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15/04/2021

La hélice de tres y cuatro palas

José Medina Go… / Lunes, 10 Diciembre 2018 - 12:42

 

En las última entregas de esta columna se ha planteado la imperiosa necesidad de que la nueva administración federal 2018-2024 defina con claridad su Visión, Proyecto y Planeación Estratégica para el desarrollo aeronáutico y aeroespacial. Tales acciones no solamente darán certidumbre a los tomadores de decisión de alto nivel del sector –tanto en el ámbito nacional como internacional–, sino también sería un instrumento esencial para diluir y gestionar los daños a la imagen pública que México sufre hasta el momento, como resultado de una serie de determinaciones altamente cuestionables –y no necesariamente positivas– tomadas por los funcionarios de la incipiente administración.

Las decisiones, aparentes cambios de rumbo, señales potencialmente confusas y declaraciones poco específicas en materia aeronáutica emanadas desde el nuevo Gobierno en las últimas semanas han sido, a falta de otro calificativo, desafortunadas. Como ya se ha comentado, esto da una mala señal porque desvirtúa y disuade potenciales inversiones y desarrollos nacionales directos e indirectos, da desconfianza a los mercados y sienta un precedente poco serio para el país. En otras palabras: nos quita credibilidad, confianza e imagen de competencia, en un entorno donde estos tres criterios son esenciales.

En esta columna hemos sugerido que, una vez el nuevo Gobierno federal –desde el titular del Ejecutivo hasta el nuevo liderazgo institucional de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes– publique y explicite de manera clara, definida y bien sustentada su Plan Nacional de Desarrollo, su Plan Sectorial y su Visión y Proyecto Aeronáutico (y por consecuencia Aeroespacial), estos daños pueden ser gestionados, minimizados y diluidos al dar certidumbre y definición al futuro de este sector en México por los próximos seis años. Y hemos referido también los criterios básicos para la Visión y Planeación Estratégica, sus requisitos y preceptos operativos esenciales, al menos para el sector aeronáutico, por lo que resulta innecesario repetir dichas bases.

Es así como, en esta entrega, presentamos al lector reflexivo los componentes de ramo que deben integrarse y armonizarse para que un Proyecto Estratégico Aeronáutico y Aeroespacial tenga un buen rumbo y un desenlace prospectivo certero, eficiente y positivo.

¡Pero atención! Aquí las palabras operativas son “integrar”, “armonizar” y “eficientar” mas no “homologar” ni “fusionar”. Esto debe quedarnos claro pues debemos ver a la industria aeronáutica y aeroespacial como un sistema complejo, con reglas, normas y principios propios, y donde cada componente tiene su propio ámbito de competencia que debe ser respetado.

El modelo al que debemos recurrir para promover un desarrollo y gestión eficiente en nuestro ámbito es el de la hélice de tres y cuatro palas. en el primer caso estamos hablando de la armonización entre tres componentes esenciales, críticos e insustituibles: el gobierno, que emite, regula y controla el ámbito normativo de la aviación y de la industria aérea; la academia, encargada del desarrollo de nuevas tecnologías, técnicas y procesos; y la industria, que se encarga desde la producción hasta el aprovechamiento, explotación, comercialización y desarrollo operativo.

Como es evidente, el sector puede funcionar sin una de estas “palas” pero no de una manera eficiente. De hecho sería un grave retroceso para la aeronáutica nacional si el componente académico, gubernamental o industrial se sustrajeran de la ecuación pues sin éste no podría garantizarse una adecuada administración, gestión y operación de un rubro estratégico para el país. Recordemos que el sector aeronáutico y aeroespacial en México ha crecido más del 17% en los últimos años, una proporción muy superior al de buena parte de los sectores vinculados al desarrollo nacional e internacional.

Así, la tendencia global se orienta a una mayor “eficiencia terminal” en este ciclo de homologación, incorporando una “cuarta pala” a esta hélice del desarrollo: el usuario. ya sean empresas particulares, instituciones gubernamentales o individuos particulares, éstos son quienes finalmente generan la demanda y promueven el desarrollo por medio del uso específico de los aportes del sector.

La pala del usuario es una de las razones principales de existir de la aviación contemporánea ya que define las necesidades, tendencias y prospectivas del sector en su conjunto al demandar una serie de servicios particulares que deben ser llevados a cabo por productos especializados en un contexto determinado. Es así como la integración armónica entre gobierno, academia, industria y usuario forma el eje principal sobre el cual el sector aeronáutico y aeroespacial nacional e internacional define su proyección y su futuro, definiendo en un momento presente el contexto en el cual se desenvuelve.

Sería de esperar que este incipiente Gobierno federal defina y considere en su PND, su Plan Sectorial y su Proyecto Nacional una propuesta clara, eficiente, sustentada, armonizada y consolidada, para dar una integración prospectiva y robusta a estas cuatro “palas” en una hélice del desarrollo aeronáutico y aeroespacial. Con dichas consideraciones se podrá brindar certidumbre y definición a este importante rubro, diversificar las oportunidades de gestión de la inversión privada, e iniciar el camino a fortalecer un tema estratégico para la nación.

En el mundo, la hélice sigue girando a una velocidad cada vez mayor y el reloj del desarrollo no se detiene. Esta es la coyuntura donde nos encontramos y en la cual debemos encontrar un rumbo definido.

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