
Qatar Airways fue reconocida por Cirium como la Aerolínea Platino de 2025, distinción que premia el rendimiento operativo completo en los indicadores que definen la eficiencia de un operador global de red. No se trata únicamente de puntualidad en las llegadas, sino de ejecución de itinerarios, control operativo diario y capacidad de recuperación a lo largo de todo un año.
El reconocimiento se otorga anualmente a una sola aerolínea, con base en un algoritmo propio que pondera confiabilidad, precisión operativa, recuperación ante interrupciones y rendimiento a gran escala, indicó Mike Malik, Director de Marketing de Cirium.
Explicó que Qatar Airways alcanzó un índice de puntualidad (On-Time Performance, OTP) del 84.42% en 2025, según la metodología de Cirium, una mejora frente al 82.83% registrado en 2024, con aproximadamente 198,303 vuelos operados.
“Este avance es significativo porque parte de una base ya alta y se logra manteniendo un factor de cumplimiento cercano al 100%. Mejorar la puntualidad cuando ya se supera el 80% es más difícil que hacerlo desde niveles más bajos, ya que hay menos margen de mejora y se requiere una disciplina operativa más estricta”, indicó.
El contexto de escala le da aún más peso a estas cifras. Qatar opera un hub muy ajustado en el Aeropuerto Internacional de Hamad, que conecta con más de 170 destinos mediante vuelos de largo recorrido y múltiples escalas en distintas regiones y husos horarios. Cada banco de conexiones incrementa el riesgo operativo, ya que la sincronización entre aeronaves, tripulaciones, flujo de pasajeros y servicios en tierra debe repetirse con precisión a lo largo del día. Mantener bajos los índices de demora y cancelación en ese entorno exige una precisión que muchos operadores globales no logran sostener.
“La clave de esta ejecución fue una planificación realista y un control disciplinado de las operaciones. Qatar definió tiempos de escala y ventanas de conexión que funcionan en la práctica, no solo sobre el papel. Ante las disrupciones de 2025 —incluidas restricciones de espacio aéreo por conflictos geopolíticos, fenómenos meteorológicos y problemas de disponibilidad de flota—, la aerolínea protegió los flujos de conexión clave y utilizó datos operativos para reprogramar y redirigir vuelos durante operaciones irregulares”, afirmó el especialista.
Este enfoque permitió mantener una tasa de cancelaciones baja y brindó a los pasajeros una mayor probabilidad de completar su viaje según lo previsto, incluso en jornadas complicadas. El factor de cumplimiento confirma que esto no fue teórico: Qatar llevó a sus pasajeros a destino.
Las métricas A30 (vuelos que superan los 30 minutos de retraso) cuentan mejor la historia de recuperación. Qatar Airways mantiene una de las tasas A30 más bajas entre los operadores globales, lo que significa que muy pocos vuelos llegan con más de este límite de retraso.
Este indicador revela una disciplina operativa que va más allá de evitar retrasos: se trata de contenerlos cuando ocurren. En un hub con operaciones bancarizadas, donde una demora puede afectar múltiples conexiones, mantener bajos los retrasos graves requiere decisiones rápidas y eficaces, como cambios de aeronave, reubicación de tripulación, protección de pasajeros y coordinación en tierra. El desempeño A30 de Qatar indica que está tomando esas decisiones correctamente y bajo presión, de manera consistente.
El enfoque operativo parece responder a una prioridad estratégica respaldada por inversiones en planificación de itinerarios, control del día de operaciones y capacidades analíticas. Esto se refleja en la coordinación entre el programa de la aerolínea y las operaciones del Aeropuerto de Hamad, cuya expansión en los últimos años no ha mermado su fiabilidad, algo poco común cuando se incrementa la capacidad.
“Al observar los datos operativos de 2025 a nivel global, el desempeño de Qatar demuestra que una red compleja y extensa aún puede gestionarse con disciplina y previsibilidad en un entorno volátil. Esto ya no es algo que se dé por sentado. Muchas aerolíneas de red han aceptado que la variabilidad operativa es un costo inherente a la escala y la complejidad”, afirmó Mike Malik.
Para la industria, ese es el verdadero aprendizaje. La complejidad de red y la volatilidad operativa son realidades, pero no tienen por qué dictar los resultados. Qatar Airways lo demostró en 2025.






