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19/11/2019

No hay voluntad política en caso Mexicana: expiloto

Redacción A21 / Miércoles, 28 Agosto 2019 - 00:01

El cierre de operaciones de Compañía Mexicana de Aviación es un vacío legal que debe concluir por el bien de los trabajadores, aseguró el capitán mexicano Carlos Limón, expiloto de la aerolínea nacional y expresidente de la Federación Internacional de Asociaciones de Pilotos de Líneas Aéreas (IFALPA).

“Esperemos que algún día (los responsables) afronten la ley, ya que fue una situación muy injusta que, a la fecha, no cuenta con voluntad política para que se le dé un cierre al asunto” señaló Limón, en entrevista con A21.

En el marco del noveno aniversario del cese de operaciones de Mexicana de Aviación, Limón recordó como, al momento de que cortaran las alas de la primera aerolínea nacional, toda su familia se quedó sin empleo y fuente de ingresos: su hijo también era piloto y su esposa, jubilada.

“Cuando me enteré del problema de Mexicana, regresé inmediatamente a México. ASPA me contactó, con el objetivo de que buscáramos apoyo entre los contactos internacionales que tenía, como en la Federación Internacional de Transporte, en varios sindicatos estadounidenses, en IFALPA, entre otros”.

Como miles de trabajadores más, en un santiamén observó cómo muchos años de trabajo desaparecieron sin que, a la fecha, se alcance una solución en el tema. Su trayectoria en México era válida, pero tuvo que emigrar y demostrarse una vez más ante nuevas empresas, nuevos cielos.

Capitán Carlos Limón

El 25 de junio de 2011, Limón se hizo de un puesto en Qatar Airways, como capitán del modelo de avión con el que también trabajó en Mexicana de Aviación: un A320. Sin embargo, para lograrlo, dejó en México a su esposa, dos hijos y sus padres. Desde entonces, su madre falleció y la distancia con la familia ha sido uno de los retos más difíciles de afrontar.

Otro de los retos que ha enfrentado es llegar a la multiculturalidad de una aerolínea como Qatar Airways en la que, tan sólo los pilotos, provienen de 90 distintas nacionalidades.

“Somos casi cuatro mil pilotos, de los cuales no hay más de 500 que sean locales. A veces es difícil, pero con el tiempo uno se acostumbra” señaló. Hay que adaptarse a las distintas sociedades, costumbres, idiomas y hasta acentos.

No obstante, su trabajo constante le permitió ascender, tres años después, a capitán de aviones B787 y para 2017, también consiguió la licencia como capitán del B777, con lo que ahora puede viajar a los cinco continentes.

Esta década, a nivel laboral, ha sido segura, de estabilidad financiera. Limón toda su vida deseó volar en Asia por lo que se siente, pese a todos los retos personales, feliz en Catar, trabajando entre aviones inmaculados sin problemas de mantenimiento.

Me hubiera encantado jubilarme en Mexicana, pero siento que me estoy enamorando otra vez” añadió. El desarrollo profesional que ha obtenido en Catar hubiera sido difícil de replicar en México ya que, las empresas nacionales no han logrado desarrollarse a la velocidad que las internacionales, especialmente las líneas en Medio Oriente.

Desafortunadamente, no es optimista en el caso de la línea bandera mexicana. Por falta de supervisión política, la línea aérea más antigua de América Latina (y la cuarta a nivel mundial) suspendió operaciones y dejó a su personal sin trabajo, patrimonio y desamparados por el gobierno.

“Yo no creo que vuelva. Tiene un pasivo laboral inmenso y el valor de una línea aérea son sus slots y esos ya se los repartieron” dijo, en referencia a las franjas horarias que ahora ocupan otras líneas aéreas mexicanas como Viva, Volaris e Interjet.

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