Pasar al contenido principal
01/12/2021

La Investigación de accidentes y la Categoría 1

Francisco M. M… / Miércoles, 8 Septiembre 2021 - 21:31

Como parte de la reorganización planeada por la actual Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC), resulta vital la apertura de una oficina de investigación de accidentes que tenga recursos económicos y humanos propios, así como autonomía total.

El Anexo 13 de OACI contiene las reglas aplicables para todos los países firmantes y la filosofía de lo que debe ser una oficina investigadora cuyo único objetivo debe ser  la generación de datos e información sobre seguridad operacional para ayudar a prevenir incidentes y accidentes aéreos en el futuro.

Su filosofía no es encontrar culpables, sino las causas que han provocado un accidente y recomendar las medidas necesarias para evitar que se repita nuevamente.

Sin duda, la más famosa y preparada agencia investigadora del mundo es la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) de Los Estados Unidos que no solo investiga accidentes aéreos, sino cualquiera que tenga que ver con medios de transporte en aquel país y también cuando es requerida por algún otro para  ayudar en una investigación en particular.

La NTSB se ha encargado de investigar los accidentes más grandes de la historia de la aviación y las habilidades, conocimientos y preparación constante de sus especialistas en cada área de esta oficina son reconocidos en todo el mundo.

Esta agencia tiene su base en la ciudad de Washington y oficinas regionales en Anchorage Alaska, Denver, Colorado, Ashburn, Virginia, y Seattle en el estado de Washington.

En México, nuestra autoridad aeronáutica nunca ha tenido una oficina de investigación de accidentes confiable y es lo normal si tenemos en cuenta la falta de recursos financieros y humanos para sostenerla y hacerla funcionar.

Aquí, existen especialistas en investigación de accidentes aéreos que desafortunadamente hoy no están activos ni al día con sus cursos periódicos, pero cuya experiencia debería ser aprovechada.

Algunos de ellos tomaron sus cursos hace años en la Universidad del Sur de California que se considera La Meca de la investigación aérea y posteriormente participaron con éxito en la investigación de varios accidentes aéreos de importancia en México  y en el extranjero, haciendo un magnífico y reconocido trabajo.

Estos investigadores no trabajaban para la antigua DGAC, sino que eran miembros del Colegio de Pilotos Aviadores de México y de la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores (ASPA), quienes formaban un grupo profesional para realizar investigaciones de accidentes de aviación.

Entre ellos podemos recordar a Gerardo Brandt, Carlos Limón y Enrique Escalante, entre otros.

De entre ellos, quienes estén en edad activa y los nuevos que deseen ser investigadores de accidentes aéreos, deberían ser llamados, contratados y entrenados con estándares  internacionales para hacer realidad esta oficina mexicana de investigación aérea.

Se debe invertir recursos económicos para entrenarlos y ponerlos al día en las nuevas técnicas de investigación para formar un equipo de especialistas en todas las áreas que  garanticen resultados confiables después de investigaciones realmente profesionales.

Cuando se habla de investigación de accidentes se habla de seguridad y la seguridad es cara, pero no se debe escatimar en esfuerzos necesarios para la formación de esta oficina.

El adecuado funcionamiento de una oficina mexicana de investigación de accidentes aéreos autónoma e independiente de AFAC es uno de los grandes pendientes de la SCT y es otro de los temas que, de no solucionarse, podrían retrasar el regreso de México a la Categoría 1 ante la Administración Federal de Aviación (FAA)

Por otra parte, durante el próximo mes de octubre la FAA regresará a México para efectuar una nueva auditoría sobre el funcionamiento de nuestras autoridades aeronáuticas y después de haber pagado a buena cantidad de dólares en asesoramiento por parte de expertos del extranjero, todos esperamos que podamos ser regresados a Categoría 1, con todos los beneficios que esto representa para nuestra industria aérea.

Se han comentado en medios algunos cambios por parte de las más altas autoridades de AFAC para lograr el objetivo, pero hasta hoy quienes deben realizar todo tipo de trámites en sus diferentes oficinas siguen encontrando una terrible burocracia y dilación para lograr soluciones.

Pandemia o no pandemia es necesario no solo el cambiar personas, sino lograr procesos  eficientes y rápidos utilizando la tecnología actual a distancia como se hace en muchas partes del mundo.

La industria aérea ya no puede depender de procesos, reglas y políticas antiguas e ineficaces por todo lo que depende de ella.

Grandes problemas se enfrentan a diario, especialmente con Medicina de Aviación, CIAAC y con licencias a personal técnico en donde por cierto todavía podemos contar con el trabajo profesional y comprometido de personas como Ramón Alcántara  o Rebeca Morales entre otros quienes tienen experiencia y siempre buena disposición. 

Desafortunadamente la experiencia y una actitud de servicio no son suficientes si no se puede contar con todos los recursos necesarios para hacer el trabajo.

Ya la FAA ha señalado a México la necesidad de esos recursos técnicos y financieros que además incluyen mayores salarios para todo el personal que labora en AFAC.

Ojalá que lo que se está haciendo pronto se pueda ver en el funcionamiento cotidiano de la AFAC y que no estemos viendo solo un simple maquillaje para recuperar la Categoría.

Durante el 2021 se tenía programada una nueva auditoría a México pero ahora realizada directamente por OACI.

Afortunadamente esta nueva auditoría ha sido pospuesta y se ha reprogramado para alguna otra fecha del año que entra, y digo afortunadamente porque nuestras autoridades todavía tienen mucho trabajo que hacer y ganar algo de tiempo también puede ayudar a mejorar las cosas y pasar esta otra auditoría sin sobresaltos.

Facebook comments