
Los adiestramientos para pilotos aviadores en todas sus diferentes especialidades son un estándar mundial establecido en boletines, manuales y anexos de OACI .
Cada seis meses y en algunos casos, cada doce, todos los pilotos comerciales, corporativos y de helicópteros del planeta son sujetos a exámenes médicos, de tierra y vuelo para mantener sus licencias de vuelo y sus capacidades vigentes.
Lo anterior garantiza un alto índice de seguridad en las operaciones aéreas al estar en manos de profesionales bien entrenados y calificados siempre bajo la tutela de la autoridad aeronáutica de cada país miembro de la Organización de Aviación Civil Internacional.
Aun manteniendo un índice superior al 99% de vuelos seguros no podemos dejar de aceptar que en los últimos tiempos los incidentes y accidentes aéreos en tierra y en vuelo han tenido un aumento el cual debe ser tomado en cuenta justamente tomar acciones y mantener las operaciones aéreas en estos altos índices que hoy tiene.
Son dos cosas las que principalmente han provocado este aumento de incidentes y parece ser que se deben primero, a un gran aumento de las operaciones aéreas mundiales.
Cada día aumenta la cantidad de aviones que salen de las diferentes fábricas y es que cada día la demanda de los viajantes también ha ido en aumento lo que ha provocado mayor tráfico a nivel mundial.
En segundo lugar, debemos referirnos nuevamente al factor humano como otra importante realidad y como contribuyente a la mayor parte de los incidentes y accidentes de aviación.
Puede ser un error cometido por un controlador, o un conductor de un algún vehículo terrestre de las áreas de maniobras de los aeropuertos, o uno cometido por algún auxiliar de vuelo, o un oficial de operaciones o por algún piloto pero sigue siendo el factor humano al que se le atribuyen la mayor parte de estos incidentes.
Todos los involucrados en la operación de un avión han sido y están sujetos a entrenamientos y vigilancia muy exigentes que tienen en las manos la más alta tecnología en equipo terrestre y de vuelo pero, y siempre hay un pero, en muchas ocasiones las investigaciones llegan a marcar como factor contribuyente de incidentes y accidentes el cansancio y a veces la fatiga crónica de los tripulantes.
En el caso de los pilotos, debemos decir que hoy están sujetos a jornadas muy largas de trabajo que pueden alcanzar las 17 horas de vuelo continuo y, en algunos casos, aún más en vuelos de ultra largo alcance.
Pasan por varios Husos Horarios y por razones obvias se ven sujetos a descanso y alimentación insuficiente e irregular.
También hay jornadas en aeronaves de mediano y corto alcance que contemplan cuatro o cinco aterrizajes o quizá más.
Debemos recordar que el cansancio es acumulable pero el descansos no lo es y esto puede llevar a los pilotos a acumular con el tiempo tal cantidad de estrés que va más allá del cansancio normal del trabajo y en algún momento llegar a caer en la fatiga que puede ser crónica e incluso a extremos de neurosis de vuelo lo que es causa de incapacidad médica.
Las jornadas de trabajo son cada día mayores y los descansos muchas veces son los mínimos que hoy ya resultan insuficientes.
Lo anterior es de tomarse en cuenta porque hoy mismo las reglas y los diferentes contratos siguen marcando noventa horas de vuelo mensual y mil horas de vuelo anuales como máximo para cada piloto.
Noventa horas de vuelo en treinta días que son trabajadas en todo tipo de condiciones.
Se puede empezar un día sin la mayor novedad y de pronto enfrentar un momento de emergencia, condiciones severas de mal tiempo e incontables eventualidades que se pueden presentar durante un vuelo y que provocan gran estrés y el consiguiente cansancio, lo que viene a ser la causa de que se cometan errores que pueden llegar a ser fatales.
Los expertos nos han dicho que un piloto cansado es el equivalente a una persona en estado de ebriedad.
Sus reacciones pueden ser tardías y su juicio equivocado porque debido a la fatiga resulta ser incapaz de reconocer claramente la realidad que tiene enfrente y cuando esa realidad incluye estar a cargo de los controles de un aeronave repleta de seres humanos adquiere la mayor importancia.
Los administradores de aerolíneas comerciales tienen en mente, y como su misión, entregar buenas cuentas financieras a sus accionistas y la filosofía parecería ser más trabajo y menos descanso.
Las administraciones no siempre reparan en la importancia del factor cansancio y de un descanso adecuado para sus tripulantes después de largas jornadas de vuelo o varios aterrizajes.
Por su parte los propios trabajadores y los sindicatos han accedido, normalmente a cambio de pagos extra, a aumentar tiempo de trabajo y ceder descansos lo que ha sido un factor adicional al problema.
Hoy más que nunca resulta primordial una revisión por parte de trabajadores, administradores y autoridades nacionales e internacionales sobre este tema que no es menor y que resulta en un importante factor de riesgo de acuerdo a estudios e investigaciones sobre incidentes y accidentes aéreos.
No es un tema fácil pero debido a que está en juego la vida de seres humanos, el cansancio y falta de descanso adecuado deben ser abordados con nuevas propuestas en aras de mantener la seguridad de las operaciones aéreas en todo el mundo.
La máxima de “es preferible prevenir que remediar” aplica muy bien para este caso con la diferencia de que en aviación a veces a lo que sucede ya no hay manera de ponerle remedio.
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