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03/03/2024

Reportan avances en investigación de falla en el Boeing 737 MAX 9 de Alaska Airlines

Redacción A21 / Jueves, 8 Febrero 2024 - 01:00
Las indagaciones continuarán ya que se realizarán entrevistas a trabajadores del fabricante para conocer más detalles de producción.

La Oficina de Seguridad de Transporte Nacional de Estados Unidos (NTSB, por sus siglas en inglés) presentó avances de su investigación sobre el incidente que involucró a un Boeing 737 MAX 9, que pertenece a la aerolínea Alaska Airlines, a inicios de 2024.

El pasado 5 de enero, la aeronave del vuelo 1282 de Alaska Airlines, un Boeing 737-9, con placas N704AL, regresó al Aeropuerto Internacional de Portland (PDX), Portland, Oregon, tras sufrir una rápida despresurización en pleno vuelo luego del desprendimiento del tapón de la puerta de salida media (MED), lo que provocó una rápida descompresión. 

El reporte de la investigación, la NTSB, señala que el tapón de la puerta de salida media (MED) no contaba con los cuatro pernos que lo aseguraban al fuselaje de la aeronave.

“Los dos pernos de detención de movimiento vertical, los dos pernos de la guía superior, la bisagra inferior delantera faltaban y no se han recuperado”, se lee en el informe.

Igualmente se señala, luego de revisiones que “la documentación fotográfica obtenida de Boeing muestra evidencia del tapón MED izquierdo (estaba) cerrado sin elementos de retención (pernos) en las tres ubicaciones visibles” por lo que “la investigación continúa para determinar qué documentos de fabricación se utilizaron para autorizar la apertura y cierre del tapón MED izquierdo durante el repaso del remache”. 

El tapón que se desprendió durante el vuelo y que fue encontrado en una residencia de Oregon, no registró daños o problemas de fabricación señaló la NTSB, quien además acudió a las instalaciones de Boeing, en Washington, para conocer sobre el proceso de fabricación de los componentes y del propio MED. 

“La pintura en los orificios de los pernos de la guía superior estaba intacta y no mostraba evidencia de desgaste pesado o daños por contacto”, señaló la oficina.

Posteriormente se señaló que las grabaciones del día del incidente no pudieron recuperarse pues, “el audio del vuelo del accidente había sido sobrescrito”, debido a que el disyuntor CVR no se había desactivado manualmente después de que el avión aterrizó después del accidente a tiempo para preservar la grabación de vuelo.

Dentro de la investigación se menciona que el tapón de la puerta sólo está diseñado para abrirse para mantenimiento e inspección, y se requiere quitar los pernos del arrestor de movimiento vertical y los pernos de la guía superior. 

El equipo de investigación de la NTSB llevó a cabo un examen posterior al accidente de la estructura de la aeronave, la cabina de vuelo, interior de la cabina, los sistemas de seguridad de la cabina y sistema de presurización.

Entre los hallazgos, también se señala que el momento del accidente, el avión el avión había acumulado 510 horas totales y 154 ciclos, pero en el examen realizado por la NTSB del estado de mantenimiento del avión identificaron entradas indicando que una luz del controlador de presión se ha iluminado en tres vuelos anteriores.

La tripulación de vuelo informó que la puerta de la cabina se había abierto durante el evento de despresurización. En una revisión del Manual de operaciones de la tripulación de vuelo, emitido el 15 de enero de 2024, confirmó Boeing que la puerta funcionó según lo diseñado.

Los daños en la cabina de pasajeros incluyeron: daños en las filas de asientos 25ABC y 26ABC así como se describe a continuación, la deformación del marco de la puerta del lavabo delantero y el pandeo y el desplazamiento de los paneles laterales y molduras en todo el avión. No había indicaciones de cualquier otra falla o mal funcionamiento del avión o de cualquiera de sus sistemas.

El tapón MED izquierdo fue recuperado en el patio trasero de una residencia privada. El enchufe recuperado y el hardware asociado se enviaron al Laboratorio de Materiales de la NTSB para su posterior examen.

Si bien, la entrega de los avances de la investigación revelaron causas secundarias del incidente, la oficina gubernamental estadounidense continuará con las indagaciones, ya que se desconoce el paradero de los cuatro pernos. La NTSB ahora investigará e interrogará a trabajadores de la armadora y de Spirit AeroSystems, quien se dedica a modificar aeronaves y quien modificó el avión de Alaska Airlines, a pesar de que la investigación señala que durante la modificación que incluyó la instalación de una antena wifi, no se requirió abrir la puerta en cuestión. 

“El grupo de desempeño humano/fabricación ha realizado una revisión completa de los registros del momento en que el avión salió de la fábrica de Boeing hasta el momento del accidente y no encontró ninguna evidencia de que el enchufe MED izquierdo se abrió después de salir de las instalaciones de Boeing”, se lee en el reporte. 

La lupa de la FAA

La Administración Federal de Aviación (FAA), tras el incidente, ordenó mantener en tierra a 181 aeronaves del modelo señalado, con motivos de seguridad y de iniciar una inspección para evitar hechos similares. Después de descartar posibles riesgos, el pasado 24 de enero, la misma institución dio el visto bueno para que los aviones volvieran a volar.

Entre las aerolíneas que se vieron más afectadas por el paro, fueron United Airlines, Aeromexico y Copa Airlines, señaló la FAA.

Además, señaló que sigue de cerca las investigaciones y advirtió al fabricante que, si se registra un incidente más que involucre a uno de sus aviones, detendrá la producción del fabricante estadounidense.

Y, de hecho, Spirit AeroSystems descubrió problemas en fuselajes de 50 aviones 737 MAX, porlo que Boeing anunció el retraso de pedidos a sus clientes. 

A finales de enero, el CEO de United Airlines, Scott Kirby, comentó en una entrevista que su compañía estaría negociando con Airbus, el competidor directo de Boeing, ya que temen que sus pedidos de aeronaves se vean afectados por el fabricante estadounidense y esto a su vez afecte a su negocio.

Por si fuera poco, medios internacionales señalaron recientemente que Boeing estaría por decidir sacar de su catálogo a la familia 737 MAX. En tanto la incertidumbre rodea al fabricante estadounidense, el precio de sus acciones ha caído hasta un 20% en el primer mes de 2024, de acuerdo con datos de investing.com.

 

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