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	<title>Satélite &#8211; A21</title>
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	<description>El portal informativo del la Industria Aeronáutica y Aeroespacial</description>
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	<title>Satélite &#8211; A21</title>
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		<title>Centros de datos orbitales: oportunidad para México</title>
		<link>https://a21.com.mx/opinion/era-espacia/2026/03/17/centros-de-datos-orbitales-oportunidad-para-mexico/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Carlos Duarte]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 17 Mar 2026 07:00:15 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Era Espacial]]></category>
		<category><![CDATA[Satélite]]></category>
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					<description><![CDATA[Hace unas semanas, SpaceX presentó ante la FCC un plan para lanzar hasta un millón de satélites que funcionen como gigantescos centros de datos en órbita, dedicados sobre todo a entrenar y ejecutar modelos de inteligencia artificial. No es una idea loca aislada. Google avanza con su Proyecto Suncatcher en asociación con Planet, y Starcloud [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img fetchpriority="high" decoding="async" class="alignnone wp-image-672864 size-full" src="https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2026/03/carlos.jpg" alt="" width="850" height="500" srcset="https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2026/03/carlos.jpg 850w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2026/03/carlos-300x176.jpg 300w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2026/03/carlos-768x452.jpg 768w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2026/03/carlos-750x441.jpg 750w" sizes="(max-width: 850px) 100vw, 850px" /></p>
<p>Hace unas semanas, SpaceX presentó ante la FCC un plan para lanzar hasta un millón de satélites que funcionen como gigantescos centros de datos en órbita, dedicados sobre todo a entrenar y ejecutar modelos de inteligencia artificial. No es una idea loca aislada. Google avanza con su Proyecto Suncatcher en asociación con Planet, y Starcloud —respaldada por Nvidia— ya puso en órbita un satélite con un GPU H100 y prepara más. La razón es práctica: los centros de datos terrestres consumen tanta energía, agua y terreno que están llegando al límite.</p>
<p>La propuesta tiene sentido técnico. Al orbitar la Tierra, los satélites obtienen energía solar abundante y gratuita. El vacío del espacio, además, enfría por radiación pura: nada de torres de enfriamiento ni millones de litros de agua al día. Y no hay que pelear por terreno ni permisos locales. En teoría, se podrían generar cientos de gigawatts sin tocar la red eléctrica terrestre.</p>
<p>Pero la cosa no es tan sencilla. Los costos de lanzamiento siguen siendo altos, aunque Starship promete bajarlos. Los chips se exponen a la radiación cósmica; fallan más rápido y exigen blindaje caro. La latencia entre Tierra y órbita complica las aplicaciones que necesitan respuesta inmediata. Y hay un riesgo real: más satélites significan más probabilidad de colisiones y basura espacial. A eso hay que agregar que estos centros de datos serían vulnerables a ataques de todo tipo en caso de una guerra. Además, algunos cálculos serios indican que, un centro de datos orbital puede costar hasta tres veces más que uno en tierra. Desarrollar centros de datos en órbita no es imposible, pero tampoco es sencillo.</p>
<p>Aquí es donde México puede entrar de forma realista, sin necesidad de competir en lanzamientos. No vamos a poner un millón de satélites, eso es obvio. Pero tenemos talento y posición geográfica que sí sirven. Nuestras universidades ya construyen nanosatélites y trabajan en IA: el Tec de Monterrey con laboratorios de robótica y machine learning, la UNAM con experiencia en misiones como Colmena, y proyectos como los de la UPAEP que han operado hardware en el espacio. Podrían enfocarse en lo que realmente falta: chips más resistentes a la radiación o algoritmos que corrijan errores en tiempo real. Eso es investigación concreta, no ciencia ficción.</p>
<p>Las empresas privadas también tienen un papel claro. Operadoras de telecomunicaciones pueden instalar y manejar estaciones terrestres de enlace láser en sitios como Baja California o Querétaro, donde la visibilidad orbital es excelente. Esas estaciones actuarían como puente entre el cómputo en el cielo y los usuarios en tierra. Startups de ciberseguridad y edge computing podrían especializarse en procesar aquí abajo la información sensible, manteniendo control local mientras aprovechan la potencia de arriba. Incluso los centros de datos existentes en el país podrían volverse híbridos: parte del trabajo pesado se hace en órbita y los resultados se refinan localmente.</p>
<p>No hace falta un presupuesto sideral. Basta con fondos compartidos entre universidad y empresa, alianzas técnicas con estas compañías (pruebas conjuntas, por ejemplo) y reglas claras que atraigan inversión sin ahuyentarla. México ya sabe manejar Starlink; el siguiente paso lógico es pasar de usuario pasivo a socio tecnológico.</p>
<p>Al final, los centros de datos orbitales no van a reemplazar todo lo terrestre de la noche a la mañana. Pero sí pueden ser la infraestructura extra que la IA necesita para crecer sin colapsar nuestros recursos. Tenemos la oportunidad de participar desde ahora, con lo que ya sabemos hacer. Si lo pensamos con calma y actuamos con inteligencia, en unos años podríamos estar exportando no solo talento, sino soluciones orbitales hechas aquí.</p>
<p>El espacio ya no es solo para soñar. También es para calcular. Podemos elegir entre subirnos al tren… o solo mirarlo pasar.</p>
<p>“Los  artículos firmados  son  responsabilidad  exclusiva  de  sus  autores  y  pueden  o  no reflejar  el  criterio  de  A21”</p>
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		<title>Gxiba-1: México al Espacio con Ingenio Universitario</title>
		<link>https://a21.com.mx/opinion/era-espacia/2026/03/03/gxiba-1-mexico-al-espacio-con-ingenio-universitario/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Carlos Duarte]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 03 Mar 2026 07:00:56 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Era Espacial]]></category>
		<category><![CDATA[Satélite]]></category>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><img decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-672312" src="https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2026/03/imagefghjkl-56.jpg" alt="" width="650" height="380" srcset="https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2026/03/imagefghjkl-56.jpg 650w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2026/03/imagefghjkl-56-300x175.jpg 300w" sizes="(max-width: 650px) 100vw, 650px" /></p>
<p>En un momento en que la exploración espacial parece reservada para superpotencias y corporaciones multimillonarias, México ha dado un paso audaz que confirma que la innovación no conoce fronteras. El 3 de febrero de 2026, el satélite Gxiba-1, desarrollado por estudiantes y profesores de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), fue desplegado con éxito desde la Estación Espacial Internacional (ISS). Este logro, facilitado por el programa KiboCUBE de la Oficina de las Naciones Unidas para Asuntos del Espacio Exterior (UNOOSA) y la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA), representa un cambio de paradigma en cómo los países en desarrollo pueden participar en la Era Espacial.</p>
<p>Para entender la magnitud de este hito, es esencial retroceder un poco en la historia espacial mexicana. Desde la misión de Rodolfo Neri Vela en 1985, el primer astronauta mexicano, México ha soñado con un rol más protagónico en el desarrollo espacial. Sin embargo, los esfuerzos han sido esporádicos: los satélites Solidaridad en los 90, el despliegue del sistema MexSat en la década pasada, y, más recientemente, la misión Colmena de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), que en 2024 envió microrrobots a la Luna, son avances, que aunque valiosos, han dependido en gran medida de presupuestos holgados. Gxiba-1 rompe con esa narrativa al ser un proyecto puramente académico, financiado con recursos modestos y enfocado en la educación práctica.</p>
<p>El satélite, un CubeSat de 1U (aproximadamente 10x10x10 cm), fue diseñado para apoyar el monitoreo de volcanes activos en México mediante la obtención de fotografías en el espectro visible para analizar la dispersión de la ceniza volcánica. Su nombre, Gxiba-1, proviene de la lengua zapoteca y significa &#8220;universo&#8221; o &#8220;estrellas&#8221;, un guiño cultural que integra la herencia indígena mexicana con la tecnología moderna. Lanzado a bordo de un vehículo de reabastecimiento japonés y desplegado mediante el módulo Kibo de la ISS, Gxiba-1 demuestra que no se necesitan miles de millones de dólares para acceder al espacio. El programa KiboCUBE, que ha apoyado a naciones como Kenia, Guatemala y ahora México como el sexto beneficiario, busca precisamente democratizar esta frontera, permitiendo que universidades de países emergentes adquieran experiencia en diseño, construcción y operación satelital.</p>
<p>El estilo optimista y visionario que caracteriza estas iniciativas espaciales mexicanas se refleja en el impacto de Gxiba-1. En un país donde la educación superior enfrenta desafíos como la brecha digital y la falta de inversión en STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas), este proyecto empodera a una nueva generación. Los estudiantes de la UPAEP no solo aprendieron a diseñar circuitos y programar software de telemetría, sino que colaboraron con expertos internacionales, fomentando un ecosistema de conocimiento que podría replicarse en otras instituciones. Imaginen universidades como la UNAM o el Tec de Monterrey lanzando sus propios CubeSats para estudiar el cambio climático en el Golfo de México o monitorear desastres naturales en tiempo real. Esto no es ciencia ficción; es una realidad accesible con inversiones estratégicas.</p>
<p>Económicamente, Gxiba-1 abre puertas a oportunidades inexploradas. El mercado global de nanosatélites se proyecta a crecer exponencialmente, alcanzando los 12 mil millones de dólares para 2030, según estimaciones de la industria. México, con su proximidad a Estados Unidos y su mano de obra calificada, podría posicionarse como un hub regional para la manufactura espacial. Empresas como Antares Aerospace ya están explorando nichos en propulsión y estructuras aeroespaciales. Si el gobierno federal invirtiera en programas similares –por ejemplo, un fondo de 500 millones de pesos anuales para proyectos universitarios–, podríamos ver un boom en empleos de alta tecnología. Esto no solo reduciría la fuga de cerebros, sino que atraería inversiones extranjeras, como las de SpaceX o Blue Origin, que buscan aliados en América Latina para sus ambiciones lunares y marcianas.</p>
<p>Por supuesto, no todo es color de rosa. Los desafíos persisten: la dependencia de lanzadores extranjeros, los riesgos de fallos técnicos –recordemos que el 30% de los CubeSats fallan en su primer año– y la necesidad de una regulación nacional más robusta para el uso del espectro radioeléctrico, son barreras, aunque no infranqueables. Además, recortes presupuestarios en el sector espacial en el Presupuesto de Egresos 2026 amenazan la continuidad de estos esfuerzos. Sin embargo, Gxiba-1 sirve como prueba de concepto de que México puede superar estos obstáculos con ingenio y colaboración. En un contexto global donde la NASA ha programado el lanzamiento de Artemis II para marzo de 2026, proyectos modestos como este destacan la importancia de la diversidad en la exploración espacial. No todos los avances vienen de misiones multimillonarias; a veces, un pequeño satélite universitario puede iluminar el camino.</p>
<p>Mirando hacia el futuro, Gxiba-1 invita a soñar en grande. ¿Por qué no imaginar una red de satélites mexicanos para agricultura de precisión que ayuden a agricultores mexicanos a optimizar riegos con datos orbitales? O colaboraciones con la recién inaugurada Agencia Latinoamericana y Caribeña del Espacio (ALCE), con sede en Querétaro, para realizar misiones regionales. La Generación Z y Alpha, nativas digitales, están listas para liderar esta revolución. Es hora de que México invierta en su talento espacial, no como un lujo, sino como una estrategia para impulsar el desarrollo nacional.</p>
<p>El despliegue de Gxiba-1 no es solo un éxito técnico; es un llamado a acción para que México eleve su mirada al cielo. Con visión, recursos y alianzas globales, podemos transformar a México  en un jugador clave de esta Era Espacial. Subamos, pues, a las estrellas.</p>
<p>“Los  artículos firmados  son  responsabilidad  exclusiva  de  sus  autores  y  pueden  o  no reflejar  el  criterio  de  A21”</p>
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			</item>
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		<title>El Ecosistema Tecnológico Espacial: Oportunidades para el Crecimiento Económico de México en 2026</title>
		<link>https://a21.com.mx/opinion/era-espacia/2026/02/10/el-ecosistema-tecnologico-espacial-oportunidades-para-el-crecimiento-economico-de-mexico-en-2026/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Carlos Duarte]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 10 Feb 2026 07:00:12 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Era Espacial]]></category>
		<category><![CDATA[Satélite]]></category>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><img decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-671290" src="https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2026/02/imagesdrftyuji.jpg" alt="" width="1920" height="1280" srcset="https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2026/02/imagesdrftyuji.jpg 1920w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2026/02/imagesdrftyuji-300x200.jpg 300w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2026/02/imagesdrftyuji-1024x683.jpg 1024w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2026/02/imagesdrftyuji-768x512.jpg 768w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2026/02/imagesdrftyuji-1536x1024.jpg 1536w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2026/02/imagesdrftyuji-750x500.jpg 750w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2026/02/imagesdrftyuji-1140x760.jpg 1140w" sizes="(max-width: 1920px) 100vw, 1920px" /></p>
<p>En este 2026 se están dando inversiones récord en el sector espacial mundial. Todo parece indicar que la economía espacial se perfila como el próximo gran motor de innovación y México no puede permitirse quedarse atrás. El ecosistema espacial, ese vasto entramado de tecnologías que abarca desde lanzamientos hasta servicios en órbita, está en auge global. Las estimaciones indican que el sector espacial duplicará sus ingresos de 613 mil millones de dólares en 2024 a más de 1.8 billones en 2035, impulsado por avances en cohetes reutilizables, satélites de baja órbita terrestre y computación en el espacio, por lo que nuestro país tiene ante sí una ventana única para transformar desafíos en prosperidad económica. Ignorarla sería un error estratégico imperdonable.</p>
<p>El ecosistema espacial se divide en tres pilares fundamentales: upstream, midstream y downstream. En el upstream, se concentran los proveedores de lanzamientos y fabricantes de hardware, como cohetes reutilizables y componentes modulares. Compañías globales como SpaceX y Ariane Space lideran aquí, pero México puede irrumpir con nichos especializados. Pensemos en el desarrollo de microsensores y software para nanosatélites, áreas donde nuestra industria manufacturera ya muestra fortalezas. El midstream abarca logística e infraestructura, incluyendo plataformas satelitales estandarizadas, vehículos de transferencia orbital y remoción de basura espacial. Aquí, México podría posicionarse si crea alianzas para desarrollar componentes para estaciones espaciales comerciales, aprovechando su posición geográfica para colaboraciones con la NASA y agencias europeas. Finalmente, el downstream, el más prometedor para el impacto económico directo, involucra servicios en órbita: minería espacial, observaciones terrestres, comunicaciones y plataformas de cómputo descentralizado. Imaginen satélites mexicanos monitoreando cultivos agrícolas en tiempo real o proporcionando conectividad rural de alta velocidad –soluciones que no solo generan empleos, sino que impulsan sectores clave como la agricultura y la pesca de precisión.</p>
<p>En México, el potencial es evidente, pero subexplotado. Con un crecimiento del PIB proyectado en 1.3% para este 2026, según Goldman Sachs, el sector espacial podría ser el catalizador para elevar esta cifra. El estado de Querétaro, por ejemplo, ya anticipa inversiones en el sector aeroespacial que generarán 550 empleos en ingenieros, técnicos y administrativos este año, extendiéndose hacia lo espacial. A nivel nacional, oportunidades en monitoreo ambiental, conectividad rural y datos geoespaciales podrían atender no solo al mercado interno, sino a toda América Latina. Empresas emergentes mexicanas podrían emular a startups globales como AstroForge en minería de asteroides o Pixxel en imagen hiperespectral, adaptándolas a necesidades locales como el combate al cambio climático o la seguridad alimentaria.</p>
<p>El auge inversor global respalda esta visión. Tras un 2025 récord en financiamiento espacial, con un aumento del 48% en inversiones privadas, este 2026 promete más: gobiernos invirtiendo en satélites soberanos para defensa, integración de IA en hardware espacial y posibles salidas a bolsa de gigantes del sector. México, con su red de acuerdos comerciales y proximidad a EE.UU., está idealmente posicionado para atraer capital extranjero. Imaginen startups mexicanas en computación orbital, como data centers en puntos de Lagrange para almacenamiento seguro, o en energía espacial mediante paneles solares orbitales. Estos no son sueños lejanos; son realidades que podrían agregar miles de millones al PIB, creando cadenas de valor en manufactura ligera, servicios de datos y turismo espacial incipiente.</p>
<p>Sin embargo, persisten barreras: principalmente incertidumbre regulatoria y cadenas de suministro limitadas. En México, agreguemos la austeridad presupuestal y la necesidad de una &#8220;triple hélice&#8221; –gobierno, academia e industria– para transitar de fase incipiente a ecosistema competitivo. A pesar de estas barreras, el sector espacial representa una oportunidad clave para superarlas, generando empleos de alto valor en un país con desempleo juvenil persistente y fomentando una recuperación económica acelerada.</p>
<p>México debe actuar con urgencia y determinación. Invertir en educación STEM, fomentar startups espaciales con fondos gubernamentales y forjar alianzas internacionales no es opcional; es esencial para un crecimiento económico sostenido. Si lo hacemos, en una década podríamos liderar en aplicaciones espaciales en América Latina, impulsando un PIB espacial que rivalice con el de potencias emergentes. De lo contrario, nos condenamos a observar desde la Tierra cómo otros conquistan las estrellas. En este 2026, el momento es ahora: apostemos por el espacio o resignémonos a la irrelevancia económica. El futuro espacial puede ser mexicano solo si actuamos ya.</p>
<p>“Los  artículos firmados  son  responsabilidad  exclusiva  de  sus  autores  y  pueden  o  no reflejar  el  criterio  de  A21”</p>
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			</item>
		<item>
		<title>Startups Espaciales en México: Cómo la Generación Alpha Puede Lanzar Nanosatélites desde Universidades</title>
		<link>https://a21.com.mx/opinion/era-espacia/2026/01/27/startups-espaciales-en-mexico-como-la-generacion-alpha-puede-lanzar-nanosatelites-desde-universidades/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Carlos Duarte]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 27 Jan 2026 07:00:22 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Era Espacial]]></category>
		<category><![CDATA[Satélite]]></category>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><img decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-670635" src="https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2026/01/imagefghjk-1-1.jpg" alt="" width="1800" height="1000" srcset="https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2026/01/imagefghjk-1-1.jpg 1800w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2026/01/imagefghjk-1-1-300x167.jpg 300w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2026/01/imagefghjk-1-1-1024x569.jpg 1024w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2026/01/imagefghjk-1-1-768x427.jpg 768w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2026/01/imagefghjk-1-1-1536x853.jpg 1536w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2026/01/imagefghjk-1-1-750x417.jpg 750w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2026/01/imagefghjk-1-1-1140x633.jpg 1140w" sizes="(max-width: 1800px) 100vw, 1800px" /></p>
<p>Vivimos en una Era Espacial que ofrece oportunidades significativas para que naciones emergentes como México desarrollen tecnología orbital. Los nanosatélites, dispositivos compactos y de bajo costo, han transformado el acceso al espacio, permitiendo que instituciones educativas participen en misiones orbitales sin requerir presupuestos millonarios. Para la generación alpha –jóvenes nacidos en la era digital, familiarizados con herramientas de programación, inteligencia artificial y fabricación aditiva–, esta evolución abre puertas para innovar desde las universidades mexicanas. Y es por esto, que, mediante la creación de ecosistemas de startups espaciales en entornos académicos, México puede posicionar a su juventud como protagonista en la economía espacial global, resolviendo desafíos locales como el monitoreo ambiental, la agricultura de precisión y la conectividad rural.</p>
<p>La proliferación de nanosatélites tipo CubeSat se debe a su simplicidad: pesan menos de 10 kilogramos y pueden integrarse como cargas secundarias en lanzamientos comerciales. Esta accesibilidad ha impulsado un movimiento global donde universidades lideran proyectos innovadores. En México, el potencial radica en la combinación de talento juvenil con recursos educativos existentes. Las startups espaciales universitarias no solo fomentan el desarrollo tecnológico, sino que también generan empleo en sectores STEM y atraen inversiones. Países como India y Estonia han demostrado que invertir en programas juveniles espaciales acelera el crecimiento económico; México, con su vibrante comunidad de ingenieros emergentes, podría emular este modelo mediante colaboraciones privadas y académicas.</p>
<p>Para ilustrar este potencial, consideremos casos de éxito documentados. El proyecto AztechSat-1, desarrollado por estudiantes de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), en colaboración con la NASA y la AEM, consistió en el lanzamiento de un nanosatélite de 1U diseñado para probar comunicaciones con constelaciones comerciales. Lanzado a finales de 2019 y operando por más de un año, el proyecto fue todo un éxito y confirmó la capacidad de las universidades mexicanas para realizar proyectos espaciales reales, de manera que otras universidades han tratado de emularlo. Otro ejemplo es el microsatelite MXÁO-1, desarrollado por el Clúster Universitario de Alto Nivel de Álvaro Obregón, una organización que incluyen centros académicos y de investigación, así como gobierno y empresas privadas. Lanzado en noviembre de 2025 a bordo de la misión Transporter-15 de SpaceX, este satélite se enfoca en observación de la Tierra para monitoreo ambiental, identificación de riesgos de deslizamientos y planificación urbana. El proyecto involucra a estudiantes y centros de investigación, proporcionando datos gratuitos que fomentan la participación juvenil en innovación tecnológica orbital. Finalmente, el GXIBA-1, también de la UPAEP, es un nanosatélite diseñado para analizar la dispersión de cenizas volcánicas. Lanzado en 2025 desde Japón, su misión apoya el monitoreo de riesgos naturales en México. Liderado por equipos juveniles, integra colaboraciones con agencias internacionales y resalta el rol de la juventud en aplicaciones prácticas de la tecnología. Estos ejemplos no son excepcionales, sino indicativos de un patrón: cuando se proporcionan mentores, financiamiento y herramientas básicas, los proyectos universitarios generan impactos tangibles.</p>
<p>El ecosistema emprendedor mexicano, caracterizado por su resiliencia y creatividad, es ideal para expandir estas iniciativas. Universidades como la UNAM, el Instituto Politécnico Nacional o el ITESM,  podrían establecer incubadoras dedicadas al desarrollo de nanosatélites, utilizando herramientas de código abierto para el diseño de su sistemas y simulaciones orbitales. La generación alpha, con su dominio de la inteligencia artificial y la programación, está equipada para diseñar misiones que aborden problemas nacionales, como la vigilancia de desastres o la mejora de la agricultura de precisión. Sin embargo, el desafío reside en fomentar una cultura de innovación espacial, pasando de la observación pasiva a la participación activa. Alianzas con empresas privadas, como proveedores de lanzamientos comerciales, podrían reducir costos y acelerar prototipos.</p>
<p>En última instancia, empoderar a la generación alpha para lanzar nanosatélites desde universidades no solo impulsaría el avance tecnológico de México, sino que también contribuiría a la sostenibilidad global. Para lograr esto, se propone la siguiente serie de consejos prácticos:</p>
<ol>
<li>Formar equipos multidisciplinarios en entornos universitarios, integrando ingenieros, programadores y especialistas en datos para enriquecer los proyectos.</li>
<li>Buscar financiamiento a través de plataformas de crowdfunding o fondos académicos, priorizando misiones con impacto local para atraer patrocinadores.</li>
<li>Dominar herramientas digitales como software de simulación orbital (por ejemplo, STK) mediante cursos en línea gratuitos.</li>
<li>Establecer conexiones con mentores a través de redes profesionales, aprovechando comunidades globales para orientación técnica.</li>
<li>Iniciar con prototipos terrestres y pruebas en entornos simulados, como globos estratosféricos, antes de apuntar a lanzamientos orbitales.</li>
<li>Incorporar consideraciones éticas y de sostenibilidad, asegurando el cumplimiento de normas internacionales para minimizar la basura espacial.</li>
</ol>
<p>Siguiendo estos pasos, las universidades mexicanas pueden convertirse en centros de innovación espacial, permitiendo que la juventud lidere el futuro orbital de la nación.</p>
<p>“Los  artículos firmados  son  responsabilidad  exclusiva  de  sus  autores  y  pueden  o  no reflejar  el  criterio  de  A21”</p>
<p>&nbsp;</p>
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			</item>
		<item>
		<title>Justifica Sheinbaum demora de respuesta a NOTAM de la FAA</title>
		<link>https://a21.com.mx/destacadas/2026/01/20/justifica-sheinbaum-demora-de-respuesta-a-notam-de-la-faa/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Pablo Chávez Meza]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 20 Jan 2026 07:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[DESTACADAS]]></category>
		<category><![CDATA[FAA]]></category>
		<category><![CDATA[Satélite]]></category>
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					<description><![CDATA[La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, justificó la tardanza de la respuesta por parte del gobierno mexicano a las NOTAM de la Agencia Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) sobre “riesgos potenciales” al volar sobre algunas zonas de México, Centro y Sudamérica, asociados a actividad militar y posibles interferencias en los sistemas satelitales de las [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-670299" src="https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2026/01/imageFGHJKL-2026-01-19T210920.161.jpg" alt="" width="667" height="331" srcset="https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2026/01/imageFGHJKL-2026-01-19T210920.161.jpg 667w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2026/01/imageFGHJKL-2026-01-19T210920.161-300x149.jpg 300w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2026/01/imageFGHJKL-2026-01-19T210920.161-360x180.jpg 360w" sizes="(max-width: 667px) 100vw, 667px" /></p>
<p>La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, justificó la tardanza de la respuesta por parte del gobierno mexicano a las NOTAM de la Agencia Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) sobre “riesgos potenciales” al volar sobre algunas zonas de México, Centro y Sudamérica, asociados a actividad militar y posibles interferencias en los sistemas satelitales de las aeronaves (GNSS), ya que primero se buscó tener la certeza de que no había ningún sobrevuelo sobre México.</p>
<p>Durante la Mañanera del Pueblo, la Presidenta explicó que en el momento en que la FAA emitió este comunicado, se alertó tanto a Relaciones Exteriores como a la Secretaría de la Defensa Nacional, que es el organismo encargado de autorizar la entrada de cualquier aeronave a territorio mexicano.</p>
<p>Asimismo, se mantuvo comunicación con la Embajada de los Estados Unidos para conocer con precisión los planteamientos realizados, al igual que con la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), dependencia que mantiene la relación directa con la Administración Federal de Aviación (FAA).</p>
<p>“Nos tardamos en el comunicado hasta no tener la certeza, en efecto, de que no había ningún sobrevuelo sobre México. En el momento que ya tuvimos la certeza, entonces se emitió el comunicado por parte de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, que no era ningún sobrevuelo sobre territorio nacional, dieron incluso las localizaciones y estaban en aguas internacionales.</p>
<p>“Primero vino la certeza telefónica de que no había nada en territorio nacional, pero hasta que no tuvimos la certeza por escrito, entonces se emitió el comunicado. Entonces, fueron como unas dos horas en donde no nos habían avisado previamente, fue una comunicación de aviación. A ningún país le habían avisado, no, no solamente a México”, dijo.</p>
<p>Descartó que se hubiera abordado ese tema en la llamada que tuvo en días pasados con el presidente estadounidense, Donald Trump. “Primero se recibió una comunicación telefónica a través de la FAA con SICT. Y pedimos que fuera por escrito, que se validara el comunicado que estaba emitiendo Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, y en ese momento, ya se emitió el comunicado”, puntualizó.</p>
<p><strong>Presencia de un avión Hércules C130 en Toluca</strong></p>
<p>Sobre la presencia de un avión militar estadounidense en el Aeropuerto Internacional de Toluca durante el fin de semana pasado, la Jefa del Ejecutivo dijo que esta aeronave se utilizó para trasladar a personal mexicano hacia Estados Unidos para capacitación.</p>
<p>Precisó que, al no traer militares estadounidenses, no hubo razón para que el Senado de la República autorizara su aterrizaje en suelo nacional; es más, dijo, el permiso se dio desde octubre pasado, por parte de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA).</p>
<p>“Ya han entrado en otras ocasiones, la diferencia es que ahora entraron al aeropuerto de Toluca. Que justamente pregunté cuál fue esta razón; tuvieron sus motivos.</p>
<p>“Pero no es algo, digamos, excepcional que se haga, sino que se había acordado desde octubre. Y son tareas logísticas que realizan ellos”, externó.</p>
<p>La Presidenta puntualizó que fue un equipo de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana a capacitar a Estados Unidos y que en un mes regresarán al país y en esa ocasión será en una aeronave militar mexicana.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Expandirá Airbus constelación OneWeb con 340 nuevos satélites LEO</title>
		<link>https://a21.com.mx/aeroespacial/2026/01/14/expandira-airbus-constelacion-oneweb-con-340-nuevos-satelites-leo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Redaccion A21]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 14 Jan 2026 07:00:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Aeroespacial]]></category>
		<category><![CDATA[Airbus Defence]]></category>
		<category><![CDATA[Satélite]]></category>
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					<description><![CDATA[Airbus Defence and Space obtuvo un contrato de Eutelsat para construir otros 340 satélites OneWeb de órbita terrestre baja (LEO). Junto con el lote anterior de 100 satélites adquiridos en diciembre de 2024. Estos nuevos satélites garantizarán la continuidad operativa de la constelación OneWeb. Los satélites se fabricarán en las instalaciones de Airbus Defence and [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-670010" src="https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2026/01/imagefghjk-93.jpg" alt="" width="1280" height="720" srcset="https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2026/01/imagefghjk-93.jpg 1280w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2026/01/imagefghjk-93-300x169.jpg 300w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2026/01/imagefghjk-93-1024x576.jpg 1024w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2026/01/imagefghjk-93-768x432.jpg 768w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2026/01/imagefghjk-93-750x422.jpg 750w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2026/01/imagefghjk-93-1140x641.jpg 1140w" sizes="(max-width: 1280px) 100vw, 1280px" /></p>
<p><strong>Airbus Defence and Space obtuvo un contrato de Eutelsat para construir otros 340 satélites OneWeb de órbita terrestre baja (LEO). Junto con el lote anterior de 100 satélites adquiridos en diciembre de 2024. Estos nuevos satélites garantizarán la continuidad operativa de la constelación OneWeb.</strong></p>
<p>Los satélites se fabricarán en las instalaciones de Airbus Defence and Space en Toulouse, en una línea de producción recién instalada, y se entregarán a partir de finales de 2026. Este es un paso más hacia la soberanía europea.</p>
<p>La red de satélites de órbita terrestre baja (LEO) OneWeb de Eutelsat ofrece conectividad de alta velocidad y baja latencia a nivel mundial. Con más de 600 satélites volando en 12 planos orbitales sincronizados a 1200 km sobre la Tierra, la constelación lleva Internet de alta velocidad a todos los rincones del planeta. La disponibilidad de estos últimos satélites garantizará la continuidad operativa total para los clientes de la constelación, sustituyendo progresivamente a los primeros lotes que llegan al final de su vida útil.</p>
<p>Además, integrarán mejoras tecnológicas, como canalizadores digitales avanzados, que permitirán mejorar las capacidades de procesamiento a bordo, así como una mayor eficiencia y flexibilidad. Incorporan una arquitectura optimizada diseñada para maximizar el rendimiento operativo a largo plazo.</p>
<p><strong>Con estos últimos satélites, Eutelsat también evaluará oportunidades para nuevos casos de negocio, en particular a través de capacidades de embarque para cargas útiles alojadas.</strong></p>
<blockquote><p>“Este último contrato de Eutelsat es un respaldo a nuestra experiencia en el diseño y la fabricación de satélites LEO. Airbus ha sido un socio y proveedor clave de Eutelsat durante más de 30 años y esta adjudicación consolida aún más nuestra importante relación”, declaró Alain Fauré, Responsable de Space Systems en Airbus.</p></blockquote>
<p>Por su parte, Jean-François Fallacher, director ejecutivo de Eutelsat, afirmó que estos últimos satélites garantizan la continuidad del servicio para el creciente número de clientes y socios de distribución “que se benefician del rendimiento sin igual de nuestra capacidad LEO ubicua y de baja latencia, y nos permiten seguir nuestra trayectoria de crecimiento”.</p>
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			</item>
		<item>
		<title>¿Qué pasa con el MXÁO-1?</title>
		<link>https://a21.com.mx/opinion/2025/12/30/que-pasa-con-el-mxao-1/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Carlos Duarte]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 30 Dec 2025 07:00:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Era Espacial]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[CubeSat]]></category>
		<category><![CDATA[microsatélite]]></category>
		<category><![CDATA[MXÁO-1]]></category>
		<category><![CDATA[Satélite]]></category>
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					<description><![CDATA[México vive una etapa fascinante en su aventura espacial. Y en ella, el microsatélite lanzado el 28 de noviembre de 2025, ocupa un lugar especial. Impulsado por la Alcaldía Álvaro Obregón bajo el liderazgo del alcalde Javier López Casarín, este proyecto se ha convertido en el primero de un gobierno local en toda América Latina [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-669582" src="https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2025/12/Captura-de-pantalla-2025-12-29-a-las-22.45.09-300x168.jpg" alt="" width="300" height="168" srcset="https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2025/12/Captura-de-pantalla-2025-12-29-a-las-22.45.09-300x168.jpg 300w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2025/12/Captura-de-pantalla-2025-12-29-a-las-22.45.09-1024x573.jpg 1024w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2025/12/Captura-de-pantalla-2025-12-29-a-las-22.45.09-768x430.jpg 768w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2025/12/Captura-de-pantalla-2025-12-29-a-las-22.45.09-750x420.jpg 750w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2025/12/Captura-de-pantalla-2025-12-29-a-las-22.45.09-1140x638.jpg 1140w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2025/12/Captura-de-pantalla-2025-12-29-a-las-22.45.09.jpg 1480w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></p>
<p>México vive una etapa fascinante en su aventura espacial. Y en ella, el microsatélite lanzado el 28 de noviembre de 2025, ocupa un lugar especial. Impulsado por la Alcaldía Álvaro Obregón bajo el liderazgo del alcalde Javier López Casarín, este proyecto se ha convertido en el primero de un gobierno local en toda América Latina que llega a órbita. López Casarín lo ha descrito como un esfuerzo que une gobierno, academia e industria en esa &#8220;triple hélice&#8221; que tanto potencial tiene para la innovación. Un modelo que, como él mismo ha dicho, demuestra que las ideas grandes pueden nacer desde lo municipal.</p>
<p>El MXÁO-1 es un CubeSat compacto, de unos 25 kilogramos y el tamaño de una maleta grande. Viaja en órbita baja, a poco más de 520 kilómetros de altura, como parte de la misión Transporter-15 de SpaceX. Lleva una cámara multiespectral capaz de capturar imágenes con resolución de 1.5 metros por píxel. Su misión: generar datos para monitoreo ambiental, gestión urbana, prevención de riesgos como deslaves o basureros ilegales, y apoyo a la investigación académica. Macrolab, la empresa mexicana que lideró la integración junto con Nara Space de Corea del Sur, destaca que incluye paneles solares, sensores y una computadora de vuelo que lo hacen autónomo. El Clúster Universitario de Alto Nivel de Santa Fe aportó talento para el análisis de datos. Todo ello, con una vida útil estimada de al menos tres años.</p>
<p>Hoy, a finales de diciembre de 2025, el satélite está en plena fase de comisionamiento. Esa etapa inicial tan delicada, donde se encienden sistemas, se estabiliza la órbita y se calibra todo. NORAD,<br />
el Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte, una organización de Estados Unidos y Canadá encargada de vigilar los cielos, ya lo rastrea sin problemas. No hay reportes de anomalías. La cuenta oficial @mxao_1 en X comparte contenido educativo: cómo orbita a miles de kilómetros por hora, sus capacidades multiespectrales o el peso equivalente a una maleta. Contenido que mantiene viva la expectativa.</p>
<p>¿Qué podemos esperar en los próximos dos meses, enero y febrero de 2026?</p>
<p>Lo más probable es que veamos el fin del comisionamiento. En misiones CubeSat como esta, esa fase suele durar semanas o un par de meses. Si no hay contratiempos —y hasta ahora todo apunta a que va bien—, a mediados de enero podrían llegar las primeras señales de telemetría completa. ¿Por qué no antes? Porque el satélite necesita tiempo para desplegar antenas, estabilizar su orientación y probar comunicaciones en un entorno espacial hostil, con radiación y variaciones extremas de temperatura. Es estándar: proyectos similares, como el AztechSat-1, tardaron semanas en confirmar que todo funcionaba bien.</p>
<p>Un escenario optimista: las primeras imágenes de México.</p>
<p>El MXÁO-1 orbita la Tierra unas 15 veces al día y pasa sobre territorio nacional cada pocos días. Una vez calibrada la cámara, sus capturas podrían compartirse pronto, quizás en canales como Macrolab o @mxao_1. Serían datos útiles de inmediato: vegetación, cambios en suelos, riesgos urbanos. Justo lo que López Casarín ha enfatizado como herramienta para decisiones públicas más inteligentes.</p>
<p>Claro, podría haber retrasos. Nada raro en el espacio. Interferencias, ajustes en software desde tierra o calibración de sensores y actuadores, podrían extender el proceso hasta febrero. Pero eso no significaría fracaso; al contrario, es parte de asegurar precisión. Mientras, en tierra avanzan alianzas como la que ya se está perfilando con la SECIHTI para colaborar en el proyecto Ixtil. El MXAÓ-1 ya genera interés educativo y podría integrarse con másiniciativas nacionales.</p>
<p>El MXÁO-1 no es solo un punto luminoso en el cielo. Representa esa ambición mexicana de usar la tecnología para resolver problemas reales, desde lo local hasta lo global. Como en los días del histórico vuelo de Rodolfo Neri Vela, nos recuerda que el espacio puede ser accesible. Los próximos meses dirán mucho, pero su trayectoria ya inspira. México, con esfuerzos como este, sigue elevando su mirada al cielo.</p>
<p>“Los  artículos firmados  son  responsabilidad  exclusiva  de  sus  autores  y  pueden  o  no reflejar  el  criterio  de  A21”</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>MXÁO-1: El primer satélite de una alcaldía mexicana ya orbita la Tierra</title>
		<link>https://a21.com.mx/opinion/era-espacia/2025/12/02/mxao-1-el-primer-satelite-de-una-alcaldia-mexicana-ya-orbita-la-tierra/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Carlos Duarte]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 02 Dec 2025 07:00:57 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Era Espacial]]></category>
		<category><![CDATA[Satélite]]></category>
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					<description><![CDATA[El 28 de noviembre de 2025, a las 10:31 horas (hora del centro de México), despegó desde la Base de la Fuerza Espacial de Vandenberg, California, la misión Transporter-15 de SpaceX. Entre los 73 satélites desplegados en órbita baja terrestre se encontraba el MXÁO-1, un cubesat de 25 kg y dimensiones 20 × 20 × [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-668586" src="https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2025/12/imagefghujio-1.jpg" alt="" width="1200" height="675" srcset="https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2025/12/imagefghujio-1.jpg 1200w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2025/12/imagefghujio-1-300x169.jpg 300w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2025/12/imagefghujio-1-1024x576.jpg 1024w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2025/12/imagefghujio-1-768x432.jpg 768w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2025/12/imagefghujio-1-750x422.jpg 750w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2025/12/imagefghujio-1-1140x641.jpg 1140w" sizes="(max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /></p>
<p>El 28 de noviembre de 2025, a las 10:31 horas (hora del centro de México), despegó desde la Base de la Fuerza Espacial de Vandenberg, California, la misión Transporter-15 de SpaceX. Entre los 73 satélites desplegados en órbita baja terrestre se encontraba el MXÁO-1, un cubesat de 25 kg y dimensiones 20 × 20 × 40 cm desarrollado íntegramente por la Alcaldía Álvaro Obregón de la Ciudad de México. Es el primer satélite lanzado por un gobierno municipal en México y en toda América Latina.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El proyecto, impulsado por el alcalde Javier López Casarín, se completó en tiempo récord: menos de un año desde su anuncio formal hasta el lanzamiento exitoso, después de tres intentos cancelados por problemas técnicos del cohete Falcon 9. La coordinación estuvo a cargo del Clúster Universitario de Alto Nivel de Santa Fe, integrado por 19 instituciones académicas, con financiamiento y ejecución técnica de la empresa mexicana Macrolab y apoyo directo de la alcaldía.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El MXÁO-1 opera a 521.6 km de altitud y lleva una cámara multiespectral de 1.5 metros de resolución por píxel. Sus imágenes servirán para identificar zonas de precarización habitacional, monitorear áreas verdes y barrancas, detectar falta de infraestructura urbana (pavimentación, alumbrado público), mejorar la planeación de rutas seguras y fortalecer la gestión de riesgos ante sismos e inundaciones. Los datos se procesan con algoritmos de inteligencia artificial y se integran a programas municipales como “Ciudad Iluminada. Camina Libre, Camina Segura”, que busca reducir la incidencia delictiva mediante planeación basada en evidencia espacial.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Este satélite no es un proyecto simbólico: genera información operativa diaria que impacta directamente en la toma de decisiones de la alcaldía. Su vida útil estimada es de tres años, período durante el cual transmitirá imágenes de todo el territorio nacional, aunque su prioridad operativa será Álvaro Obregón y la Ciudad de México.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El modelo de desarrollo del MXÁO-1 combina tres elementos que lo hacen replicable:</p>
<p>1) un clúster académico que aporta talento y laboratorios,</p>
<p>2) financiamiento privado (Macrolab cubrió costos de integración y lanzamiento),</p>
<p>3) un gobierno local que define necesidades específicas y garantiza la aplicación práctica de los datos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Todo ello con recursos propios de la demarcación y sin depender de presupuestos federales, lo que demuestra que los gobiernos locales pueden participar activamente en el sector espacial cuando existe coordinación efectiva.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El lanzamiento se realizó bajo el programa Smallsat Rideshare de SpaceX, que permite a pequeños proyectos acceder al espacio a costos significativamente menores que un lanzamiento dedicado. El éxito del MXÁO-1 se logró a pesar de retrasos técnicos ajenos al equipo mexicano y de las limitaciones presupuestarias propias de una demarcación urbana.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Felicito al alcalde Javier López Casarín, al Clúster Universitario de Alto Nivel, a Macrolab y a los cientos de, estudiantes y servidores públicos que trabajaron en este proyecto. Superaron obstáculos técnicos, logísticos y financieros para colocar en órbita un satélite 100% diseñado y construido en México. Su perseverancia permitió que, por primera vez, una alcaldía cuente con su propio ojo en el espacio.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El camino trazado por Álvaro Obregón es un modelo concreto y funcional que puede adoptarse en cualquier municipio o estado del país, y en gobiernos locales de todo el mundo que busquen soluciones innovadoras con recursos limitados. El MXÁO-1 no solo observa la Tierra desde arriba: demuestra que la capacidad espacial mexicana puede nacer desde el nivel más cercano a la ciudadanía.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>“</strong><strong>Los</strong><strong>  artí</strong><strong>culos firmados</strong><strong>  son  </strong><strong>responsabilidad</strong><strong>  </strong><strong>exclusiva</strong><strong>  de  </strong><strong>sus</strong><strong>  </strong><strong>autores</strong><strong>  y  </strong><strong>pueden</strong><strong>  o  </strong><strong>no reflejar</strong><strong>  el  </strong><strong>criterio</strong><strong>  de  A21”</strong></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Gana Airbus contrato para hacer primer satélite de comunicaciones para Omán</title>
		<link>https://a21.com.mx/aeroespacial/2025/11/25/gana-airbus-contrato-para-hacer-primer-satelite-de-comunicaciones-para-oman/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Redaccion A21]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 25 Nov 2025 07:00:57 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Aeroespacial]]></category>
		<category><![CDATA[Airbus]]></category>
		<category><![CDATA[Satélite]]></category>
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					<description><![CDATA[Airbus, mediante su división Defensa y Espacio, obtuvo un contrato por parte de Space Communication Technologies (SCT), operador satelital nacional de Omán, para diseñar, fabricar y lanzar el OmanSat-1, primer satélite de comunicaciones del país de Medio Oriente. El aparato espacial estará basado en la plataforma OneSat del fabricante europeo. El OmanSat-1, totalmente digital y [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-668223" src="https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2025/11/imagesdfgh.jpg" alt="" width="1200" height="675" srcset="https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2025/11/imagesdfgh.jpg 1200w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2025/11/imagesdfgh-300x169.jpg 300w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2025/11/imagesdfgh-1024x576.jpg 1024w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2025/11/imagesdfgh-768x432.jpg 768w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2025/11/imagesdfgh-750x422.jpg 750w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2025/11/imagesdfgh-1140x641.jpg 1140w" sizes="(max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /></p>
<p><strong>Airbus, mediante su división Defensa y Espacio, obtuvo un contrato por parte de Space Communication Technologies (SCT), operador satelital nacional de Omán, para diseñar, fabricar y lanzar el OmanSat-1, primer satélite de comunicaciones del país de Medio Oriente.</strong></p>
<p>El aparato espacial estará basado en la plataforma OneSat del fabricante europeo.</p>
<p>El OmanSat-1, totalmente digital y reconfigurable en órbita, ofrecerá una alta capacidad en banda Ka principalmente sobre Omán, incluidas sus aguas económicas, así como sobre todo Oriente Medio, África Oriental y Asia.</p>
<p>El diseño permitirá a SCT satisfacer las necesidades de los clientes para servicios de alto rendimiento, incluidos redes gubernamentales y privadas, petróleo y gas, banca, banda ancha, conectividad marítima y aérea.</p>
<p>El satélite que le hará a Omán será el décimo bajo contrato dentro de la línea de productos de naves espaciales OneSat de Airbus.</p>
<blockquote><p>“Estamos encantados de haber firmado este contrato para proporcionar a Omán una capacidad de telecomunicaciones totalmente flexible de clase mundial a través de su primer satélite geoestacionario”, dijo Alain Fauré, jefe de Sistemas Espaciales de Airbus.</p></blockquote>
<p>Los OneSat de Airbus pueden ser reconfigurados mientras están en órbita y son capaces de ajustar su cobertura, capacidad y frecuencia “sobre la marcha” para responder a escenarios de misión en evolución.</p>
<p>Se basan en la herencia directa de los satélites geoestacionarios de telecomunicaciones Eurostar de Airbus y en la experiencia de la compañía en constelaciones con OneWeb.</p>
<p><strong>El desarrollo del programa OneSat está respaldado por la Agencia Espacial Europea (ESA), así como por la Agencia Espacial Francesa (CNES), la Agencia Espacial del Reino Unido, la Agencia Espacial Alemana (DLR) y la Agencia Espacial Española (AEE).    </strong></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Lanzan con éxito el segundo satélite climático Sentinel-6B fabricado por Airbus</title>
		<link>https://a21.com.mx/aeroespacial/2025/11/18/lanzan-con-exito-el-segundo-satelite-climatico-sentinel-6b-fabricado-por-airbus/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Redaccion A21]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 18 Nov 2025 07:00:53 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Aeroespacial]]></category>
		<category><![CDATA[Satélite]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://a21.com.mx/?p=667891</guid>

					<description><![CDATA[El satélite Sentinel-6B, construido por Airbus, fue lanzado con éxito desde la Base de la Fuerza Espacial Vandenberg en California, EU. Este es el segundo de dos satélites gemelos diseñados para continuar recolectando datos esenciales sobre la altura de la superficie del mar al menos hasta el año 2030. El primero, el Sentinel-6 Michael Freilich, [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-667893" src="https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2025/11/imageghjkln-47.jpg" alt="" width="1199" height="613" srcset="https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2025/11/imageghjkln-47.jpg 1199w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2025/11/imageghjkln-47-300x153.jpg 300w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2025/11/imageghjkln-47-1024x524.jpg 1024w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2025/11/imageghjkln-47-768x393.jpg 768w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2025/11/imageghjkln-47-750x383.jpg 750w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2025/11/imageghjkln-47-1140x583.jpg 1140w" sizes="(max-width: 1199px) 100vw, 1199px" /></p>
<p><strong>El satélite Sentinel-6B, construido por Airbus, fue lanzado con éxito desde la Base de la Fuerza Espacial Vandenberg en California</strong>, EU. Este es el segundo de dos satélites gemelos diseñados para continuar recolectando datos esenciales sobre la altura de la superficie del mar al menos hasta el año 2030. El primero, el Sentinel-6 Michael Freilich, fue lanzado en noviembre de 2020.</p>
<p>Durante su primer año en órbita, el Sentinel-6B operará junto al Sentinel-6 Michael Freilich, lo que permitirá que ambos instrumentos trabajen en conjunto para ofrecer los datos más precisos sobre los niveles del mar a nivel global. Esta información es fundamental tanto para alertar a los países costeros sobre posibles amenazas como para mantener la continuidad en los pronósticos oceánicos.</p>
<blockquote><p>“El lanzamiento de este satélite jugará un papel crucial en el avance de la investigación en curso, consolidando además los importantes logros ya alcanzados. Las mediciones precisas del nivel del mar son datos invaluables para proteger a las comunidades costeras y orientar la acción climática global”, afirmó Alain Fauré, director de Sistemas Espaciales en Airbus.</p></blockquote>
<p>El Sentinel-6B realizará mediciones de altimetría oceánica de alta precisión. A través del envío de pulsos de radar a la superficie del océano y el registro del tiempo que tardan en regresar, el satélite puede obtener datos con una precisión de pocos centímetros. Además de monitorear el aumento del nivel del mar y la circulación oceánica, también registrará perfiles verticales de temperatura y humedad atmosférica.</p>
<p><strong>Frente al acelerado aumento del nivel del mar, el Sentinel-6B garantizará la continuidad de registros a largo plazo que son fundamentales para desarrollar estrategias de adaptación y mitigación climática ante futuros impactos.</strong></p>
<p>Este satélite forma parte de más de 20 iniciativas de monitoreo climático en las que Airbus ha actuado como contratista principal. En conjunto, estos satélites aportan información crítica sobre la transformación del planeta.</p>
<p>El Sentinel-6B opera en una órbita no heliosincrónica a 1,336 kilómetros de altitud y con una inclinación de 66 grados, lo que le permite sobrevolar las mismas ubicaciones a distintas horas del día y la noche, facilitando la medición de fenómenos variables en un ciclo de 24 horas, como las mareas. El satélite tiene un peso aproximado de 1.3 toneladas.</p>
<p>La misión Sentinel-6 forma parte del programa Copernicus de la Unión Europea para el monitoreo ambiental. Aunque se trata de una misión europea liderada industrialmente por Airbus, también representa un ejemplo destacado de cooperación internacional, ya que ha sido desarrollada conjuntamente con la Agencia Espacial Europea (ESA), la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio de Estados Unidos (NASA), la Organización Europea para la Explotación de Satélites Meteorológicos (EUMETSAT) y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), con el respaldo del Centro Nacional de Estudios Espaciales de Francia (CNES).</p>
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