerdo a datos de Cirium, y para el domingo las primeras estimaciones contabilizaban más de mil 200 cancelaciones.
Por su parte, Brandon Fried, director ejecutivo de la Airforwarders Association, advirtió que el recorte de vuelos aumentará la presión sobre las cadenas de suministro además de profundizar las interrupciones que ya se sienten en todo el sector aeronáutico.
“El transporte aéreo de carga depende de que todo el ecosistema de la aviación funcione en sincronía”, dijo Fried. “Cuando se reduce la capacidad y los empleados federales están sobrecargados, la cadena de suministro se desacelera, y cuanto más se prolongue este cierre, peor será”.







