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04/12/2021

Y ahora, Interjet

Francisco M. M… / Miércoles, 24 Noviembre 2021 - 18:25

“Reunirse es el comienzo, mantenerse juntos es el  progreso y trabajar juntos es el éxito” - Henry Ford

La historia de las aerolíneas comerciales fallidas en nuestro país es muy extensa y siempre ha sido confusa y ha perjudicado a miles de familias y su economía.

Todas las líneas aéreas mexicanas que han suspendido sus operaciones en el tiempo han debido enfrentar historias de crisis debido a grandes errores financieros, pésimas prácticas de negocio, malos manejos, fraude y errores administrativos bien aderezados con todo tipo de manejos legales.

Para no variar, quienes han sido los primeros en pagar los platos rotos han sido los propios trabajadores de todas las áreas de estas empresas cuando la administración de muchas maneras jugó con el presente y con el futuro de miles de familias, cuya vida y bienestar  quedó en el limbo debido a esas intrigantes decisiones.

En diciembre del año pasado fuimos testigos de la suspensión de operaciones de otra aerolínea comercial por falta de viabilidad y dinero para operar.

Esta vez, la empresa mexicana Interjet fue la nueva víctima de las decisiones erróneas por parte de administración y propietarios; hoy se encuentra enfrentando una huelga de trabajadores, un concurso  mercantil y, si no se hace algo, una posible declaración de quiebra debido a deudas en buena cantidad de rubros y que hoy alcanzan los mil 200 millones de dólares.

Como parte de un plan para una posible recuperación, la aerolínea ha pedido la quita de un 80% de esa deuda a todos sus acreedores y sabemos que hasta hoy solo el SAT (que reclama una deuda aproximada de poco más de 6 mil millones de pesos) se ha negado reducir la carga para poner su granito de arena y ayudar a Interjet en el aire nuevamente.

Debemos decir que, a pesar de una clara recuperación, la aviación comercial en México aún está enfrentando condiciones financieras difíciles lo que hace todavía más problemático el regreso de Interjet, en un momento en que se ve venir una nueva guerra de tarifas.

Sin embargo, y a pesar de lo difícil de la situación de Interjet, hace apenas unos días se ha nombrado a un nuevo director general de la empresa.

El Ingeniero Luis Federico Bertrand Rubio, quien tiene un impresionante currículum de casi 50 años de trabajo principalmente en el medio aeronáutico, tiene ahora la nada fácil tarea de resolver graves problemas y encontrar soluciones para que la empresa regrese a volar aunque hay que decir que algunos ya están apostando por la quiebra definitiva.

Lógicamente, para lograr que Interjet tenga esperanzas, lo primero que se debería hacer es lograr el consenso y visto bueno de los trabajadores para que terminen la justa huelga que iniciaron ante la falta de cumplimiento no solo de sus condiciones contractuales generales, sino de la falta de pago de sus respectivos sueldos por meses.

Terminar con la huelga podría abrir el camino legal para empezar a solucionar los otros asuntos que tienen que ver con la deuda con acreedores, incluyendo arrendadores de aviones.

Hay que tomar en cuenta que una gran parte de los trabajadores de Interjet, que incluye a los más especializados, mejor entrenados y de más experiencia como pilotos y técnicos de mantenimiento, ya han sido aprovechados por otras aerolíneas nacionales o extranjeras y se encuentran trabajando por lo que sería difícil convencerlos en una nueva apuesta por la recuperación de operaciones por parte de la aerolínea.

Sin duda, otra parte vital para lograr el regreso de Interjet es encontrar a los futuros inversionistas que tengan confianza para poner su dinero en una aerolínea que, en algún momento fue la segunda más grande de México, y que hoy cuenta todavía con la concesión  correspondiente vigente así como importantes slots y permisos de rutas.

Interjet prometía mucho hasta que vinieron, primero, las malas decisiones financieras y administrativas, las diferencias internas, y luego la modificación y mezcla incomprensible de flota de aeronaves rusas Sukhoi con sus aviones Airbus, estrategia que sin duda fue una de las causas principales que vino a dar al traste con una operación que hasta entonces era segura y confiable.

Muchos trabajadores están todavía a la espera de una solución y merecen una respuesta y un trato justo.

Lo que venga a hacer Bertrand Rubio debería de ser algo muy claro, con acciones definitivas y rápidas, alejadas del manoseo político y legal que ha complicado las soluciones en el caso de otras aerolíneas en el pasado, para lograr de esta manera que Interjet vuelva a volar.

Consenso, trabajo y esfuerzo conjunto parecen ser la clave para reiniciar a una Interjet quizá más pequeña, pero más sana y con futuro.

Esperemos a ver que viene y hasta donde el Ingeniero Bertrand tiene libertad para operar y sacar a la empresa de sus múltiples y complicados problemas.

Para la nueva dirección y para los trabajadores de Interjet van nuestras mejores vibras.

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