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22/04/2021

Habría que hacerlo otra vez

Francisco M. M… / Miércoles, 20 Enero 2021 - 21:23

“A dream you dream is just a dream. A dream you dream together is reality” - John Lennon

En 1958 se fundó la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores de México (ASPA) y poco después se firmó el primer contrato con la compañía Mexicana de Aviación y luego con Aeronaves de México.

Posteriormente, se firmaron contratos colectivos con otras aerolíneas que con el tiempo dejaron de ser viables y desaparecieron.

En lo que se refiere a Aeronaves de México, la relación laboral en su primera etapa duró más de 28 años con sus altas y bajas pero, al menos, fue una relación responsable y de respeto por ambas partes que dio a todos, incluido el país, grandes satisfacciones internacionales hasta que vino el rompimiento contractual.

En 1988, Aeronaves de México fue llevada a la quiebra por el gobierno mexicano, aprovechando un emplazamiento a huelga por parte del sindicato  de trabajadores de tierra.

En ese momento, nuestro país no podía prescindir de una aerolínea con conectividad internacional y entonces se formó la sindicatura para crear la “nueva” Aerovías de Mexico, pero conservando el mismo nombre comercial, Aeroméxico.

El 1 de octubre de 1988 se iniciaron las operaciones con un número muy reducido de aviones y empleados de vuelo y tierra y con un contrato colectivo firmado por ASPA, en el que prácticamente se inició desde cero.

El proceso después de la quiebra y el porqué de ésta da material para escribir varios libros por todo lo que estuvo involucrado.

Así han pasado ya 33 años de operaciones ininterrumpidas de Aeroméxico, aerolínea que hoy es reconocida internacionalmente por su eficiencia operativa y, como nuestra línea bandera, con una importante flota de modernas aeronaves de corto, mediano y largo alcance que cubren rutas en todo México, Estados Unidos, Centro y Suramérica, Europa y Asia.

Durante más de 60 años de relación laboral con las diferentes aerolíneas, ASPA ha llevado como bandera el beneficio profesional de sus pilotos, pero siempre con el compromiso ineludible de apoyar y fortalecer las fuentes de trabajo.

No han sido pocas las veces en que Aeroméxico requirió de facilidades adicionales para poder operar en tiempos de crisis y ASPA siempre estuvo dispuesta a hacerlo y la prueba son la enorme cantidad de convenios de facilidades extra contrato que se han firmado a través de los años.

Debido a las diferentes crisis vividas, los pilotos reafirmaron su compromiso con el desarrollo de la empresa y a pesar de las altas y bajas normales de una relación de trabajo de este tipo, siempre mostraron ética y profesionalismo para apoyar en todo lo necesario a sus aerolineas.

La crisis que vivimos actualmente no es una excepción.

Los pilotos de ASPA se comprometieron desde un principio a aportar lo requerido para apoyar a Aeroméxico en la peor crisis en la historia de la aviación mundial, y así comprometieron una importante porción de su sueldo,  todo tipo de prestaciones y reducción de la planta pilotos, con el objetivo de cumplir con los requerimientos establecidos por el Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de Estados Unidos y por Apollo Global Management.

De esta manera, los pilotos han seguido cumpliendo con las operaciones asignadas durante la crisis de manera profesional y responsable, rompiendo incluso varios récords de eficiencia operativa, especialmente en el manejo de carga en el transporte de elementos sanitarios que venían desde el otro lado del mundo.

Los pilotos de ASPA han ayudado siempre y hoy más que nunca han puesto lo que se necesita para que Aeroméxico salga del problema financiero en el que se encuentra, perfectamente conscientes de que ese problema no ha sido causado por ellos, pero reconociendo desde luego la importancia de su aportación y de su compromiso no solo con la aerolínea sino con ellos mismos, con sus familias y las de todos los miles de empleados que trabajan para la empresa.

Durante muchos años se resolvieron los problemas emanados de la relación laboral, siempre llevando en la mente un ganar- ganar en beneficio de todos. Sin embargo, en esta ocasión, y a pesar del esfuerzo realizado por la planta de pilotos, la administración de la empresa decide demandar ante las autoridades de manera unilateral la desaparición del contrato colectivo que tiene firmado con ASPA.

Esto personalmente me parece no solo una falta de respeto sino una verdadera traicion a los principios de la buena relación laboral que se ha tenido por décadas.

La administración pide más sacrificios a sus trabajadores, mientras un grupo limitado de la élite administrativa cobra el 100% de su sueldo y se despacha con bonos millonarios en dólares; no es lo justo.

Porque conozco a ASPA y sus alcances y porque la juez y Apollo conocen bien el caso, quiero pensar que al final se encontrara una salida y se llegará a un arreglo que sea justo para todos, trabajadores y empresa.

Nuestro país no puede darse el lujo de prescindir de una línea bandera con  las características y posición internacional de Aeroméxico.

Lo que es un hecho es que, de darse el arreglo la relación laboral, en el futuro ya no será la misma y la administración actual o la que venga tendrá que bordar mucho y muy fino para ganarse el respeto y la confianza de ASPA.

Por su parte, el sindicato deberá de trabajar día a día, punto por punto y cláusula por cláusula del contrato para recuperar los beneficios laborales  ganados honestamente con el esfuerzo de décadas y traer de regreso, en el menor tiempo posible, a todos los pilotos de la planta que queden sin trabajo temporalmente.

ASPA ya lo hizo una vez y con mucho éxito y lo puede hacer nuevamente.

Una ASPA unida y responsable es sin duda la clave.

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