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23/11/2020

Mexicana de aviación: la infamia transexenal

Redacción A21 / Viernes, 28 Agosto 2020 - 18:16

por Antonio Pineda (artículo invitado)

A 10 años del cese de operaciones de la emblemática y más añeja aerolínea comercial del país, en retrospectiva ha quedado en la historia como una mera víctima del pernicioso sistema legal como arma de confabulación de la hampa-política y el gang-empresarial curiosamente abanderado por partidos muy diferentes en el poder pero iguales en la práctica. La desaparición de Mexicana de Aviación es un ejemplo de cuando la ficción supera la realidad donde el teatro, la mentira y la patraña han sido el común denominador en las tres últimas lapidarias administraciones.

La ficción supera la realidad

Era el 28 de agosto del 2010 cuando se llevó a cabo el último vuelo de Mexicana, el MX886 en la ruta México-Toronto. Esta operación marcó el preludio de lo ya conocido, la aerolínea estaría suspendida al momento que ingresaba al “Concurso Mercantil” pues dada su precaria situación financiera se apegaba a dicho recurso legal. Sin embargo, detrás de tal moción procesal se entretejía todo una madeja de perversidad digna de toda ficción, superando la realidad orquestada por el conocido delincuente de cuello blanco y alta alcurnia: Gastón Azcárraga, presidente de la aerolínea quien, con su propia administración empresarial, fraguó el no regreso definitivo de Mexicana de Aviación a través del fraude, la malversación, el desvío y el robo. Endeudó a la aerolínea hasta lo indecible en confabulación con las  autoridades, desfalcó en latrocinio de monstruosa deuda, relamas mismas que yacen inmersas en las cloacas tanto en los anales de la empresa como en la corrupta colusión de autoridades y dependencias gubernamentales involucradas al caso con el visto bueno del mismísimo Ejecutivo Federal.

El teatro

Ese mismo día 28, cerca del mediodía, José Javier Christlieb Morales designado como Administrador de la aerolínea por la SCT interpuso ante al juzgado 11 de lo civil el atribulado pero doloso compendio de guion mercantil en libreto escrito por sus secuaces personajes co-actorales: El denominado “Cártel de Xola”. Ese ente histriónico administrativo radicado al interior del fastuoso “plató” en la icónica Torre Mexicana, protagonizado por el entonces “conciliador” Gerardo Badín, complementando el pernicioso trío antagónico: el capitán  Fernando Perfecto de ASPA y el villano predilecto Jorge Isaac Gastelum, entre otros “extras”, mismos quienes previo a acudir a tribunales crearon de manera sórdida a MID ATLANTIC Europa y MID ATLANTIC México como férreos pseudo-postulantes en la mímica “compra” de la aerolínea una vez incididos en el “juicio” donde TENEDORA K del hamponal Gastelum, quien en escena secuencial quedara como patrón sustituto de la aerolínea al comprar las acciones de ésta por la fastuosa cantidad de míseros 80 dólares. Otros involucrados en este teatro son el entonces Secretario del Trabajo Javier Lozano y el Secretario de Comunicaciones y Transportes Molinar Horcasitas, co-estelares brindantes de aplausos a tan perniciosa tragicomedia de la época, artífices del poder gubernamental que jamás se atrevieron mover un dedo a favor de Mexicana pues todo regreso amén de toda escoria en closet empresarial y corruptela hampo-política pisaba fuertemente la cola a Interjet, Volaris y Aeroméxico, principales beneficiados en la depredación de la aerolínea en el acopio de rutas, tarifas y especialmente en invaluables y privilegiados slots. 

La mentira

Pero la falacia en su lechado no sólo radicó en ese ensayo procesal ante la vorágine tanto de MID ATLANTIC Europa  -con dirección en una casa abandonada en Madrid, España - como MID ATLANTIC México. Por parte del entonces Gobierno Federal, estuvo el ominoso Juan Antonio Santana del grupo LBD quién se postuló ante el juzgado para la pugna de la aerolínea aunque sin siquiera avalar los $300 millones de billetes verdes -base de adjudicación-, los cuales usó sólo como medida distractora para que Jorge Gastelum a través de Tenedora K diera   las acciones de la empresa al acreedor BANORTE a fin de que, en frustradas aras de ambición, éste las escondía al juzgado. Sin embargo, nadie contaba con la aparición de BF Internacional del ajeno e involuntario espontáneo en el set actoral: el empresario minero Iván Barona, quien fuera el único postulante que acreditaría legítimamente el capital financiero incluso debidamente etiquetado conforme a la norma durante la puja, mismo quien durante el proceso no solo recibió los embates del “cártel de Xola” al bloquearle todo acceso de información y toma procesal de Mexicana radicada en autos del expediente, sino también por parte de la juez a modo Edith Alarcón y Alan Velázquez, su obtuso Secretario de Acuerdos quienes no solo coaccionaban a todo posible “comprador”, intimidándolo sino que legaloidemente le encontrarían todo tipo de suertes jurídicas adversas al minero a fin de negarle la aerolínea a toda ultranza, a pesar de legalmente adjudicarla dada la adversa línea dictada desde los Pinos por el entonces presidente Felipe Calderón, aunque posteriormente se hizo evidente que Barona había obtenido los recursos de manera turbia vía FIDES, esa financiera radicada en Monterrey, al frente del cuestionable Artemio Chapa Maldonado a la sombra del célebre Joaquín Garza, sin que eventualmente el despojado y nulo Barona lo haya manifestado de manera expresa al juzgado quedando cerrada la mentira en huecas promesas en todo esperanzador pero falaz “regreso” de la aerolínea por parte de Peña Nieto y AMLO durante sus campañas presidenciales, pues como es patente, una vez en el poder dieron la espalda en toda “reactivación” de la ya fenecida aerolínea dados los oscuros e incriminatorios precedentes.

La patraña

Creada por el Poder Legislativo el 12 de mayo del 2000, la Ley de Concurso Mercantiles fue diseñada a manera tan tendenciosa como expresa, más para el cínico proteccionismo de todo empresario defraudador que para la prevención de quiebra y tiene como función esencial la sustracción en el orden penal del posible inculpado en reciprocidad a todo contubernio entre el hampa empresarial y el gang político, actores estelares de este tipo de usuales prácticas como en la prelación de créditos  todo delincuente de cuello blanco pude endeudar infinitamente la empresa a su favor con cuanto acreedor le sea posible ya sea con algún particular e incluso en la banca privada y/o por la vía gubernamental sin ser sujeto de penalidad alguna, sin embargo no así a la parte acreedora, esta deberá de avalar toda condición crediticia cedida al defraudador mediante la prelación correspondiente a través de una serie de condicionales que la obligan a poder hacerlo muchas veces tan solo de manera parcial y no integra sobre los saldos crediticios insolutos cedidos durante el desfalco, pero eso si dejando en la indefensión a los 8,667 trabajadores de la aerolínea como simple parte acreedora en la ambigüedad de la laguna del fideicomiso una vez despojados del MRO donde a la fecha han quedado en el limbo con la bendición de dios.

“Dios los hace y ellos se juntan”

-dicho popular-

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