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	<title>Carrera espacial &#8211; A21</title>
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	<description>El portal informativo del la Industria Aeronáutica y Aeroespacial</description>
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	<title>Carrera espacial &#8211; A21</title>
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		<title>La economía lunar, el vacío legal y la expansión comercial</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Fermín Romero]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 20 Feb 2026 07:00:37 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Café Espacial]]></category>
		<category><![CDATA[Carrera espacial]]></category>
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					<description><![CDATA[En el umbral de 2026, la Luna ha dejado de ser un objetivo puramente científico para convertirse en el epicentro de una infraestructura económica en expansión, como lo he establecido en diversas colaboraciones previas. El auge del NewSpace -caracterizado por la reducción drástica de costos mediante cohetes reutilizables y la entrada masiva de capital privado- [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img fetchpriority="high" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-671837" src="https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2026/02/imagefghjk-54.jpg" alt="" width="1920" height="1241" srcset="https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2026/02/imagefghjk-54.jpg 1920w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2026/02/imagefghjk-54-300x194.jpg 300w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2026/02/imagefghjk-54-1024x662.jpg 1024w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2026/02/imagefghjk-54-768x496.jpg 768w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2026/02/imagefghjk-54-1536x993.jpg 1536w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2026/02/imagefghjk-54-750x485.jpg 750w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2026/02/imagefghjk-54-1140x737.jpg 1140w" sizes="(max-width: 1920px) 100vw, 1920px" /></p>
<p>En el umbral de 2026, la Luna ha dejado de ser un objetivo puramente científico para convertirse en el epicentro de una infraestructura económica en expansión, como lo he establecido en diversas colaboraciones previas. El auge del <em>NewSpace</em> -caracterizado por la reducción drástica de costos mediante cohetes reutilizables y la entrada masiva de capital privado- ha transformado la nueva carrera espacial en una competencia de mercado. Mientras misiones como Artemis II intentan devolver la presencia humana a las cercanías del satélite, una red de empresas privadas como SpaceX e Intuitive Machines, entre muchas otras, ya operan bajo un modelo de servicios, donde la Luna es vista como el &#8220;octavo continente&#8221;, un nodo logístico vital para la soberanía tecnológica y la defensa de las grandes potencias.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El presente análisis prospectivo examina la transición de una economía de exploración a una de explotación donde la economía cislunar ya no es ciencia ficción. La convergencia de la Inteligencia Artificial (IA) en la navegación autónoma, la minería de recursos como el helio-3 y el agua lunar, y el establecimiento de constelaciones de comunicación en órbita cislunar, señalan que estamos ante un mercado proyectado para superar el billón de dólares en la próxima década. La presente colaboración expone cómo el NewSpace transformó a la Luna en una oportunidad de inversión al tiempo que aborda la forma en que este ecosistema no solo busca la permanencia en el polo sur lunar, sino que intenta integrar la economía lunar en el tejido financiero global, convirtiendo al espacio en un activo estratégico convencional para el inversor del siglo XXI.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La transición de la economía cislunar (el espacio entre la Tierra y la Luna), de las novelas de Arthur C. Clarke (un realismo técnico minucioso, abordado no como un lugar mágico, sino como una frontera científica y una base logística crucial para la expansión humana en el sistema solar, destacando: <em>Una ca</em><em>í</em><em>da de polvo lunar</em> [1961] y <em>2001: Una odisea del espacio </em>[1968]), a los balances financieros de Wall Street no ha sido un evento repentino, sino una convergencia de factores tecnológicos y económicos que están alcanzado un punto de maduración interesante en este 2026. Sin embargo, para que la economía lunar pase de la teoría a la realidad operativa en el futuro próximo, es crucial identificar las razones fundamentales por las que hoy es una realidad tangible y los cuellos de botella que podrían descarrilar las inversiones del NewSpace.</p>
<p>&nbsp;</p>
<ol>
<li><em> La ca</em><em>í</em><em>da dr</em><em>ástica del costo por kilogramo</em></li>
</ol>
<p>Históricamente, el mayor freno era el &#8220;impuesto de la gravedad&#8221;. En la era del Transbordador Espacial, poner un kilo en órbita costaba unos $54,000 USD. Actualmente, gracias a la reutilización total de los sistemas de lanzamiento como Starship de SpaceX y el New Glenn de Blue Origin, ese costo ha caído por debajo de los $1,000 USD y aún continúa reduciéndose. En la práctica, cuando la logística de transporte se abarata, el negocio para la minería o la fabricación en el espacio ultraterrestre finalmente &#8220;cuadra&#8221; en las proyecciones financieras de una hoja de Excel.</p>
<p>&nbsp;</p>
<ol start="2">
<li><em> El cambio de modelo: de &#8220;pasajero&#8221; a &#8220;cliente&#8221;</em></li>
</ol>
<p>Anteriormente, las agencias gubernamentales (NASA, ESA, JAXA, ISRO, Roscosmos, etc.) construían y operaban todo, ahora, actúan cada vez más como “anclas comerciales” (<em>anchor customers</em> o <em>anchor tenants</em>), lo que significa que utilizan los presupuestos gubernamentales para garantizar la viabilidad inicial de empresas privadas, comprando servicios de lanzamiento (cliente), carga o tripulación, y fomentando así el desarrollo de un mercado espacial comercial privado; convirtiéndose en el principal motor de atracción de startups proveedoras en busca de contratos de servicio. Este enfoque permite a las agencias compartir el riesgo con el sector privado y reducir costos a largo plazo. En lugar de construir un Rover, la NASA ahora compra servicios de transporte de carga a empresas privadas (programa Servicios Comerciales de Carga Útil Lunar / <em>Commercial Lunar Payload Services-</em>CLPS). Esto permite a las empresas recaudar capital privado sabiendo que tienen un <em>cliente</em> asegurado, a través del compromiso de compra de servicios del gobierno (la &#8220;ancla&#8221;), creando un mercado predecible.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La NASA actúa como &#8220;<em>cliente ancla</em>&#8221; al firmar contratos multimillonarios con SpaceX (nave Dragon) y Northrop Grumman (nave Cygnus), para misiones de reabastecimiento a la Estación Espacial Internacional (EEI). Asimismo, la NASA financió a SpaceX y Boeing (Commercial Crew Program) el desarrollo y certificación de las cápsulas Crew Dragon y Starliner para llevar astronautas a la EEI, convirtiéndose en el cliente principal que garantizó la viabilidad de estas naves. Además, contrata empresas como Firefly Aerospace, Astrobotic y Blue Origin para llevar instrumentos científicos a la Luna, lo que estimula el mercado de carga lunar comercial.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La Agencia Espacial Europea (ESA), hace lo propio mediante programas como <em>Boost!</em> (cofinanciación y apoyo técnico para impulsar servicios comerciales de transporte espacial, incluidos lanzadores, transporte en órbita; su objetivo es fomentar la competitividad del sector privado europeo), y <em>Business in Space Growth Network</em>-BSGN (apoya el nuevo mercado económico en la órbita baja terrestre-LEO y la órbita lunar intensificando la colaboración con los mercados, facilitando la participación de nuevos actores y estimulando la demanda en el desarrollo de nuevos productos y servicios basados en modelos de negocio comercialmente viables). La ESA fomenta la utilización de la EEI por parte del sector privado europeo, actuando como puente entre la industria y las necesidades de investigación. La ESA emula a la NASA financiando empresas europeas (como The Exploration Company y Thales Alenia Space), para desarrollar servicios comerciales de carga LEO a la EEI hacia 2028, actuando como <em>cliente ancla</em> para sus primeros vuelos. Ver mi colaboración “ESA construye redes de comercialización en la emergente economía espacial” (nov 21, 2025).</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA) por su parte, apoya el desarrollo de nuevas tecnologías e investigaciones comerciales, como la cristalización de proteínas en microgravedad, lo que ha inspirado desarrollos comerciales de empresas privadas. La Administración Espacial Nacional de China (CNSA) fomenta la industria local, impulsando a las compañías espaciales comerciales locales para desarrollar industrias de aplicaciones de satélites y mejorar su competitividad global hacia 2027.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>En general, los beneficios del modelo de &#8220;<em>ancla comercial</em>&#8221; son: reducción de costos, estimulación del mercado a empresas como SpaceX y Axiom Space, independencia y sostenibilidad, lo que permite a las agencias pasar de ser <em>operadores de hardware</em> a <em>clientes de servicios</em>, enfocándose en la exploración profunda (Luna/Marte), mientras las empresas privadas gestionan la órbita baja terrestre (LEO).</p>
<p>&nbsp;</p>
<ol start="3">
<li><em> La Luna como estación de servicio espacial</em></li>
</ol>
<p>La confirmación de la existencia de millones de toneladas de hielo de agua en los polos lunares genera expectativas amplias en la nueva carrera espacial. El agua no es solo para beber; es hidrógeno y oxígeno, componentes elementales para producir el combustible de los cohetes. Extraer combustible en la Luna es mucho más barato que subirlo desde la Tierra. Esto convierte a la órbita cislunar en un centro logístico estratégico, donde las naves pueden recargar combustible para ir a Marte o mover satélites, creando una infraestructura industrial espacial real.</p>
<p>&nbsp;</p>
<ol start="4">
<li><em> El marco legal, los Acuerdos Artemis</em></li>
</ol>
<p>La firma de los Acuerdos Artemis por parte de más de 60 naciones ha creado el marco de las reglas del juego. Aunque el Tratado del Espacio (OST) de 1967 prohíbe la soberanía nacional, los nuevos acuerdos permiten que las empresas posean y vendan los recursos que extraigan. En ese contexto, <em>sin propiedad no hay inversión</em>, por lo que, al normalizarse la extracción de recursos, los bancos y fondos de riesgo comenzarán a financiar proyectos lunares, lo que otorga seguridad y certeza jurídica a estas actividades en la era del NewSpace.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>En este escenario, a continuación, les comparto un resumen estructurado del documento <em>Guía práctica de la economí</em><em>a lunar comercial. Una visi</em><em>ón para la industria en la Luna en la pró</em><em>xima d</em><em>é</em><em>cada </em>/ The Commercial Lunar Economy Field Guide. A Vision for Industry on the Moon in the Next Decade (Air University Press, 2025), de 237 páginas que puede descargarse en el siguiente vínculo: <a href="https://www.airuniversity.af.edu/AUPress/Display/Article/4250446/the-commercial-lunar-economy-field-guide-a-vision-for-industry-on-the-moon-in-t/">https://www.airuniversity.af.edu/AUPress/Display/Article/4250446/the-commercial-lunar-economy-field-guide-a-vision-for-industry-on-the-moon-in-t/</a></p>
<p><em> </em></p>
<p><em>Propósito y alcance </em></p>
<p>La <em>Guía práctica de la economía lunar comercial, </em>propone un plan a 10 años (LunA10) para pasar de la era de exploración a una economía lunar de <em>explotación comercial</em>, es decir, aproximadamente hacia 2035. La Guía práctica, coordinado por la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa / Defense Advanced Research Projects Agency (DARPA) junto con Johns Hopkins University Applied Physics Laboratory (JHU/APL) -enfocado en la investigación, el desarrollo y la ingeniería para la seguridad nacional, incluyendo la defensa aérea y antimisiles, la exploración espacial y la inteligencia artificial-, y decenas de empresas, mapea tecnologías, servicios y cadenas de valor (energía, minería/ISRU, metales y reciclaje, comunicaciones/Positioning, Navigation, and Timing-PNT, logística/ferrocarril), e introduce el consorcio LOGIC (Lunar Operating Guidelines for Infrastructure Consortium), que busca acelerar las normas de interoperabilidad para la infraestructura lunar comercial.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La arquitectura del plan LunA10, plantea sistemas compartidos, escalables y masivamente reutilizables en cinco servicios monetizables:</p>
<p>&nbsp;</p>
<ol>
<li><em>Potencia</em>: wireless óptico -Optical Wireless and Fiber Power Transmission-OWPT, almacenamiento con pilas de combustible regenerativas, redes cableadas, etc.</li>
<li><em>Miner</em><em>í</em><em>a / In Situ Resource Utilization (ISRU)</em>: oxígeno por electrólisis de regolito fundido, reducción carbotérmica y valorización del subproducto, regolito desoxigenado y caliente / deoxygenated, hot regolith (DOR).</li>
<li>Metales y reciclaje (ReISRU): mediante una fundición modular que procesa metales del regolito y chatarra de naves en la superficie lunar.</li>
<li>Comunicaciones y PNT (Modular User Surface Terminal-MUST, enlaces ópticos y nodos orbitales).</li>
<li>Logística a través de un ferrocarril lunar y hubs de infraestructura (torres solares/energéticas y micro redes térmicas).</li>
</ol>
<p><em> </em></p>
<p><em>Hallazgos técnicos clave de los cinco servicios monetizables</em></p>
<p><em>Potencia</em>. El OWPT (láser) es eficiente en masa y escalable (por ejemplo, el nodo LION/Lunar Infrastructure Optical Node-LION de 0.35–5.9 kW regulados), pero con eficiencia extremo a extremo modesta (<em>aproximadamente</em> ~18–26 %). La línea de vista es el limitante, por lo que es necesario elevar transmisores en torres de 50–200 m para ampliar el área de servicio. El <em>radio frecuency Space-Based Solar Power</em> (RF SBSP) órbitasuperficie es técnicamente factible, pero aún no viable comercialmente (para 1 kW continuo harían falta ~100 satélites en el caso analizado). El costo pleno inicial de potencia transmitida, emitida, irradiada se estima en 1,4–1,8 k$/kWh, dominado por el costo de alunizar hardware. Las pilas de combustible regenerativas superan a baterías en energía específica para la noche lunar.</p>
<p>Respecto a los aspectos destacados, la Energía (cap. 4), prioriza OWPT en torres para la permanently shadowed región (PSR) y noche; RF SBSP descartado por aperturas gigantes y baja energía neta; pilas H₂/O₂ y power cabling como “caballos de batalla”.</p>
<p><em> </em></p>
<p><em>ISRU de oxígeno</em>. Existen dos rutas posibles: molten regolith electrolysis (MRE)/ solid oxide electrolysis cell (SOEC) y carbotérmica (con integración química tipo LOPES (Lunar Oxygen Production and Energy Storage) para reciclar CH₄/H₂/O₂/CO/CO₂ y vender electricidad nocturna). El DOR caliente se propone como insumo comercial (por ejemplo, para construcción o fundición). Se perfila un escalamiento desde el <em>minimum viable experiment</em>-MVE (aproximadamente ≈250 kg O₂/mes) a la <em>Oxygen Production Plant</em>-OPP (≈200 t/mes), con grandes demandas de megavatios-hora (MWh. 1MW=1000kW) y manejo de regolito. La minería/ISRU (cap. 5):  MRE y carbotérmica; LOPES integra energía nocturna y reciclaje químico; modelado físicoeconómico desde minimum viable producto-MVP (5 t O₂/año) hasta Starshipscale (155 t/año); retos: polvo y criogenia, 1/6g.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>Metales y ReISRU</em>. Una fundición modular (triturado, fusión/colada, extrusión, trefilado, tratamiento) produce lingotes, rieles, cables, torres, etc., a partir de regolito y chatarra (de alunizadores inservibles). Reciclar usa solo 1–5 % de la energía para producir Al por ISRU; el carbono (escaso in situ) recuperado de compuestos y ullage de metano (merma o espacio de vapor, se refiere al espacio vacío situado en la parte superior de un tanque de almacenamiento o transporte, por encima del nivel del metano líquido, generalmente Gas Natural Licuado &#8211; GNL) o gaseoso es crítico para el acero. A 500 toneladas/año (t/año) de capacidad, el despliegue ronda $554 M (con $50 k/kg de transporte), y los costes recurrentes están dominados por energía y servicios robóticos / Robotics as a Service (RaaS). La viabilidad mejora drásticamente al caer los costos de energía y transporte. Los metales y ReISRU (cap. 6): fundición modular (≈5.6 t y 100 kW en piloto); energía total: Fe ≪ Al; casos de precio (p. ej., riel ~$112 k/m a costos actuales de transporte); economía viabilizada por energía barata y reciclaje.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>Comunicaciones/PNT</em>. Terminales modulares MUST (0.7–20 kg) ofrecen direct-to-Earth (DTE), Surface Area Network (SAN), PNT, gestión de tráfico espacial (STM) y “survivethenight”; interoperables con LunaNet y escalables a decenas de Mbps (hasta 100 Mbps en Ka con antenas dirigibles). Las comunicaciones/PNT (cap. 7): MUST + Lunar Infrastructure Optical Node-LION + nodos orbitales; malla Surface Area Network (SAN), direct-to-Earth (DTE), PNT submétrico a métricos; deben ser interoperables con LunaNet.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>Ferrocarril lunar</em>. La logística es el “sistema circulatorio” de la economía lunar: la vía de tren reduce órdenes de magnitud los costos por kgkm frente a Rovers, y define la demanda tractora de metales y energía. Se comparan rieles de Al (menos masa, más energía ISRU) frente al Fe (símbolo químico del hierro), más masa, menor energía total de producción. El marco de valor/cadenas (caps. 1415) y habilitadores no técnicos (caps. 1622), destacan la necesidad del derecho espacial, economía responsable, seguros, biomanufactura, estándares (LOGIC), entre otros.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>Econom</em><em>ía, fases y mercados </em></p>
<p>-Oxígeno: se prevén tres fases de precios (inicio ligado al precio de importación ~$1 M/kg, crecimiento con más oferta y contratos anticipados, y expansión con mercado/bolsa de productos básicos o commodities). Subproductos (agua, DOR, electricidad nocturna ×20–30 el precio diurno) y reciclaje químico son claves del margen.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&#8211;<em>Metales:</em> umbral de viabilidad vs. importación cae de $10 000/kg a $20/kg si los $/kW de potencia lunar convergen desde ~$1 M/kW a ~$2 000/kW (comoditización).</p>
<p><em> </em></p>
<p><em>Normas y gobernanza.</em></p>
<p><em>-LOGIC</em> (&gt;1 000 participantes, 44 países) impulsará normas “adoptadaptauthor” para potencia en el mercado de commodities, comunicaciones y PNT, alineadas con LunaNet y la Estrategia MoontoMars.<br />
-Se propone una Cooperativa de Desarrollo Lunar / Lunar Development Cooperative (LDC), para reglas basadas en contratos (propiedad limitada, arbitraje, interoperabilidad), complementando los Acuerdos Artemis y el OST de 1967.</p>
<p>-Seguros, las primas para la superficie lunar podrían ser 10× más que las orbitales; se recomiendan pools de riesgo y respaldo público.</p>
<p><em> </em></p>
<p><em>Supuestos clave (explícitos o implícitos)</em></p>
<p>-Caída sustancial del costo / kg a la superficie lunar (de $1 M/kg a $50 k/kg y menos) y de $ / kW de potencia instalada.</p>
<p>-Incremento de alunizadores y volumen de chatarra suficiente para generar un mercado de reciclaje.</p>
<p>-Demanda tractora (por ejemplo, rieles y   liquid oxygen-LOX para Starship) que pague la infraestructura.</p>
<p>&#8211;<em>Avance de normas</em> (LOGIC, LunaNet) y mecanismos de gobernanza/seguros que reduzcan riesgo y capitalicen inversión.</p>
<p><em> </em></p>
<p><em>Crítica analítica del documento</em></p>
<p>Derivado el análisis de la<em> Guía práctica de la economía lunar comercial </em>se desprenden los siguientes aspectos relevantes:</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>1) Solidez técnica vs. Technology Readiness Level</em><em> (</em><em>TRL) y operabilidad</em></p>
<p><em>Aciertos</em>. La comparación OWPT vs. RF SBSP es rigurosa, el informe cuantifica aperturas, órbitas y energía recibida, y justifica por qué RF SBSP es antieconómico hoy. El OWPT en torres mitiga el talón de Aquiles (línea de vista), e integrar pilas regenerativas con ISRU de O₂, está bien para la noche lunar.<br />
Riesgos. Persisten incógnitas operacionales como el apuntamiento fino de láser en polvo/escarcha, ensuciamiento óptico, gestión térmica en receptores y seguridad láser para la tripulación de las naves. Del lado ISRU, la hidrodinámica del regolito fundido y la separación de gases en 1/6g siguen convalidándose; aun con diseños SOEC tubulares, por lo que hay margen de I+D además de ensayos <em>in situ</em>.</p>
<p><em> </em></p>
<p><em>2) Econom</em><em>ía de potencia y precio de servicios</em></p>
<p>El documento reconoce un precio base de potencia muy alto ($1.4–1.8 k$/kWh entregado) y lo atribuye al “payload to surface”. Buena transparencia, pero esto tensiona la rentabilidad de plantas O₂ y fundiciones en las fases iniciales: si la electricidad cuesta tanto, la ventana de viabilidad se estrecha hasta que caigan las relaciones de costos / kg y costo / kW. La tesis de que la comoditización de hardware solar en la Luna bajará de $1 M/kW → $2 000/kW es plausible en el largo plazo, pero apenas optimista para el decenio 202535, sin una cadena de suministro lunar robusta.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>3) Demanda y “</em><em>ancla</em><em>” </em><em>econ</em><em>ó</em><em>mica</em></p>
<p>El oxígeno líquido (LOX) como “ancla comercial” es coherente, pero concentrar la viabilidad en Starship y heavylift introduce riesgo de concentración (calendarios, regulaciones, plazos). La logística por riel ofrece diversificación (carga, energía, datos, térmica), pero exige un CaPex (Capital Expenditure / Gasto de Capital o inversión en bienes de capital) elevado y mantenimiento en polvo abrasivo; la comparación Al vs. Fe es útil: Fe reduce energía de ISRU, pero incrementa masa y capacidad de fundición requerida.</p>
<p><em> </em></p>
<p><em>4) ReISRU y economí</em><em>a circular</em></p>
<p>Es un gran acierto estratégico reciclar alunizadores/landers (aceros, Inconel -superaleaciones base níquel-cromo-, aleaciones Al, carbono), que acorta la brecha de materiales críticos y reduce energía (Al reciclado = 1–5 % del ISRU). Sin embargo, el marco legal para propiedad, salvamento y responsabilidad de hardware en la Luna está poco o nada definido; el propio documento lo admite y propone la cooperativa de desarrollo lunar (LDC) y estándares LOGIC, pero la adopción multilateral tomará su tiempo.</p>
<p><em> </em></p>
<p><em>5) Seguros, finanzas y riesgo sisté</em><em>mico</em></p>
<p>La Guía expone que las primas de superficie pueden ser ≈10× más que las orbitales y recomienda pools y respaldo público. Sin embargo, muchas economías unitarias / unit economics (por ejemplo, $112 k/m de riel con supuestos actuales), descansan en curvas de aprendizaje y descuentos de riesgo que hoy son altos. La implementación de bolsas de commodities y bonos/derivados espaciales es atractiva, pero requerirá datos confiables de producción, metrología estandarizada y auditorías.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>6) Ética, patrimonio y medioambiente lunar</em></p>
<p>El enfoque en zonificación (pads, hubs, distancias de seguridad) y interoperabilidad es responsable. Falta un mayor desarrollo de criterios de sostenibilidad y preservación de sitios patrimoniales (por ejemplo, Apolo) más allá de referencias generales: sería deseable un marco de evaluación ambiental lunar y métricas de “nodegradación” integradas en LOGIC/LDC.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>Fortalezas del documento</em></p>
<ul>
<li>Representa una integración técnicaeconómica rara vez vista: enlaza cálculos de energía, capacidad, costos y modelos de negocio en cada eslabón de la cadena.</li>
<li>Plantea énfasis en interoperabilidad (LOGIC) y estándares desde el día cero.</li>
<li>Promueve un enfoque circular (ReISRU, reciclaje químico, valorización de subproductos) que mejora los márgenes y resiliencia.</li>
<li>Establece un reconocimiento honesto de noviabilidad de vías “tentadoras” (como RF SBSP) y de cuellos de botella (polvo, noche lunar, seguros, entre otros).</li>
</ul>
<p><em> </em></p>
<p><em>Debilidades / puntos ciegos</em></p>
<ul>
<li>Dependencia de supuestos ambiciosos en costo / kg y costo / kW que quizá no se materialicen antes de 2035.</li>
<li>Riesgo regulatorio real sobre propiedad/salvamento, zonas de exclusión y responsabilidad en reciclaje de activos ajenos.</li>
<li>Complejidad operativa del OWPT e ISRU caliente en condiciones polvorientas y criogénicas; hacen falta Indicadores Clave de Desempeño / <em>Key Performance Indicators (</em>KPIs) de disponibilidad y MTBF (Mean Time Between Failures o Tiempo Medio Entre Fallos) a escala de red.</li>
<li>Mercado inicial muy concentrado (LOX/Starship, pads/ferrocarril en los polos), vulnerable a los desplazamientos del calendario.</li>
</ul>
<p><em> </em></p>
<p><em>Recomendaciones prácticas </em></p>
<p>Para los responsables de programas lunares o inversionistas interesados en la Luna es importante considerar lo siguiente:</p>
<ol>
<li><em>Priorizar demos de bajo TRL conlleva a un alto apalancamiento en</em>:</li>
</ol>
<p>-OWPT en torres medianas (50–100 m) con ciclo polvolimpiezadegradación monitorizada; incluir telemetría de eficiencia óptica y un Acuerdo de Nivel de Servicio / Service Level Agreement (SLA) de disponibilidad; un contrato entre proveedor y cliente que garantiza el porcentaje de tiempo que un servicio funcionará sin interrupciones.</p>
<p>-MRE/SOEC y carbotérmica: ensayos de flujo y separación de gases en 1/6g (por ejemplo, CLPS/ISRUtech demo), con métricas de fouling (ensuciamiento) -son parámetros críticos utilizados para monitorear, evaluar y gestionar la acumulación indeseada de depósitos (materiales, organismos o productos de corrosión) en superficies industriales- y consumos energéticos.</p>
<ol start="2">
<li><em>Cerrar el bucle de economía circular temprano</em></li>
</ol>
<p>-Piloto ReISRU con procedimientos de titularidad/transferencia y contratos tipo (LDC), para reciclar aceros/aluminio/carbono de un lander postfin de vida.</p>
<ol start="3">
<li><em>Estandarizar interfaces LOGIC con “</em><em>kits</em><em>” </em><em>de adopció</em><em>n</em></li>
</ol>
<p>-Publicar especificaciones (specs) de conectores polvotolerantes (potencia/ térmico/ datos) y perfiles de servicio (precioSLA) para MUST/LION/railstations.</p>
<ol start="4">
<li><em>Finanzas y seguros</em></li>
</ol>
<p>-Diseñar un pool de riesgo y garantías públicas para misiones de infraestructura, a cambio de datos operativos para actuarializar primas.</p>
<ol start="5">
<li><em>M</em><em>é</em><em>tricas de sostenibilidad</em></li>
</ol>
<p>-Incorporar al LOGIC un checklist ambiental (huella térmica, eyesafety láser, remoción de polvo, buffers patrimoniales) como condición para la certificación.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>En suma, la <em>Guía práctica</em> entrega una hoja de ruta coherente y cuantificada para las potencias espaciales (EE.UU/Artemis y China/ILRS) y sus respectivos socios, enfocada en que la Luna pase de “misiones aisladas” a una economía de servicios: potencia como utilidad, ISRU de O₂ y metales, reciclaje, comunicaciones/PNT y ferrocarril como red logística. Su mayor virtud es integrar técnica, economía y estándares; su mayor reto, lograr que costes y riesgo desciendan lo suficiente a tiempo para que los negocios cierren antes de 2035. Aun así, las palancas propuestas (ReISRU, hubs agregados, LOGIC/LDC y finanzas/seguros) apuntan en la dirección correcta.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La economía lunar comercial en 2026 se encuentra en un punto de inflexión donde la viabilidad técnica finalmente se encuentra con la rentabilidad financiera. La consolidación de modelos de negocio basados en la Utilización de Recursos in Situ (ISRU) y la logística orbital demuestra que la Luna no es el destino final, sino la estación de servicio y la plataforma de lanzamiento para la expansión hacia el sistema solar profundo. Sin embargo, este crecimiento acelerado impone el reto de establecer un marco regulatorio internacional claro que garantice la sostenibilidad de las operaciones y evite conflictos por la soberanía de los depósitos minerales estratégicos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Finalmente, el éxito de esta nueva era dependerá de la capacidad de mantener el flujo de inversión privada frente a los riesgos inherentes del entorno espacial. La prospectiva sugiere que las naciones que logren liderar la infraestructura de energía y comunicaciones en la superficie lunar dictarán las reglas del comercio trans planetario. A medida que las misiones robóticas y tripuladas se vuelven rutinarias, la integración de la Luna en la economía terrestre dejará de ser una posibilidad teórica para convertirse en el pilar fundamental de la seguridad nacional y la innovación industrial global.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>“</strong><strong>Los</strong><strong>  artí</strong><strong>culos firmados</strong><strong>  son  </strong><strong>responsabilidad</strong><strong>  </strong><strong>exclusiva</strong><strong>  de  </strong><strong>sus</strong><strong>  </strong><strong>autores</strong><strong>  y  </strong><strong>pueden</strong><strong>  o  </strong><strong>no reflejar</strong><strong>  el  </strong><strong>criterio</strong><strong>  de  A21”</strong></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Economía circular: una órbita sostenible para la industria espacial</title>
		<link>https://a21.com.mx/opinion/era-espacia/2025/10/21/economia-circular-una-orbita-sostenible-para-la-industria-espacial/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Carlos Duarte]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 21 Oct 2025 07:00:36 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Era Espacial]]></category>
		<category><![CDATA[Carrera espacial]]></category>
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					<description><![CDATA[La carrera espacial del siglo XXI ha traído avances extraordinarios, pero también un costo ambiental que no podemos ignorar. Cada satélite lanzado al espacio, cada cohete que surca la atmósfera, deja una huella ecológica que se extiende desde las minas de litio y tierras raras hasta la creciente nube de basura espacial que orbita nuestro [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-666686" src="https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2025/10/Gemini_Generated_Image_whle9nwhle9nwhletyuiopnhuhuhu.jpg" alt="" width="1024" height="659" srcset="https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2025/10/Gemini_Generated_Image_whle9nwhle9nwhletyuiopnhuhuhu.jpg 1024w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2025/10/Gemini_Generated_Image_whle9nwhle9nwhletyuiopnhuhuhu-300x193.jpg 300w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2025/10/Gemini_Generated_Image_whle9nwhle9nwhletyuiopnhuhuhu-768x494.jpg 768w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2025/10/Gemini_Generated_Image_whle9nwhle9nwhletyuiopnhuhuhu-750x483.jpg 750w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></p>
<p>La carrera espacial del siglo XXI ha traído avances extraordinarios, pero también un costo ambiental que no podemos ignorar. Cada satélite lanzado al espacio, cada cohete que surca la atmósfera, deja una huella ecológica que se extiende desde las minas de litio y tierras raras hasta la creciente nube de basura espacial que orbita nuestro planeta. La industria espacial, pilar de la conectividad global y la exploración científica, debe abrazar la economía circular para mitigar su impacto ambiental y garantizar un futuro sostenible. México, con su creciente presencia en el sector aeroespacial, tiene la oportunidad de liderar este cambio y convertirse en un referente global.</p>
<p>La economía circular, basada en los principios de reducir, reutilizar y reciclar, ofrece un marco para transformar la industria espacial. Actualmente, cada lanzamiento de un cohete emite toneladas de gases de efecto invernadero, contribuyendo al calentamiento global. Los satélites, una vez que terminan su vida útil, se convierten en basura espacial, un problema que ya suma más de 27,000 objetos rastreados en órbita, según la NASA, sin contar los fragmentos más pequeños. Además, la extracción de materiales como el litio para baterías o las tierras raras para componentes electrónicos genera devastación ambiental en regiones mineras, muchas veces en países en desarrollo. Este modelo lineal de “usar y desechar” es insostenible.</p>
<p>La aplicación de la economía circular en la industria espacial podría cambiar este panorama. En primer lugar, el diseño de satélites debe priorizar la modularidad y la reciclabilidad. Satélites diseñados para ser desmantelados y reutilizados en órbita podrían reducir la acumulación de desechos. Empresas como SpaceX han dado pasos hacia la reutilización de cohetes, como el Falcon 9, que ha demostrado que es posible recuperar y relanzar componentes, reduciendo costos y emisiones. Sin embargo, esta filosofía debe extenderse a los satélites y otros equipos espaciales. Por ejemplo, se podrían desarrollar sistemas robóticos en órbita capaces de reparar, reabastecer o reciclar satélites, extendiendo su vida útil y minimizando la necesidad de nuevos lanzamientos.</p>
<p>En segundo lugar, la industria debe optimizar el uso de materiales sostenibles. La fabricación de componentes electrónicos podría incorporar materiales reciclados o alternativas menos perjudiciales para el medio ambiente. En la Tierra, las cadenas de suministro deben ser más responsables, asegurando que la extracción de litio y tierras raras cumpla con estándares ambientales estrictos y fomente el reciclaje de baterías. Esto no solo reduciría el daño a ecosistemas vulnerables, sino que también generaría empleos en la gestión de residuos electrónicos, un sector con gran potencial.</p>
<p>México, como actor emergente en la industria aeroespacial, tiene una oportunidad única para liderar este cambio. Con más de 300 empresas del sector, principalmente en estados como Baja California, Querétaro y Chihuahua, el país puede impulsar políticas que promuevan la economía circular. Por ejemplo, el gobierno mexicano podría establecer incentivos fiscales para empresas que adopten prácticas sostenibles, como el diseño de satélites reciclables o el uso de combustibles menos contaminantes en los lanzamientos. Las universidades y centros de investigación mexicanos podrían desarrollar tecnologías de reciclaje en órbita, posicionando al país como un innovador en este campo.</p>
<p>Además, México puede liderar con el ejemplo al fomentar alianzas internacionales. La colaboración con organismos como la ONU o la Agencia Espacial Europea podría establecer estándares globales para la sostenibilidad en el espacio. Por ejemplo, México podría proponer un tratado internacional que obligue a las empresas a incluir planes de reciclaje para cada satélite lanzado, similar a las regulaciones que ya existen para la gestión de residuos en la Tierra. Estas iniciativas no solo beneficiarían al medio ambiente, sino que también fortalecerían la reputación de México como un país comprometido con el desarrollo sostenible.</p>
<p>Como sociedad, todos tenemos un papel que desempeñar. Los consumidores pueden presionar a las empresas satelitales para que adopten prácticas responsables, mientras que los gobiernos deben implementar regulaciones que prioricen la sostenibilidad. Las instituciones educativas pueden formar ingenieros y científicos con una mentalidad circular, preparados para enfrentar los desafíos del espacio sin comprometer el futuro de la Tierra.</p>
<p>La industria espacial no puede seguir operando bajo un modelo lineal que agota recursos y contamina el planeta. La economía circular ofrece una solución viable para mitigar los daños ambientales y garantizar que la exploración espacial sea sostenible. México, con su potencial innovador, su filosofía humanista y su compromiso con el desarrollo, puede liderar este cambio y mostrar al mundo que es posible alcanzar las estrellas sin sacrificar nuestro hogar. El futuro del espacio está en nuestras manos, y es hora de actuar.</p>
<p><strong>“</strong><strong>Los</strong><strong>  artí</strong><strong>culos firmados</strong><strong>  son  </strong><strong>responsabilidad</strong><strong>  </strong><strong>exclusiva</strong><strong>  de  </strong><strong>sus</strong><strong>  </strong><strong>autores</strong><strong>  y  </strong><strong>pueden</strong><strong>  o  </strong><strong>no reflejar</strong><strong>  el  </strong><strong>criterio</strong><strong>  de  A21”</strong></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Los motores que navegan en el espacio</title>
		<link>https://a21.com.mx/opinion/cafe-espacial/2025/09/05/los-motores-que-navegan-en-el-espacio/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Fermín Romero]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 05 Sep 2025 07:00:09 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Café Espacial]]></category>
		<category><![CDATA[Carrera espacial]]></category>
		<category><![CDATA[SpaceX]]></category>
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					<description><![CDATA[El futuro de la nueva carrera espacial (NCE) es un panorama complejo y dinámico, muy diferente al de la Guerra Fría. Si la primera carrera espacial fue una competencia entre superpotencias (Estados Unidos y la Unión Soviética) por la superioridad tecnológica y geopolítica, la actual es una competencia &#8211; colaboración global que involucra a múltiples [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-664807" src="https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2025/09/imagefghjkln-7.jpg" alt="" width="1300" height="731" srcset="https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2025/09/imagefghjkln-7.jpg 1300w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2025/09/imagefghjkln-7-300x169.jpg 300w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2025/09/imagefghjkln-7-1024x576.jpg 1024w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2025/09/imagefghjkln-7-768x432.jpg 768w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2025/09/imagefghjkln-7-750x422.jpg 750w, https://a21.com.mx/wp-content/uploads/2025/09/imagefghjkln-7-1140x641.jpg 1140w" sizes="(max-width: 1300px) 100vw, 1300px" /></p>
<p>El futuro de la nueva carrera espacial (NCE) es un panorama complejo y dinámico, muy diferente al de la Guerra Fría. Si la primera carrera espacial fue una competencia entre superpotencias (Estados Unidos y la Unión Soviética) por la superioridad tecnológica y geopolítica, la actual es una competencia &#8211; colaboración global que involucra a múltiples actores: naciones, empresas privadas e incluso consorcios internacionales, en principio, en el resurgimiento de la exploración lunar. La Luna dejará de ser un simple destino para convertirse en una plataforma de lanzamiento y un campo de pruebas para misiones más ambiciosas. Aunque la Luna es el primer paso, el siguiente paso es Marte, por lo que varias naciones y empresas privadas tienen planes a largo plazo para misiones tripuladas al planeta rojo. El viaje a Marte presenta enormes desafíos científicos y tecnológicos, como la exposición a la radiación cósmica, la duración del viaje (meses) y la necesidad de sistemas de soporte vital cerrados y autónomos. Actualmente, se exploran tecnologías avanzadas en sistemas de propulsión nuclear, además de la eléctrica (plasma) y la química para reducir el tiempo de viaje.</p>
<p>La NCE se define por una competencia entre potencias y empresas privadas para desarrollar tecnologías que hagan el acceso al espacio más económico y sostenible. El corazón de esta revolución son los motores de los cohetes. A continuación, se presenta un análisis de los costos, beneficios y perspectivas de los principales actores en los Estados Unidos, Europa y Asia, utilizando información disponible en los sitios oficiales de las agencias y empresas espaciales involucradas.</p>
<p><strong>Estados Unidos</strong></p>
<p><strong> </strong><strong>SpaceX:</strong></p>
<p><em>Motores:</em> El motor <em>Merlin</em> propulsa el cohete Falcon 9 y el Falcon Heavy, que está compuesto por tres núcleos reutilizables de nueve motores, cuyos 27 motores Merlin generan juntos más de 5 millones de libras de empuje y usa queroseno de grado cohete refrigerado (RP-1) y oxígeno líquido. El motor <strong>Raptor</strong>, que usa metano y oxígeno líquidos, es el motor del sistema Starship.</p>
<p><em>Costo y beneficios:</em></p>
<p><em>Falcon 9 (Motor Merlin):</em> La reutilización de la primera etapa del cohete ha reducido drásticamente los costos por lanzamiento, pasando de cientos de millones de dólares a decenas de millones. Un lanzamiento del Falcon 9 puede costar entre $56M y $62M (reutilizable vs. desechable), mientras que se busca reducir este costo aún más.</p>
<p><em>Starship (Motor Raptor):</em> La visión de SpaceX es la reutilización completa y rápida de su vehículo, lo que podría llevar el costo de un lanzamiento a solo $10M o incluso menos. El uso de metano como propulsor es clave, ya que es más fácil de producir en Marte (a través de la reacción de Sabatier) que el queroseno, un beneficio crucial para las misiones interplanetarias. El motor Raptor es más potente y eficiente que el Merlin y está diseñado para un aterrizaje vertical controlado.</p>
<p><em>Perspectivas en la NCE:</em> SpaceX es el líder indiscutible en la reducción de costos y la reutilización. La nave Starship, diseñada para ser completamente reutilizable, es la pieza central de la visión de Elon Musk para la colonización de Marte. La Starship también ha sido seleccionada por la NASA como el sistema de aterrizaje lunar para las misiones Artemis, lo que lo convierte en un actor clave en el retorno a la Luna. El diseño modular del Vulcan Centaur (ULA) permite actualizaciones con propulsores de cohetes sólidos (SRB) adicionales, mejorando potencialmente sus capacidades de carga útil, aunque <em>no se espera que alcance el nivel de rendimiento del Falcon Heavy.</em></p>
<p><strong> </strong><strong>Blue Origin:</strong></p>
<p><em>Motores:</em> El motor <em>BE-3</em> de hidrógeno y oxígeno líquidos se usa en el cohete suborbital New Shepard. El motor <em>BE-4</em>, que utiliza metano y oxígeno líquidos, está diseñado para el cohete orbital New Glenn.</p>
<p><em>Costo y beneficios:</em></p>
<p><em>Reutilizació</em><em>n:</em> Blue Origin se enfoca en la reutilización de sus vehículos, lo que promete una reducción significativa de costos a largo plazo. La compañía ha demostrado vuelos suborbitales exitosos y el aterrizaje vertical del New Shepard.</p>
<p><em>Contratos gubernamentales:</em> El contrato de $3.4 mil millones de la NASA para su módulo lunar &#8220;Blue Moon&#8221; es un gran impulso para la empresa, demostrando que el financiamiento público acelera el desarrollo.</p>
<p><em>Perspectivas en la NCE:</em> Blue Origin es un competidor serio de SpaceX, aunque con un ritmo de desarrollo más lento. Su motor BE-4, también a base de metano, lo posiciona para misiones a la Luna y Marte. El cohete New Glenn, con su capacidad para llevar grandes cargas, será vital para la construcción de infraestructuras en el espacio, incluyendo una base lunar.</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>Rocket Lab:</strong></p>
<p><em>Motores:</em> El motor <em>Rutherford</em>, utilizado en el cohete Electron, y el motor <em>Archimedes</em>, en desarrollo para el cohete <em>Neutron</em>.</p>
<p><em>Costo y beneficios:</em></p>
<p><em>Electron (Motor Rutherford):</em> Se especializa en el mercado de pequeños satélites. El uso de la impresión 3D en la fabricación de sus motores y el uso de baterías para las turbobombas han permitido una producción rápida y asequible, aunque el cohete Electron es desechable.</p>
<p><em>Neutron (Motor Archimedes):</em> Rocket Lab busca competir con el Falcon 9 en el mercado de lanzamientos de carga media, y el cohete Neutron será parcialmente reutilizable.</p>
<p><em>Perspectivas en la NCE:</em> Rocket Lab se ha consolidado como líder en el mercado de lanzamientos de satélites pequeños. Con el desarrollo del cohete Neutron, busca ampliar su alcance y participar en misiones más grandes, como las de reabastecimiento lunar. Su enfoque en la fabricación de bajo costo y la reutilización parcial le da una ventaja competitiva.</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>Europa</strong></p>
<p><strong> </strong><strong>ArianeGroup (ESA):</strong></p>
<p><em>Motores:</em> La familia de cohetes Ariane ha utilizado varios motores, destacando el <em>Vulcain 2</em> del Ariane 5 y el nuevo <em>Vulcain 2.1</em> para el Ariane 6. La nueva generación de motores es el <em>Prometheus</em> (que utiliza metano-oxígeno).</p>
<p><em>Costo y beneficios:</em></p>
<p><em>Ariane 6 (Motores Vulcain 2.1 y Vinci):</em> El objetivo principal es reducir a la mitad el costo de lanzamiento en comparación con el Ariane 5. Sin embargo, el cohete Ariane 6 es desechable, lo que lo pone en desventaja frente a sus competidores reutilizables de EE. UU.</p>
<p><em>Prometheus:</em> Este motor es el gran avance de Europa en la carrera por la reutilización. Se busca que su costo de producción sea una décima parte del motor Vulcain 2, gracias al uso extensivo de la impresión 3D.</p>
<p><em>Perspectivas en la NCE:</em> Europa ha perdido su ventaja competitiva debido a la tardanza en adoptar la tecnología de reutilización. El cohete Ariane 6 es un paso intermedio para mantener el acceso autónomo de Europa al espacio. La verdadera apuesta europea para la Luna y Marte es el motor Prometheus y el futuro lanzador reutilizable <em>Themis</em>, que buscan poner a Europa al mismo nivel que SpaceX y Blue Origin.</p>
<p><strong> </strong><strong>Asia</strong></p>
<p><strong> </strong><strong>China (CNSA):</strong></p>
<p>La Administración Nacional China del Espacio (CNSA), con un programa espacial ambicioso basa sus expectativas en los siguientes vehículos de lanzamiento y motores.</p>
<p><em>Motores:</em> China utiliza una variedad de motores, principalmente basados en el queroseno y el oxígeno líquido para sus cohetes Long March. Están desarrollando motores de metano para sus futuros vehículos reutilizables.</p>
<p><em>Costo y Beneficios:</em></p>
<p><em>Inversi</em><em>ón gubernamental:</em> La industria espacial china está fuertemente financiada por el estado, lo que le permite desarrollar tecnologías avanzadas a gran escala.</p>
<p><em>Rápido desarrollo:</em> China está invirtiendo en motores reutilizables y ha demostrado avances significativos en el aterrizaje de prototipos y también está explorando la propulsión nuclear.</p>
<p><em>Perspectivas en la NCE:</em> China es un serio competidor y un actor principal en la NCE. Tiene una estrategia clara para la exploración lunar y de Marte, con el objetivo de establecer una base lunar y enviar misiones tripuladas a Marte. Su rápida inversión en tecnologías de reutilización y sus proyectos de misiones tripuladas demuestran un compromiso a largo plazo que lo posiciona como uno de los líderes espaciales.</p>
<p><strong> </strong><strong>India (ISRO)</strong></p>
<p>La India, a través de su agencia espacial Indian Space Research Organization (ISRO), ha logrado un notable avance en el acceso autónomo al espacio. Sus motores y vehículos de lanzamiento se basan en una tecnología probada y desarrollada localmente, lo que le ha permitido alcanzar hitos significativos a un costo muy bajo en comparación con sus contrapartes globales.</p>
<p><em>Motor VIKAS: El corazón de los cohetes indios</em></p>
<p><em>Origen y tecnología:</em> El motor <em>VIKAS</em> (VIKram Ambalal Sarabhai), de combustible líquido, es el pilar de los lanzadores indios. Su diseño se basa en el motor <em>Viking</em> de la empresa <em>francesa SEP (Soci</em><em>é</em><em>t</em><em>é </em><em>Europ</em><em>éenne de Propulsion)</em>, predecesora de ArianeGroup. La transferencia de tecnología a la India ocurrió entre 1980 y 1986, lo que permitió a la ISRO dominar la propulsión de motores criogénicos. La ISRO ha realizado importantes mejoras en el diseño original del Viking, haciéndolo más eficiente y adaptándolo a sus necesidades.</p>
<p><em>Costos y beneficios:</em> La fabricación local del motor VIKAS ha permitido a la India mantener los costos de lanzamiento extremadamente bajos. Esta eficiencia de costos se ha traducido en misiones de éxito, como la misión a Marte <em>Mangalyaan</em>, la misión a la Luna <em>Chandrayaan-3</em>, y el lanzamiento de satélites comerciales a precios competitivos. La confiabilidad del motor VIKAS es un activo crucial para la ISRO, ya que reduce los riesgos y los costos asociados con el desarrollo de nuevos motores.</p>
<p><strong> </strong><em>Veh</em><em>ículos de lanzamiento que utilizan el motor VIKAS</em></p>
<p>El motor VIKAS es una pieza fundamental en las etapas de combustible líquido de los principales vehículos de lanzamiento de la India:</p>
<p><em>Veh</em><em>ículo de Lanzamiento de Sat</em><em>é</em><em>lites Polares (PSLV):</em> Conocido por su alta fiabilidad y versatilidad. El <em>PSLV</em> es un caballo de batalla que ha lanzado un número récord de satélites, incluyendo la misión Mangalyaan a Marte. La segunda etapa del PSLV utiliza un solo motor VIKAS.</p>
<p><em>Veh</em><em>ículo de Lanzamiento de Sat</em><em>é</em><em>lites Geosincr</em><em>ó</em><em>nicos (GSLV):</em> El GSLV es un lanzador de tres etapas diseñado para colocar satélites en órbitas más altas. La segunda etapa del GSLV utiliza un solo motor VIKAS, mientras que los GSLV Mk-II tienen un motor <em>cryo-engine</em> en la tercera etapa, desarrollado por la India.</p>
<p><em>Veh</em><em>ículo de Lanzamiento de Sat</em><em>é</em><em>lites Geosincr</em><em>ó</em><em>nicos Mk-III (LVM3):</em> Este es el lanzador más pesado y potente de la India. El LVM3, utilizado en la misión Chandrayaan-3, tiene su primera etapa de combustible líquido compuesta por dos motores <em>VIKAS</em> que actúan como propulsores laterales. Es el cohete clave de la India para futuras misiones lunares y la misión tripulada <em>Gaganyaan</em>.</p>
<p><strong> </strong><em>Perspectivas en la NCE:</em></p>
<p><em>Fortalezas:</em> La India tiene una ventaja única en la carrera espacial debido a su <em>eficiencia en costos</em> y su enfoque en la tecnología local. Con misiones a la Luna y a Marte ya realizadas con éxito, la ISRO ha demostrado su capacidad para competir con las agencias espaciales más grandes. El motor VIKAS, aunque basado en una tecnología de los años 80, ha sido optimizado y modernizado para ser altamente eficiente y fiable.</p>
<p><em>Desaf</em><em>íos<strong>:</strong></em> A diferencia de SpaceX y Blue Origin, la ISRO no ha hecho avances significativos en la <em>reutilización de cohetes</em>, lo que podría limitar su competitividad a largo plazo frente a los lanzadores reutilizables. La India también se enfrenta a la necesidad de desarrollar motores más potentes para misiones de carga pesada y misiones tripuladas más complejas, como la futura misión a la Luna <em>Chandrayaan-4</em>.</p>
<p><em>Futuro:</em> La ISRO se está centrando en el desarrollo de motores más potentes y eficientes, así como en tecnologías de propulsión de próxima generación. El motor criogénico indio <em>CE-20</em>, utilizado en la etapa superior del LVM3, es un paso clave hacia este futuro. La capacidad de la India para mantener bajos los costos y el éxito de sus misiones recientes, como el alunizaje del Chandrayaan-3 en el polo sur lunar, la posicionan como un actor crucial en la exploración de la Luna y Marte.</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>Rusia (Roscosmos):</strong></p>
<p><em>Motores:</em> Rusia es conocida por sus motores de cohetes de queroseno y oxígeno líquido, como el <em>RD-180</em> (utilizado en el cohete Atlas V de EE. UU.) y el <em>RD-191</em> para los cohetes Angara.</p>
<p><em>Costo y Beneficios:</em></p>
<p><em>Potencia y fiabilidad:</em> Los motores rusos son reconocidos por su fiabilidad y alta potencia. Sin embargo, el enfoque ruso ha sido en motores desechables, no en la reutilización.</p>
<p><em>Perspectivas en la NCE:</em> A pesar de su legado histórico, la industria espacial rusa enfrenta serios desafíos financieros y tecnológicos agudizados por el costo de la invasión a Ucrania. Ha perdido relevancia en el mercado de lanzamientos comerciales, que ha sido dominado por empresas como SpaceX. La colaboración con la Estación Espacial Internacional (EEI) ha sido un pilar, pero su futuro es incierto. Rusia se ha enfocado en desarrollar cohetes de próxima generación como el <em>Angara</em>, pero aún no ha adoptado de manera significativa la reutilización, lo que limita su competitividad a largo plazo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>Conclusiones y perspectivas futuras</em></p>
<p><em> </em><em>Reutilización como factor clave:</em> La principal ventaja competitiva en la nueva carrera espacial es la capacidad de reutilizar vehículos de lanzamiento y motores. Empresas como SpaceX y Blue Origin están liderando este cambio, mientras que Europa y China se esfuerzan por ponerse al día.</p>
<p><em>Propulsores del futuro:</em> La combinación de <em>metano y oxí</em><em>geno l</em><em>í</em><em>quidos</em> (Metano/LOX) se perfila como el estándar para las misiones interplanetarias. Su eficiencia, bajo costo y la capacidad de producirlo &#8220;in situ&#8221; en Marte lo convierten en la opción preferida para la exploración del espacio profundo en largas distancias.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>Estrategias divergentes: </em></p>
<ol>
<li><em> UU. (SpaceX y Blue Origin):</em> Lideran el mercado con una clara apuesta por la reutilización completa, el metano como combustible y la ambición de colonizar la Luna y Marte.</li>
</ol>
<p><em>Europa (ArianeGroup):</em> Se encuentra en una fase de transición. El Ariane 6 es una solución provisional, y el futuro se centra en el motor Prometheus y el lanzador Themis para recuperar la competitividad.</p>
<p><em>China (CNSA):</em> Emerge como un gran poder con una estrategia de inversión masiva y un rápido desarrollo de tecnologías clave, incluyendo la reutilización y la propulsión nuclear, con metas claras para la Luna y Marte.</p>
<p><em>India (ISRO)</em>: Compite en la carrera espacial con base en su eficiencia en costos y tecnología local, con misiones exitosas a la Luna y a Marte, pero con poco avance en la reutilización de sus cohetes.</p>
<p><em>Rusia (Roscosmos):</em> Se mantiene con tecnologías probadas pero desechables, lo que limita su capacidad para competir en costos.</p>
<p>En materia de propulsores, el futuro de los viajes interplanetarios probablemente no dependerá de una sola tecnología, sino de un enfoque complementario híbrido. Las tecnologías de propulsión no son excluyentes, sino complementarias. Cada una tiene fortalezas y debilidades que las hacen adecuadas para diferentes fases de una misión interplanetaria. La propulsión química es ideal para las etapas de alto empuje inicial, mientras que la propulsión eléctrica o de plasma y la fusión nuclear tendrán un mejor desempeño para la aceleración sostenida en el espacio profundo.</p>
<p><em>Lanzamiento </em>(Propulsión química): Un cohete de propulsión química, como un Falcon Heavy o un cohete del sistema Starship, lanzaría la nave desde la Tierra.</p>
<p><em>Viaje al espacio profundo</em> (Propulsión eléctrica/fusión): Una vez en el espacio, se encenderían los motores de plasma o, en un futuro, un motor de fusión nuclear para la fase de crucero. Estos motores acelerarían la nave constantemente, logrando velocidades que la propulsión química no podría alcanzar sin una cantidad de combustible prohibitiva.</p>
<p><em>Maniobras finales</em> (Propulsión química/híbrida): Al llegar al destino, se podría usar un sistema de propulsión química para las maniobras de inserción orbital y aterrizaje, o bien, si la tecnología lo permite, un sistema de propulsión de fusión nuclear que también genere suficiente empuje para la desaceleración final.</p>
<p>En suma, la NCE está dominada por la innovación de las empresas privadas de EE. UU., con SpaceX a la cabeza. Sin embargo, la entrada de China con un fuerte respaldo gubernamental y los esfuerzos de Europa por modernizarse prometen una competencia global intensa que impulsará la exploración humana hacia la Luna y Marte a un ritmo sin precedentes.</p>
<p><strong>“</strong><strong>Los</strong><strong>  artí</strong><strong>culos firmados</strong><strong>  son  </strong><strong>responsabilidad</strong><strong>  </strong><strong>exclusiva</strong><strong>  de  </strong><strong>sus</strong><strong>  </strong><strong>autores</strong><strong>  y  </strong><strong>pueden</strong><strong>  o  </strong><strong>no reflejar</strong><strong>  el  </strong><strong>criterio</strong><strong>  de  A21”</strong></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La nueva carrera espacial y su impacto en la seguridad internacional y espacial</title>
		<link>https://a21.com.mx/opinion/2025/03/28/la-nueva-carrera-espacial-y-su-impacto-en-la-seguridad-internacional-y-espacial/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Fermín Romero]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 28 Mar 2025 13:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Carrera espacial]]></category>
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					<description><![CDATA[La exploración y utilización del espacio han entrado en una nueva etapa, marcada por la creciente participación de las empresas privadas en lo que se conoce como la &#8220;nueva carrera espacial comercial&#8221; (NCE) y el paradigma del &#8220;NewSpace&#8221;. Estos fenómenos, impulsados por la innovación tecnológica y la búsqueda de oportunidades comerciales, están transformando el acceso [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img decoding="async" src="/wp-content/uploads/2025/05/imagevbnmk-2.jpg" alt="La nueva carrera espacial y su impacto en la seguridad internacional y espacial" /></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">La exploración y utilización del espacio han entrado en una nueva etapa, marcada por la creciente participación de las empresas privadas en lo que se conoce como la &#8220;nueva carrera espacial comercial&#8221; (NCE) y el paradigma del &#8220;NewSpace&#8221;. Estos fenómenos, impulsados por la innovación tecnológica y la búsqueda de oportunidades comerciales, están transformando el acceso y las actividades en la órbita baja terrestre (LEO). Esta reflexión analiza en profundidad cómo la cooperación internacional y la comercialización del espacio en la LEO, elementos intrínsecos a la nueva carrera espacial, impactan a la seguridad en sus dimensiones nacional, internacional y espacial. Si bien la reducción de costos (miniaturización de componentes de satélites y reutilización de cohetes y naves espaciales) y una mayor accesibilidad a las órbitas ofrecen beneficios significativos, también presentan múltiples desafíos en términos de gestión del tráfico espacial, mitigación de los desechos espaciales y la protección contra amenazas cibernéticas (ciberseguridad) y físicas debido a la proliferación de capacidades contraespaciales entre las potencias espaciales establecidas y emergentes. En este escenario, la cooperación internacional y el desarrollo de marcos regulatorios efectivos son cruciales para garantizar que la promesa de la NCE se realice de manera segura y sostenible para todos.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">A la luz de estas nuevas realidades, empezaré aclarando qué significan exactamente la «nueva carrera espacial comercial» y el paradigma del «NewSpace», lo que nos proporciona una base sólida para comprender su impacto en la seguridad internacional y espacial. Con una comprensión más clara de estos términos, podremos analizar cómo la colaboración internacional y las crecientes actividades comerciales en la LEO impactan y contribuyen a la seguridad nacional, internacional y espacial.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">A grandes rasgos, la NCE está marcada por la participación de empresas privadas, la reducción de costos mediante tecnologías como los cohetes reutilizables, y la proliferación de pequeñas empresas y países en el sector espacial, que -en principio- buscan participar activamente en la explotación de recursos espaciales, el desarrollo del turismo espacial como fuentes de ingresos, entre otras carteras del mundo de las tecnologías y soluciones espaciales de nueva generación, que desarrollan y operan satélites de comunicaciones, observación de la Tierra (EO) y del espacio, servicios de lanzamiento, exploración e infraestructuras espaciales para clientes civiles, de defensa y comerciales, en el caso de occidente. La diferencia clave entre la &#8216;vieja&#8217; y la &#8216;nueva&#8217; carrera espacial radica en la motivación principal: mientras que la primera estaba impulsada por intereses geopolíticos y científicos con financiamiento público, la segunda está fuertemente influenciada por la búsqueda de beneficios económicos e inversión privada.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">Por su parte, el paradigma del NewSpace, además de formar parte de la NCE, representa un cambio hacia un enfoque más ágil, innovador y comercial de la exploración y utilización del espacio ultraterrestre, caracterizado por centrarse en la reducción de los costos, el aprovechamiento de la inversión privada y el desarrollo de tecnologías emergentes para una amplia gama de aplicaciones espaciales, diferenciándose del modelo «old space», centrado en el gobierno. El NewSpace se distingue por su énfasis en la velocidad, la eficiencia y la viabilidad comercial, a diferencia del enfoque tradicional liderado por los gobiernos, que generalmente es más lento y se centra en el rendimiento según las especificaciones gubernamentales.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">Ahora que contamos con una comprensión más clara de la NCE y el NewSpace, podemos analizar cómo la participación de las empresas privadas en la exploración y utilización del espacio impacta la seguridad nacional, considerando aspectos como el desarrollo tecnológico, la independencia estratégica y la protección de los activos espaciales propios y de países aliados (en el caso de los Estados Unidos), donde la seguridad internacional y espacial, entran en juego; toda vez que la NCE no solo se enfoca en la exploración lunar y del espacio profundo, sino también las redes de satélites en la LEO, la extracción y utilización de recursos in situ (ISRU). En este sentido, como puede observarse la NCE está impulsada por una combinación de ambiciones políticas, avances tecnológicos y la búsqueda de nuevos recursos y mercados más allá de la Tierra. Esta era, marcada por la creciente participación de empresas privadas como SpaceX, Blue Origin, ULA, Virgin Galactic, Boeing, Rocket Lab, Lockeed Martin, Northrop Grumman, Sierra Space, Axiom Space, Intuitive Machines, entre muchas otras, junto con las agencias gubernamentales tradicionales, contribuye a un acceso más democratizado del espacio.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">En este contexto, el Departamento de Defensa de los EE. UU. (DoD) está interesado en el desarrollo de la propulsión espacial comercial para asegurar la producción nacional de motores de cohetes, reducir la dependencia de componentes extranjeros y garantizar la viabilidad del programa espacial estadounidense. Los avances en motores de cohetes líquidos y materiales avanzados son cruciales tanto para el espacio comercial como para la tecnología hipersónica, y programas como el SBIR y STTR (programas del gobierno de los EE. UU. destinados a ayudar a ciertas pequeñas empresas a realizar I+D), que fomentan la innovación en este sector. La NASA también colabora con empresas privadas (programa Commercial Lunar Payload Services &#8211; CLPS) para aprovechar su innovación en misiones espaciales. En el Departamento de Energía (DOE), el financiamiento se realiza mediante subvenciones.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">En la búsqueda de independencia estratégica a través del NewSpace, el DoD está integrando activamente soluciones espaciales comerciales en sus arquitecturas de seguridad nacional, reconociendo la agilidad e innovación del sector privado. Las capacidades, la producción escalable y la rápida renovación tecnológica del sector espacial comercial pueden mejorar la resiliencia de las capacidades espaciales de seguridad nacional y fortalecer la disuasión en la seguridad internacional y espacial. Sin embargo, el creciente acceso a tecnologías espaciales de uso dual a través de NewSpace plantea desafíos para los controles de exportación y los riesgos de proliferación de misiles. El gobierno de los EE. UU. está considerando utilizar capacidades comerciales para disuadir a adversarios, especialmente a China. Las empresas espaciales comerciales ofrecen servicios valiosos para la defensa y la inteligencia, como lanzamiento, teledetección, comunicaciones y servicio de satélites. De hecho, existe un debate en curso sobre la responsabilidad del gobierno de EE. UU. en la protección de todos los activos espaciales comerciales, ya que las empresas tienen una responsabilidad fiduciaria con sus accionistas. En la práctica, la colaboración estrecha entre el gobierno y el sector privado es crucial para mejorar la gestión del tráfico espacial y la seguridad de los activos espaciales.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">De esta forma, la cooperación internacional en proyectos espaciales comerciales y de NewSpace también fortalece la seguridad a nivel mundial y espacial. Las colaboraciones existentes entre países de occidente e inclusive con naciones del cercano y lejano oriente, previenen conflictos en la Tierra y en el espacio, mediante el intercambio de información, la gestión de riesgos en las dinámicas geopolíticas, así como los posibles desafíos y oportunidades para la colaboración en el campo espacial, mediante alianzas internacionales. La cooperación internacional en el espacio, a través de la diplomacia espacial y marcos concretos, busca proteger el espacio para la humanidad, prevenir su militarización y conflictos estableciendo reglas y códigos de conducta a nivel global para ayudar a resolver pacíficamente desacuerdos y evitar una carrera armamentista espacial. Lo anterior, nos ofrece una visión más completa de cómo la cooperación internacional en la NCE y el NewSpace contribuye a la seguridad global. Algunos ejemplos concretos de cooperación internacional en el espacio son el programa Artemis de la NASA con múltiples socios internacionales, la Estación Espacial Internacional (EEI) como colaboración de varias agencias espaciales, el sistema de navegación Galileo de la ESA con componentes de diversos países europeos, y el programa ExoMars de la ESA con contribuciones internacionales. Proyectos colaborativos como la EEI demuestran que incluso naciones con historia de rivalidad pueden trabajar conjuntamente en investigaciones espaciales importantes; organizaciones como el Space Information Sharing and Analysis Center (Space ISAC), facilitan la colaboración en la industria espacial global para mejorar la preparación y respuesta ante amenazas. Por su parte, la iniciativa SATIS (Space Automated Threat Intelligence Sharing), busca estandarizar el intercambio de información sobre ciberamenazas en el sector espacial (estándar global para el intercambio automatizado de inteligencia sobre amenazas), dotando a las organizaciones espaciales de un conjunto de herramientas optimizado que permita optimizar la detección, prevención y respuesta a las ciberamenazas específicas del espacio. Adicionalmente, la colaboración internacional en tecnología satelital permite compartir recursos, conocimientos y costos, lo que lleva a una producción científica diversa y una mayor conectividad global.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">La cooperación internacional en la LEO presenta serias complejidades, especialmente en el clima geopolítico actual, por lo que será necesario gestionar los diferentes intereses nacionales, fomentar la confianza entre los socios y forjar alianzas sólidas con naciones aliadas con las que EE.UU. comparte valores e intereses estratégicos, misiones conjuntas e iniciativas de investigación, para garantizar el éxito a largo plazo de la cooperación en la LEO. Para abordar satisfactoriamente estas complejidades, el diálogo diplomático centrado en la exploración espacial puede ayudar a identificar objetivos comunes y abordar satisfactoriamente las preocupaciones. </span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">La cooperación internacional es crucial para la gestión de riesgos espaciales, abordar desafíos como la basura espacial, la gestión del tráfico espacial y el clima espacial. El Comité Interinstitucional de Coordinación de Desechos Espaciales (IADC), se reúne anualmente para discutir investigaciones en estas áreas, y la Comisión de las Naciones Unidas sobre la Utilización del Espacio Ultraterrestre con Fines Pacíficos (UN COPUOS), es el foro multilateral por excelencia para discutir cuestiones de gobernanza relacionadas con las actividades espaciales. De esta forma la cooperación internacional en proyectos espaciales comerciales y del NewSpace fortalece la seguridad internacional. La participación de las empresas privadas en la exploración espacial es vista por el DoD como una forma de asegurar la producción nacional de tecnologías espaciales clave y reducir la dependencia de proveedores extranjeros, lo cual es especialmente relevante en áreas como la propulsión de cohetes y los materiales avanzados, que tienen aplicaciones tanto en el ámbito comercial como en la defensa. De esta forma, el sector del NewSpace, con su agilidad e innovación, está siendo integrado en las estrategias de seguridad nacional de los EE. UU., dado que se reconoce que las capacidades comerciales pueden mejorar la resiliencia de las infraestructuras espaciales de seguridad y fortalecer la capacidad de disuasión.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">Actualmente, existe un debate en curso sobre quién es responsable de proteger los activos espaciales comerciales. Si bien las empresas tienen sus propias responsabilidades, el gobierno de EE. UU. está considerando el uso de capacidades comerciales para disuadir a posibles adversarios. La colaboración entre el sector público y privado se considera fundamental para garantizar la seguridad en el espacio, incluyendo la gestión del tráfico espacial. La comercialización del espacio en la LEO afecta la seguridad espacial, incluyendo la gestión del tráfico, la mitigación de la basura espacial y la protección contra amenazas cibernéticas y físicas a la infraestructura espacial. La creciente cantidad de satélites comerciales en la órbita terrestre baja está generando una mayor congestión orbital, lo que incrementa el riesgo de colisiones, por lo que es necesario desarrollar tecnologías y normativas para mejorar la coordinación del tráfico espacial a nivel internacional. Las mega constelaciones de satélites comerciales contribuyen significativamente al problema de la basura espacial en la LEO. Por ello, es crucial abordar los riesgos que representan los desechos orbitales para la sostenibilidad a largo plazo de las operaciones espaciales, en la actualidad, se están explorando tecnologías basadas en inteligencia artificial para mejorar el monitoreo y la eliminación de estos desechos. </span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">Actualmente, no existen normas internacionales acordadas para la gestión del tráfico espacial en la LEO. Si bien las directrices de la ONU ofrecen un punto de partida, se reconoce cada vez más la necesidad de nuevas leyes y tratados espaciales internacionales para gestionar el tráfico espacial de manera efectiva. La creciente interconexión de los satélites en la LEO los hace más vulnerables a las amenazas cibernéticas, la falta de medidas de seguridad estandarizadas genera preocupación sobre su fiabilidad y la posible militarización de los satélites representa un desafío significativo para la seguridad espacial. Además, la comercialización del espacio también presenta desafíos, como la saturación de órbitas y la generación de basura espacial, por lo que es necesario fundar un organismo internacional que regule el lanzamiento y operación de satélites para evitar que el espacio se convierta en el equivalente a un &#8216;salvaje oeste&#8217; del espacio.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">Al analizar cómo la cooperación internacional y la comercialización en la LEO pueden fortalecer la seguridad, los resultados iniciales sugieren que la colaboración internacional en investigación y desarrollo en la LEO para las estaciones espaciales comerciales es un ejemplo. La utilización de satélites en la LEO para proporcionar internet de alta velocidad y soluciones de respaldo puede mejorar la comunicación y la resiliencia, lo que indirectamente contribuye a la estabilidad internacional. De esta forma, la posible colaboración industrial en constelaciones para la detección y seguimiento de misiles con aliados también es un ejemplo más directo, también se requieren normas internacionales contra pruebas destructivas de armas antisatélite. Además, el desarrollo de tecnologías para el servicio y la fabricación en el espacio -sin duda- generará acuerdos que demuestren claramente la conexión entre la cooperación internacional/comercialización en la LEO y el fortalecimiento de la seguridad en sus diferentes dimensiones, incluida la seguridad espacial a largo plazo.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">Las propuestas de nuevos acuerdos internacionales para abordar los desafíos de la creciente comercialización del espacio, incluyendo la utilización de recursos espaciales in situ y el veloz desarrollo de la tecnología espacial subrayan la necesidad urgente de un nuevo tratado del espacio exterior del siglo XXI, acorde a las nuevas actividades espaciales y con visión de largo plazo. No obstante, hacer cumplir el derecho espacial internacional es complejo debido a la falta de un organismo de aplicación global y a las ambigüedades en los tratados existentes, además, aplicar las leyes espaciales a actores privados también presenta desafíos.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">Para ofrecer una visión general completa de cómo la NCE y NewSpace, a través de la cooperación internacional y la comercialización del espacio en LEO, contribuyen a fortalecer la seguridad en sus dimensiones nacional, internacional y espacial, se requiere la definición de conceptos clave, el análisis del impacto en la seguridad nacional, la exploración de la cooperación internacional, el estudio de los efectos de la comercialización de la LEO en la seguridad espacial, la investigación de ejemplos concretos, la evaluación de posibles desafíos y riesgos, y el análisis del papel de las regulaciones y los marcos legales internacionales. Para mantener la posición predominante de dominio espacial en el siglo XXI, los EE. UU. deben adoptar un nuevo modelo de liderazgo en la LEO, que combine el ingenio y el emprendimiento estadounidenses con el compromiso con la cooperación internacional y comercial, garantizando la seguridad nacional mediante el liderazgo geopolítico, el crecimiento industrial y tecnológico exponencial y el avance de la civilización multi planetaria.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">Una LEO robusta y continua es crucial para la seguridad nacional y el liderazgo global de EE. UU. Las tecnologías basadas en la LEO son vitales para mejorar las capacidades de vigilancia, garantizar redes de comunicación resilientes y optimizar los sistemas de navegación. Al mantener un rol de liderazgo en la LEO, EE. UU. puede salvaguardar su posición estratégica y ejercer liderazgo global. Así como el desarrollo de la tecnología GPS con fines militares revolucionó la vida civil e impulsó el crecimiento económico, el progreso en la LEO tendrá profundas implicaciones tanto para la seguridad nacional como para la prosperidad económica.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">Los EE.UU. deben comprometerse a crear un entorno propicio para el sector espacial comercial mediante la simplificación de las regulaciones, el acceso de las empresas a datos y recursos gubernamentales y el desarrollo de una estación espacial comercial. Para lo cual, es necesario revisar exhaustivamente la normatividad vigente para eliminar trabas burocráticas innecesarias. Actualmente no existe un marco para gestionar nuevas actividades espaciales al margen de las regulaciones federales vigentes. Los EE.UU. necesitan un punto único de aprobación para las operaciones espaciales a fin de garantizar el cumplimiento de las obligaciones derivadas de los tratados internacionales, con un enfoque regulatorio flexible que ofrezca estabilidad y transparencia. Una economía LEO próspera, impulsada por la innovación y el liderazgo estadounidenses, será pilar fundamental del crecimiento económico del siglo XXI. La LEO tiene el potencial de generar oportunidades económicas sin precedentes, al impulsar un sector espacial comercial dinámico, que puede fortalecer a las economías de todo el mundo al crear un mercado global para bienes y servicios espaciales.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">Sin embargo, no será fácil. Estos esfuerzos no solo refuerzan las alianzas, sino que también crean un frente unido para abordar los desafíos globales en la Tierra y fuera del planeta. Y los EE.UU deben buscar acuerdos multilaterales que establezcan normas de comportamiento y reglas de intervención en el espacio. Dichos acuerdos pueden ayudar a mitigar conflictos, promover la cooperación en el uso responsable de los recursos espaciales, garantizar la seguridad en las operaciones y proteger el entorno espacial, alineando al mismo tiempo los intereses de las múltiples partes interesadas.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">Estados Unidos y el mundo se encuentran en un momento crucial de la nueva carrera espacial. Al adoptar una visión audaz que combina el ingenio y el espíritu emprendedor estadounidenses con el compromiso con la cooperación internacional, liberará todo el potencial de la LEO, garantizando que se convierta en un espacio de paz, prosperidad y progreso para toda la humanidad. De la misma manera que los EE.UU. lideraron al mundo con el desarrollo y despliegue de la EEI, deben liderar el mundo en esta nueva era, marcando rápidamente la ruta en la LEO y marcando una nueva dirección para el mundo, con el despliegue y la utilización de estaciones espaciales comerciales.&nbsp; </span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">En suma, la nueva carrera espacial comercial y el paradigma NewSpace, impulsados por la innovación y la inversión privada, presentan una oportunidad sin precedentes para expandir las actividades humanas en la LEO, la Luna Marte y más allá. La cooperación internacional y la comercialización del espacio en la LEO son elementos clave que pueden fortalecer la seguridad en sus dimensiones nacional, internacional y espacial. La participación del sector privado impulsa el desarrollo tecnológico y puede mejorar la independencia estratégica de las naciones, mientras que la colaboración internacional es esencial para prevenir conflictos, intercambiar información crucial y gestionar los riesgos inherentes a las actividades espaciales. La comercialización de la LEO ofrece beneficios significativos, pero también plantea desafíos relacionados con la gestión del tráfico espacial, la mitigación de la basura espacial y la protección contra amenazas cibernéticas y físicas. Para garantizar un futuro equitativo, seguro y sostenible en el espacio, es crucial abordar las lagunas existentes en los marcos legales y regulatorios internacionales y nacionales. Se necesitan esfuerzos continuos para fomentar la cooperación internacional, establecer normas de comportamiento responsable en el espacio y desarrollar mecanismos eficaces para la aplicación de las regulaciones. Al hacerlo, la comunidad internacional puede aprovechar el potencial de la nueva era espacial comercial para el beneficio de toda la humanidad, fortaleciendo al mismo tiempo la seguridad en todas sus dimensiones.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">&nbsp;</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">“Los&nbsp; artículos firmados&nbsp; son&nbsp; responsabilidad&nbsp; exclusiva&nbsp; de&nbsp; sus&nbsp; autores&nbsp; y&nbsp; pueden&nbsp; o&nbsp; no reflejar&nbsp; el&nbsp; criterio&nbsp; de&nbsp; A21”</span></span></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Luna 2.0. ¿Qué hay en la nueva carrera espacial comercial?</title>
		<link>https://a21.com.mx/opinion/2025/03/07/luna-2-0-que-hay-en-la-nueva-carrera-espacial-comercial/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Fermín Romero]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 07 Mar 2025 13:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Carrera espacial]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://a21.com.mx/opinion/2025/03/07/luna-2-0-que-hay-en-la-nueva-carrera-espacial-comercial/</guid>

					<description><![CDATA[Con frecuencia me he referido en esta columna -en el marco de la nueva carrera espacial y el NewSpace- a la proximidad de los vuelos a la Luna -tanto de las agencias espaciales y empresas privadas-, al establecimiento de actividades de exploración, de asentamientos humanos y consecuentemente de la expansión de la economía espacial -actualmente [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img decoding="async" src="/wp-content/uploads/2025/05/imageCFVGBHNJK-5.jpg" alt="Luna 2.0. ¿Qué hay en la nueva carrera espacial comercial?" /></p>
<p class="query-text-line" style="border:none; text-align:justify"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Calibri,sans-serif"><span style="color:black"><span lang="ES-TRAD" style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">Con frecuencia me he referido en esta columna -en el marco de la nueva carrera espacial y el NewSpace- a la proximidad de los vuelos a la Luna -tanto de las agencias espaciales y empresas privadas-, al establecimiento de actividades de exploración, de asentamientos humanos y consecuentemente de la expansión de la economía espacial -actualmente orbital-, a cislunar y lunar, en un plazo no mayor a 2040. Si bien la minería lunar representa el futuro de la economía espacial, tambi</span><span lang="FR" style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">é</span><span lang="ES-TRAD" style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">n la Luna incorpora un escenario de colaboración global (Artemis), que a nivel geopolítico encarna una competencia (de los Estados Unidos con China y Rusia) y perfila una batalla por el dominio espacial y la hegemonía lunar. 2025 es un año de mucha actividad de exploración espacial programada, con múltiples misiones de la NASA y de otros paí</span><span lang="PT" style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">ses. </span><span lang="ES-TRAD" style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">En ese contexto, a continuación, revisaré las actuales misiones que en este año han alunizado, así como aquellas que se encuentran en progreso.</span></span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none; text-align:justify">&nbsp;</p>
<p class="Cuerpo" style="border:none; text-align:justify"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Calibri,sans-serif"><span style="color:black"><span lang="ES-TRAD" style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">Como en el siglo XIX la fiebre del oro impulsó a personas de diferentes estratos sociales y de todas partes del mundo a buscar enriquecerse rápidamente. Hoy las expectativas que genera la minería espacial en la Luna y otros cuerpos celestes, incluidos los asteroides, impulsan a empresarios de todo el orbe a invertir en el desarrollo de innovaciones tecnológicas que permitan explotar los recursos minerales en el espacio ultraterrestre. Lo cual se ve ampliamente favorecido por la falta de legislación efectiva actual. En verdad es fascinante presenciar el gran interés y la actividad creciente en la exploración lunar. A continuación, te proporciono un resumen de los puntos clave y algunos detalles adicionales de las misiones en progreso hacia la Luna, Marte y otros cuerpos celestes.</span></span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none; text-align:justify">&nbsp;</p>
<p class="query-text-line" style="border:none; text-align:justify"><span style="font-size:12pt"><span style="font-family:&quot;Times New Roman&quot;,serif"><span style="color:black"><span lang="ES-TRAD" style="font-size:11.0pt"><span style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">El pasado 2 de marzo el módulo espacial&nbsp;privado Blue Ghost Mission 1&nbsp;de&nbsp;Firefly Aerospace alunizó con éxito, instaurando otro hito en la carrera espacial de las empresas que buscan establecer negocios en la Luna, antes de que los astronautas se establezcan en la superficie lunar. La humanidad ha retornado a la&nbsp;Luna&nbsp;mediante un módulo espacial que en las últimas semanas viajó por el espacio hasta conseguir un alunizaje nítido que permitió obtener imágenes claras de la superficie del satélite natural de la Tierra. En la grabación -que se hizo viral en las redes- se puede ver a lo lejos el planeta Tierra e imágenes muy nítidas de la superficie lunar; lo que marca un parteaguas en el intento de retornar a la&nbsp;Luna.</span></span></span></span></span></p>
<p class="query-text-line" style="border:none; text-align:justify">&nbsp;</p>
<p class="Cuerpo" style="border:none; text-align:justify"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Calibri,sans-serif"><span style="color:black"><span lang="ES-TRAD" style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">El Blue Ghost es el primer módulo de aterrizaje lunar construido por Firefly Aerospace, (empresa que inició construyendo cohetes). Firefly lanzó su propio cohete pequeño Alpha y se asoció con Northrop Grumman para desarrollar un cohete más grande que podría lanzarse en 2026. Pero Firefly quiere expandirse má</span><span lang="ES-MX" style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">s all</span><span lang="ES-TRAD" style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">á del desarrollo de cohetes y los servicios de lanzamiento. En 2021, la NASA le otorgó un contrato para entregar 10 cargas útiles de investigación en la superficie de la Luna como parte del programa de Servicios Comerciales de Carga Útil Lunar /<i> </i>Commercial Lunar Payload Services (CLPS), un programa de la NASA creado en 2018 para contratar empresas que envíen pequeños módulos de aterrizaje y vehículos exploradores robóticos a la Luna. El Blue Ghost, lanzado al espacio hace 45 días, forma parte de un acuerdo de colaboración entre la&nbsp;NASA, y empresas privadas dedicadas a la exploración espacial, incluida SpaceX.</span></span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none; text-align:justify">&nbsp;</p>
<p class="Cuerpo" style="border:none; text-align:justify"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Calibri,sans-serif"><span style="color:black"><span lang="ES-TRAD" style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">El módulo&nbsp;Blue Ghost M1, que puede desplazarse normalmente e incluso saltar, en caso de que la gravedad complique el movimiento, lleva diez instrumentos científicos de la NASA, incluido un taladro y un espectrómetro de masas para analizar la posible presencia de gases y volátiles en el suelo lunar, una aspiradora, un generador de imágenes de rayos X y un escudo antipolvo electrodinámico experimental para probar m</span><span lang="FR" style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">é</span><span lang="ES-TRAD" style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">todos de repeler el polvo lunar adherente que se acumula en los componentes sensibles de la nave espacial, entre otros experimentos, con el propósito de estudiar y analizar las propiedades del regolito lunar, las características geofísicas y la interacción entre el viento solar y la magnetosfera terrestre. Además, la misión busca probar la computación tolerante a la radiación y un sistema de navegación (GPS), e instalará un reflector láser pasivo que será utilizado como punto de referencia para futuras misiones. La misión ha enviado en los últimos días desde la Luna información sobre el polvo y el regolito lunar, además de múltiples imágenes. El módulo lleva también un dron que será liberado en los siguientes días, que pretende grabar con mayor detalle, estructuras rocosas o montañosas que vaya encontrando en la superficie lunar; el 16 de marzo se prevé obtenga por primera vez un video de alta definición sobre la puesta de sol desde la Luna. </span></span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none; text-align:justify">&nbsp;</p>
<p class="Cuerpo" style="border:none; text-align:justify"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Calibri,sans-serif"><span style="color:black"><span lang="ES-TRAD" style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">Por su parte,&nbsp;el 6 de marzo Intuitive Machines (IM) descendió el módulo Athena -en Mons Mouton, una planicie cercana al Polo Sur de la Luna-, días después de que Firefly Aerospace alunizara el Blue Ghost, como parte de la alianza de la NASA con empresas privadas del programa CLPS en favor de la exploración espacial comercial. El módulo, lanzado el 26 de febrero en un Falcon 9, traslada demostraciones tecnológicas y experimentos científicos de la NASA que buscarán agua u otras sustancias que se encuentren en la superficie lunar con el propósito de establecer el hito más importante de la misión, la demostración de la extracción y el uso de recursos in situ (ISRU) en la Luna. Esta es la segunda ocasión que una nave de Intuitive Machines (misión IM-2), llega a la Luna, luego de que Odysseus lo logró el pasado 22 de febrero de 2024; otra misión de aterrizaje lunar (para lanzarse en el IM-3) está prevista para finales de 2025 o principios de 2026.</span></span></span></span></span></p>
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<p class="Cuerpo" style="border:none; text-align:justify"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Calibri,sans-serif"><span style="color:black"><span lang="ES-TRAD" style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">Los alunizajes suaves son maniobras extremadamente complejas, en las que casi la mitad de los intentos se han frustrado. El módulo lunar robótico Athena, misión IM-2 (IM-1 fue la primera misión privada en realizar el alunizaje suave de un módulo espacial el año pasado), realizó el 6 de marzo su descenso final en la superficie lunar, aunque la orientación del módulo de aterrizaje se desconoce por el momento, a pesar de estar en buen estado y operando, por lo que el equipo de IM en Tierra busca apagar algunos componentes para ahorrar energía y corregir su orientación; lo importante por ahora es determinar su ubicación para realizar los ajustes necesarios y retomar la misión. Con lo anterior, se logró un segundo alunizaje de una empresa de los EE.UU., durante la primera semana de marzo 2025 (Blue Ghost de Firefly lo logró exitosamente el 2 de marzo).</span></span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none; text-align:justify">&nbsp;</p>
<p class="Cuerpo" style="border:none; text-align:justify"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Calibri,sans-serif"><span style="color:black"><span lang="ES-TRAD" style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">El polo sur lunar es de gran interés debido a la presencia de hielo de agua, que podría ser un recurso valioso para futuras misiones. Las actuales misiones tienen una variedad de objetivos científicos y comerciales que incluyen: la recopilación de datos científicos sobre la composición y geología de la Luna; prueba de tecnologías para futuras misiones tripuladas; evaluación del potencial de recursos lunares, como el hielo de agua y el establecimiento de infraestructura en la Luna para futuras actividades comerciales.</span></span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none; text-align:justify">&nbsp;</p>
<p style="border:none; text-align:justify"><span style="font-size:12pt"><span style="font-family:&quot;Times New Roman&quot;,serif"><span style="color:black"><span lang="ES-TRAD" style="font-size:11.0pt"><span style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">Ambas misiones, Blue Ghost M1 y Athena forman parte del CLPS y el programa Artemis, cuyo propósito es establecer una presencia sostenida en la Luna. Ambos alunizajes representan un avance sustancial en la exploración lunar comercial y en los esfuerzos por establecer una infraestructura sostenible en la Luna, allanando el camino para futuras misiones tripuladas bajo el programa Artemis (las ocho misiones Artemis programadas: Artemis I (2022), Artemis II —la primera misión de alunizaje tripulado del programa— ha sido reprogramada para abril 2026, Artemis III fue retrasada a 2027, mientras que según el cronograma, si se cumple en tiempo y forma,&nbsp; Artemis IV a Artemis VIII tendrán lugar de 2027 a 2031). El programa Artemis es el corolario para la exploración lunar que incluye misiones robóticas, aterrizajes tripulados y el establecimiento de una base lunar sostenible. Se espera que el programa alcance hitos importantes, como el avance de las tecnologías del hábitat lunar y la preparación para el próximo aterrizaje tripulado. Artemis será la plataforma hacia la exploración de Marte, probando sistemas y procedimientos para viajes al espacio profundo de larga duración. Blue Origin, por su parte, planea lanzar el módulo de aterrizaje lunar MK1 en 2025 como parte de una misión que tiene por objeto demostrar las capacidades para enviar cargas útiles a la superficie lunar, un paso fundamental hacia la futura exploración humana y robótica, además de contribuir al programa Artemis de la NASA al probar tecnologías que podrían usarse en misiones lunares posteriores.</span></span></span></span></span></p>
<p style="border:none; text-align:justify">&nbsp;</p>
<p class="Cuerpo" style="border:none; text-align:justify"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Calibri,sans-serif"><span style="color:black"><span lang="PT" style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">La NASA contrat</span><span lang="ES-TRAD" style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">ó viajes con cinco compañí</span><span lang="PT" style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">as para transportar cargas </span><span lang="ES-TRAD" style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">útiles científicas en 11 misiones comerciales a la Luna. En 2025, la NASA tiene previstas varias misiones CLPS, incluidas las de las empresas Astrobotic, Intuitive Machines y Firefly Aerospace, que llevará</span><span lang="PT" style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">n diversos instrumentos cient</span><span lang="ES-TRAD" style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">íficos y tecnológicos a diferentes ubicaciones en la Luna, además de lanzar el observatorio</span><strong style="font-family:Calibri,sans-serif"> </strong><span lang="ES-MX" style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">Spectro-Photometer for the History of the Universe, Epoch of Reionization and Ices Explorer</span><strong style="font-family:Calibri,sans-serif"> </strong><span class="Hyperlink0" style="font-family:Calibri,sans-serif"><span style="color:#0563c1"><span style="font-weight:bold"><span style="text-decoration:underline"><span lang="ES-TRAD" style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif"><span style="color:black"><a href="https://www.jpl.nasa.gov/missions/spherex/">&nbsp;</a></span></span></span></span></span></span><span lang="DE" style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">(SPHEREx). </span></span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none; text-align:justify">&nbsp;</p>
<p style="border:none; text-align:justify"><span style="font-size:12pt"><span style="font-family:&quot;Times New Roman&quot;,serif"><span style="color:black"><span lang="ES-TRAD" style="font-size:11.0pt"><span style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">La misión Europa Clipper de la NASA, lanzada en octubre de 2024, tendrá avances significativos en su viaje hacia Europa, la luna de Júpiter. En marzo de 2025, la nave espacial realizará una maniobra de sobrevuelo a Marte, que ayudará a la nave espacial a ganar la velocidad y trayectoria necesarias para su largo viaje. En diciembre de 2026, Europa Clipper realizará un sobrevuelo de la Tierra, utilizando la gravedad de nuestro planeta para impulsarse y llegar a Europa en abril de 2030. En 2025, la misión Lucy de la NASA continuará su viaje para explorar los asteroides troyanos de Júpiter y otros objetivos, que comparten la órbita de joviana alrededor del Sol, en busca de comprender los elementos básicos de la formación planetaria; un momento clave para Lucy es su sobrevuelo del asteroide 52246 Donald Johanson en el cinturón principal interior, previsto el 20 de abril de 2025. La nave espacial Juno de la NASA, que ha estado orbitando Júpiter desde 2016, se prevé que concluya su misión en septiembre de 2025. A pesar de ello, Juno seguirá proporcionando datos críticos sobre la atmósfera, el campo magnético y las lunas de Júpiter, incluidas Ío y Europa.</span></span></span></span></span></p>
<p style="border:none; text-align:justify">&nbsp;</p>
<h1 style="border:none; text-align:justify"><span style="font-size:16pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:&quot;Calibri Light&quot;,sans-serif"><span style="color:#2f5496"><span style="font-weight:normal"><span lang="ES-TRAD" style="font-size:11.0pt"><span style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif"><span style="color:black">Astrobotic entregará el Rover lunar FLIP construido por Venturi Astrolab a la región polar sur de la luna a finales de 2025, ambas compañías lo anunciaron el pasado 5 de febrero. La plataforma de innovación lunar de Astrolab&#8217;s FLEX, o FLIP Rover será la carga útil principal en el módulo de aterrizaje de Astrobotic Griffin-1, programada para aterrizar en la región de Nobile, cerca del polo sur de la Luna. Astrobotic, ha estado buscando cargas útiles para el módulo de aterrizaje Griffin-1 después de que la NASA anunciara en julio que no usaría el módulo de aterrizaje para su misión Volatiles Investigating Polar Exploration Rover (VIPER), pero conservaría la orden de tarea comercial lunar otorgada a Astrobotic para entregar VIPER. La NASA prevé volar un simulador de masas en lugar de VIPER, por lo que permitió que Astrobotic buscara cargas útiles comerciales para utilizar su lugar. Ambas compañías hicieron pocos cambios en FLIP o Griffin para que ese Rover ocupe el lugar de VIPER en el módulo de aterrizaje para FLIP.</span></span></span></span></span></span></span></span></h1>
<p class="Cuerpo" style="border:none">&nbsp;</p>
<h2 style="border:none; text-align:justify"><span style="font-size:18pt"><span style="font-family:&quot;Times New Roman&quot;,serif"><span style="color:black"><span style="font-weight:bold"><span lang="ES-TRAD" style="font-size:11.0pt"><span style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif"><span style="font-weight:normal">Por su parte la Agencia Espacial Europea (ESA) planea realizar en el tercer trimestre de 2025 un vuelo de prueba orbital de su avión espacial sin tripulación Space Rider<i>,</i> una nave espacial reutilizable diseñada para llevar a cabo diversos experimentos científicos en la órbita terrestre baja, que incluyen investigación en microgravedad en el espacio. Los científicos estudiarán cómo crecen las plantas, cómo se comportan los materiales y cómo se producen los procesos biológicos sin la influencia de la gravedad. Space Rider probará nuevas tecnologías de sistemas de telecomunicaciones avanzados, que son cruciales para mantener la comunicación con las naves espaciales a larga distancia, así como nuevas herramientas de exploración robótica para futuras misiones a la Luna o Marte.</span></span></span> <span lang="ES-TRAD" style="font-size:11.0pt"><span style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif"><span style="font-weight:normal">La misión Hera de la ESA, parte de la misión de evaluación de impacto y deflexión de asteroides, que planea estudiar el sistema binario de asteroides Didymos, realizará un sobrevuelo a Marte en marzo de 2025. La misión proporcionará datos valiosos sobre técnicas de desviación de asteroides y contribuirá a las estrategias de defensa planetaria. La sonda espacial JUICE de la ESA, centrada principalmente en el estudio de las lunas heladas de Júpiter, realizará en agosto de 2025 una maniobra de asistencia gravitatoria en Venus para respaldar su viaje y observar la atmósfera de Venus, ofreciendo información comparativa sobre los entornos planetarios.</span></span></span></span></span></span></span></h2>
<h2 style="border:none; text-align:justify">&nbsp;</h2>
<p style="border:none; text-align:justify"><span style="font-size:12pt"><span style="font-family:&quot;Times New Roman&quot;,serif"><span style="color:black"><span lang="ES-TRAD" style="font-size:11.0pt"><span style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">La misión M2/Resilience de ispace (Japón), prevé el lanzamiento de un módulo de aterrizaje y un <i>microrover</i> a la superficie lunar. Esta misión, que tardará entre cuatro y cinco meses en llegar a la Luna, lleva varios experimentos de demostración tecnológica, incluido un electrolizador de agua proporcionado por la empresa japonesa Takasago Thermal Engineering. Esta demostración pondrá a prueba el equipo que las futuras misiones lunares podrían utilizar para convertir los recursos de hielo de agua de la Luna en electricidad y combustible para cohetes; estudiará la superficie de la Luna para comprender su composición y propiedades, llevará a cabo pruebas de división del agua para producir oxígeno e hidrógeno extrayendo agua de la superficie lunar. El agua, el oxígeno y el hidrógeno generados por temperaturas altas y dividiendo el vapor capturado podrán utilizarse para permitir la exploración lunar en el largo plazo. Aunque la misión Resilience, lanzada el pasado 15 de enero, no forma parte del programa CLPS de la NASA, ispace construirá un módulo de aterrizaje mejorado para una futura misión CLPS dirigida por el Laboratorio Draper.</span></span></span></span></span></p>
<p style="border:none; text-align:justify"><span style="font-size:12pt"><span style="font-family:&quot;Times New Roman&quot;,serif"><span style="color:black"><span lang="ES-TRAD" style="font-size:11.0pt"><span style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">La misión Tianwen-2 (ZhengHe)<b> </b>china, de retorno de muestras de asteroides y sonda de cometas, cuyo lanzamiento se tiene previsto para mayo de 2025, busca recopilar muestras de un asteroide cercano a la Tierra y estudiar un cometa, con la idea de mejorar la comprensión de los científicos sobre la formación y evolución del sistema solar, con base en el éxito de las misiones anteriores de China a la Luna y a Marte. Esta misión destaca la experiencia china en la exploración del espacio profundo, su enfoque en la defensa planetaria e ISRU.</span></span></span></span></span></p>
<p style="border:none; text-align:justify"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Calibri,sans-serif"><span style="color:black"><span lang="ES-TRAD" style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">La exploración más allá de Marte se está impulsando, con varias misiones dirigidas a planetas, asteroides y cometas distantes en el espacio profundo. Estas misiones tienen como objetivo desentrañar los misterios de la formación y evolución del sistema solar. La misión BepiColombo de la ESA -con apoyo de la JAXA- realizará su sexta asistencia gravitatoria en Mercurio en 2025. Esta compleja misión involucra dos orbitadores diseñados para estudiar el campo magnético, la superficie y la exosfera de Mercurio, proporcionando datos sin precedentes sobre el planeta más pequeño del sistema solar.</span></span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none; text-align:justify"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Calibri,sans-serif"><span style="color:black"><span lang="ES-TRAD" style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">Sin duda, el éxito de estas misiones comerciales tendrá un impacto profundo en el futuro de la exploración espacial. A medida que más empresas se involucren, es probable que veamos una rápida aceleración en el desarrollo de tecnologías y capacidades lunares. Lo que allanará el camino para una presencia humana permanente en la Luna y, eventualmente, para misiones a Marte y más allá. Atestiguar estos avances que están transformando nuestra comprensión del universo es un gran privilegio que nos abre nuevas posibilidades para la exploración espacial humana de la Luna y Marte, en principio.</span></span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none; text-align:justify"><span style="font-size:12pt"><span style="font-family:&quot;Times New Roman&quot;,serif"><span style="color:black"><span lang="ES-TRAD" style="font-size:11.0pt"><span style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">El objetivo principal de la nueva carrera espacial comercial y el NewSpace es establecer una presencia sostenible en la Luna, con tecnología lunar innovadora, planes de extraer recursos además de establecer la infraestructura lunar para futuras misiones, incluyendo aquellas que se dirijan a Marte con avances que están revolucionando la exploración del espacio profundo. El CLPS de la NASA juega un papel crucial en el resurgimiento de las misiones lunares. Este programa permite a la NASA contratar empresas privadas para entregar cargas útiles científicas a la Luna. Lo cual, no solo reduce los costos para la NASA, sino que también fomenta el desarrollo de una economía lunar comercial. Desde la perspectiva comercial, el enfoque ya no se centra solamente en la exploración, sino en la sostenibilidad y la habitabilidad a largo plazo, sentando las bases para un futuro en el que la humanidad prospere más allá de la Tierra y evolucione hacia una civilización multi planetaria e interestelar.</span></span></span></span></span></p>
<p class="query-text-line" style="border:none; text-align:justify">&nbsp;</p>
<p class="Predeterminado" style="border:none"><span style="font-size:12pt"><span style="line-height:normal"><span style="tab-stops:28.0pt 56.0pt 84.0pt 112.0pt 140.0pt 168.0pt 196.0pt 224.0pt 252.0pt 280.0pt 308.0pt 336.0pt 364.0pt 392.0pt 420.0pt"><span style="font-family:&quot;Helvetica Neue&quot;,serif"><span style="color:black"><b><span dir="RTL" lang="AR-SA" style="font-size:11.0pt"><span style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">“</span></span></b><b><span lang="ES-TRAD" style="font-size:11.0pt"><span style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">Los&nbsp; artículos firmados&nbsp; son&nbsp; </span></span></b><b><span lang="PT" style="font-size:11.0pt"><span style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">responsabilidad</span></span></b><b><span lang="ES-TRAD" style="font-size:11.0pt"><span style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">&nbsp; exclusiva&nbsp; de&nbsp; sus&nbsp; </span></span></b><b><span lang="PT" style="font-size:11.0pt"><span style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">autores</span></span></b><b><span lang="ES-TRAD" style="font-size:11.0pt"><span style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">&nbsp; y&nbsp; pueden&nbsp; o&nbsp; no reflejar&nbsp; el&nbsp; </span></span></b><b><span lang="IT" style="font-size:11.0pt"><span style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">criterio</span></span></b><b><span lang="ES-TRAD" style="font-size:11.0pt"><span style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">&nbsp; de&nbsp; A21”</span></span></b></span></span></span></span></span></p>
<p class="query-text-line" style="border:none; text-align:justify">&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Ética y gobernanza en el uso de recursos espaciales: La oportunidad de México en la Era Espacial</title>
		<link>https://a21.com.mx/opinion/2025/03/04/etica-y-gobernanza-en-el-uso-de-recursos-espaciales-la-oportunidad-de-mexico-en-la-era-espacial/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Carlos Duarte]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 04 Mar 2025 13:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Carrera espacial]]></category>
		<category><![CDATA[Nasa]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://a21.com.mx/opinion/2025/03/04/etica-y-gobernanza-en-el-uso-de-recursos-espaciales-la-oportunidad-de-mexico-en-la-era-espacial/</guid>

					<description><![CDATA[En la Era Espacial, donde la exploración y el uso de recursos espaciales avanzan aceleradamente, es vital que las naciones aborden las dimensiones éticas y de gobernanza de estas actividades. En México, con el reciente anuncio del Gobierno Federal de la creación de un Programa Espacial Mexicano a la altura de las necesidades del país, [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img decoding="async" src="/wp-content/uploads/2025/05/imageyui.jpg" alt="Ética y gobernanza en el uso de recursos espaciales: La oportunidad de México en la Era Espacial" /></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">En la Era Espacial, donde la exploración y el uso de recursos espaciales avanzan aceleradamente, es vital que las naciones aborden las dimensiones éticas y de gobernanza de estas actividades. En México, con el reciente anuncio del Gobierno Federal de la creación de un Programa Espacial Mexicano a la altura de las necesidades del país, se presenta la oportunidad única para influir en el futuro del uso de recursos en el espacio.&nbsp;&nbsp;</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">El Tratado del Espacio Exterior de 1967, la base del derecho espacial internacional, declara que el espacio debe usarse para el beneficio de toda la humanidad y que los cuerpos celestes no pueden ser sujetos de apropiación por ninguna nación. Sin embargo, no aborda explícitamente la extracción y uso de recursos espaciales, lo que genera ambigüedades. Algunos países, como Estados Unidos, han publicado leyes que permiten a sus ciudadanos poseer y vender recursos espaciales, lo que ha generado debates sobre su compatibilidad con el tratado. Los Acuerdos de Artemis, liderados por la NASA, incluyen principios sobre el uso de recursos, enfatizando que debe ser consistente con el Tratado del Espacio. México, al unirse al programa Artemis en 2020, se ha comprometido con estos principios, pero necesita desarrollar sus propias políticas nacionales para implementarlos.&nbsp;&nbsp;</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">Desde la perspectiva de México, como país en desarrollo, es crucial asegurar que los beneficios de los recursos espaciales se compartan equitativamente. No se debe permitir que solo unas pocas naciones ricas controlen estos recursos, perpetuando desigualdades globales. Además, la sostenibilidad es esencial: la extracción debe preservar el entorno espacial para las generaciones futuras, minimizando el impacto ecológico. La transparencia y la cooperación entre naciones también son clave para construir confianza y evitar conflictos.&nbsp;&nbsp;</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">México puede tomar medidas concretas para liderar en este ámbito. Primero, podría crear una ley nacional que defina los derechos y responsabilidades de sus ciudadanos y empresas en el uso de recursos espaciales, alineada con tratados internacionales y promoviendo prácticas éticas. Segundo, debería seguir jugando un papel activo en foros internacionales, como el Comité de las Naciones Unidas para el Uso Pacífico del Espacio Exterior (UNCOPUOS), como lo ha hecho hasta ahora, para abogar por un marco global claro, justo y sostenible. Tercero, podría invertir en investigación y desarrollo para fortalecer sus capacidades en tecnología espacial, para posicionarse como un actor clave. Cuarto, la diplomacia puede ayudar a formar coaliciones con otros países que compartan estos puntos de vista, amplificando su influencia.&nbsp;&nbsp;</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">Los proyectos AztechSat-1, Painani 1 y 2 y el Proyecto Colmena, son ejemplos de la creciente capacidad espacial de México. El desarrollo de una siguiente generación de proyectos espaciales mexicanos impulsados por el Programa Espacial Mexicano, ofrece una oportunidad para demostrar un compromiso con prácticas éticas, asegurando que las siguientes misiones mexicanas sean sustentables y transparentes, y así dictar el rumbo para actividades futuras.&nbsp;&nbsp;</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">La Era Espacial está aquí, y con ella viene la responsabilidad de gestionar los recursos espaciales de manera ética y sostenible. México tiene la oportunidad de liderar, moldeando las normas y regulaciones que gobernarán el uso de recursos espaciales para las generaciones venideras. Al desarrollar políticas nacionales, invertir en investigación espacial y fomentar relaciones diplomáticas, México puede asegurar que los beneficios de la exploración espacial se compartan equitativamente y que el entorno espacial se preserve para el futuro.&nbsp;</span></span></p>
<p><span lang="ES-MX" style="font-size:11.0pt"><span style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">“Los&nbsp; artículos firmados&nbsp; son&nbsp; responsabilidad&nbsp; exclusiva&nbsp; de&nbsp; sus&nbsp; autores&nbsp; y&nbsp; pueden&nbsp; o&nbsp; no reflejar&nbsp; el&nbsp; criterio&nbsp; de&nbsp; A21”</span></span></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La comercialización en los mercados LEO, cislunar y lunar desde la nube</title>
		<link>https://a21.com.mx/opinion/2024/09/13/la-comercializacion-en-los-mercados-leo-cislunar-y-lunar-desde-la-nube/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Fermín Romero]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 13 Sep 2024 13:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Carrera espacial]]></category>
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					<description><![CDATA[La nueva carrera espacial (NCE) y el NewSpace aceleran la comercialización de la órbita baja terrestre (LEO) y las actividades que conformarán los mercados cislunar y lunar durante los próximos años. Esta realidad impulsa significativamente la demanda de servicios de cómputo en la nube (cloud computing) en el espacio. Las aplicaciones relacionadas con la observación [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img decoding="async" src="/wp-content/uploads/2025/05/imageuycucjhvcjh.jpg" alt="La comercialización en los mercados LEO, cislunar y lunar desde la nube" /></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">La nueva carrera espacial (NCE) y el NewSpace aceleran la comercialización de la órbita baja terrestre (LEO) y las actividades que conformarán los mercados cislunar y lunar durante los próximos años. Esta realidad impulsa significativamente la demanda de servicios de cómputo en la nube (cloud computing) en el espacio. Las aplicaciones relacionadas con la observación de la Tierra (EO), las comunicaciones, la ciencia y los vuelos espaciales tripulados impulsarán el uso de la informática de borde (edge computing) y los centros de datos en el espacio. Las organizaciones gubernamentales, operadores de satélites y protagonistas de la exploración espacial ávidos de utilizar la computación en la nube, en sus operaciones en la LEO, en la actividad cislunar y en la Luna, se encuentran en busca de proveedores de servicios confiables en la nube para eficientar sus operaciones.&nbsp;</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">Los centros de datos en el espacio serán el siguiente paso para la computación en la nube. El aumento de la actividad y el creciente número de constelaciones satelitales están impulsando la demanda de almacenamiento de datos en el espacio, así como el procesamiento de datos asociado. De hecho, la Spaceborne Computer-2 en la Estación Espacial Internacional (EEI) ya está utilizando inteligencia artificial (IA), aprendizaje automático / Machine Learning (ML) y procesamiento en la nube para hacer predicciones y generar conclusiones. La adopción de servicios de cómputo en la nube por parte de los contratistas gubernamentales y startups de la industria espacial estadounidense está aumentando significativamente.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">La comercialización del mercado de la LEO y las misiones de exploración lunar y espacial a largo plazo aumentarán el uso de centros de datos en el espacio. En particular, las misiones de I+D+i enfocadas en la computación en la nube en el espacio, la adopción de algoritmos de IA/ML para aplicaciones espaciales y la transición -a partir de 2030-, de la EEI a las próximas estaciones espaciales comerciales, son los principales factores que impulsarán el uso de centros de datos en el espacio. La creciente actividad en el espacio cislunar, la región entre la Tierra y la Luna está impulsando una demanda sin precedentes de servicios de computación en la nube en el espacio.&nbsp;</span></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">Esta creciente tendencia está impulsada por varios factores, entre los que destacan los siguientes:</span></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">La generación y procesamiento de datos masivos. Los satélites en la LEO generan una cantidad masiva de datos e imágenes de alta resolución para una variedad de aplicaciones, como agricultura, planificación urbana y gestión de desastres. La computación en la nube puede proporcionar la potencia de procesamiento y almacenamiento necesarios para analizar estos datos en tiempo real. Las misiones de exploración lunar generarán una cantidad significativa de datos científicos, incluyendo muestras geológicas y observaciones astronómicas. La computación en la nube puede permitir un procesamiento y análisis de datos más eficiente de la superficie lunar.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">Las aplicaciones en tiempo real. Los satélites en la LEO pueden utilizarse para teledetección o monitoreo en tiempo real de las condiciones ambientales en la Tierra, como la deforestación, la contaminación y los desastres naturales. La computación en la nube puede proporcionar la infraestructura necesaria para procesar y analizar datos casi en tiempo real. A medida que los sistemas autónomos, como drones y robots, se vuelven más comunes en el espacio, necesitarán acceso a datos en tiempo real y recursos informáticos. La computación en la nube puede proporcionar la infraestructura necesaria para soportar eficazmente y respaldar estos sistemas.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">La reducción de la latencia. Los satélites en la LEO pueden proporcionar enlaces de comunicación de baja latencia, que son esenciales para aplicaciones en Tierra que requieren la transmisión de datos en tiempo real. La computación en la nube puede reducir aún más la latencia al procesar los datos más cerca de la fuente. La computación en la nube puede utilizarse para soportar aplicaciones sensibles al tiempo, como el comercio financiero, la respuesta a emergencias y el control de vehículos autónomos.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">La escalabilidad y flexibilidad. La demanda de recursos informáticos en el espacio puede fluctuar dependiendo de los requisitos de la misión y de las tasas de generación de datos. La computación en la nube puede proporcionar la escalabilidad y flexibilidad necesarias para adaptarse a estas cargas de trabajo dinámicas. Al aprovechar una infraestructura compartida, la computación en la nube puede ofrecer soluciones rentables para las organizaciones que operan en los mercados LEO y cislunares.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">La computación de borde (edge computing). La computación en la nube puede combinarse con la computación de borde (vehículos autónomos necesitan procesar datos en tiempo real sobre su ubicación, velocidad, dirección, y condiciones de tráfico; autobuses, trenes y vehículos de paratránsito; aplicaciones de comercio minorista; procesos industriales y mantenimiento predictivo de la industria manufacturera; monitoreo de pacientes en servicios de telesalud; asistencia virtual personalizada, interacción en lenguaje natural, y experiencias de realidad aumentada en aplicaciones de educación o servicios de streaming; procesar datos directamente en las torres de telefonía móvil, lo que reduce la latencia y mejora la eficiencia de las redes de telecomunicaciones), para permitir el procesamiento y análisis de datos distribuidos más cerca de la fuente. Esto reduce la latencia y mejora la seguridad de los datos. La computación de borde puede utilizarse para soportar sistemas autónomos al proporcionar capacidades de procesamiento locales y reducir la dependencia de la infraestructura terrestre.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">De acuerdo con la 5ª edición del informe Space Cloud Computing, el tráfico de datos satelitales en la nube acumulado en todo el mundo será superior a 1000 EB entre 2023 y 2033 (EB = exabyte, es la unidad de medida que se utiliza para medir el tamaño de los datos o la capacidad de memoria; un exabyte equivale a 1024 petabytes), lo que se estima generará 46.800 millones de dólares en ingresos acumulados, por lo que, &#8220;Los proveedores de servicios en la nube deberían adaptar sus ofertas de comunicaciones satelitales y aplicaciones de descarga de datos para poder aprovechar una oportunidad de mercado de USD 46.800 millones&#8221;. Este informe ofrece previsiones sobre los ingresos por servicios en la nube y los volúmenes de datos en los mercados de comunicaciones satelitales y de descarga de datos. Además, incluye recomendaciones para ayudar a los proveedores de servicios en la nube y a los operadores de satélites a aumentar los ingresos por servicios en la nube y su adopción como recurso o herramienta de trabajo.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">Parte importante de ese tráfico se prevé que provendrá de la región de Norteamérica, debido a jugadores hiperescaladores, como Microsoft y Amazon, en la región. Estas empresas han realizado movimientos estratégicos para integrar la tecnología espacial en sus servicios en la nube. La plataforma Amazon Web Services (AWS) proporciona soluciones basadas en la nube para respaldar el uso de actividades de computación en la nube espacial, para ayudar a las empresas emergentes a centrarse en soluciones basadas en la nube que respalden el uso del espacio como un entorno sostenible y utilizable en los próximos años. Por su parte, Azure Orbital de Microsoft permite la conectividad satelital entre el espacio y la nube. La estación terrestre orbital de Azure permite transmisiones satelitales desde el espacio a la nube, lo que proporciona una comunicación fácil y segura con sus satélites en todas las fases de su misión, mediante un ecosistema global de socios de redes de estaciones terrestres, módems virtuales y funciones de telemetría, seguimiento y control.</span></span></p>
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<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">El sector gubernamental en Norteamérica también está promoviendo soluciones de computación en la nube para el espacio. La Consultora Analysys Mason espera que los planes del gobierno de los EE.UU. para la exploración espacial y los vuelos espaciales tripulados generen alrededor de 850 millones de dólares en ingresos acumulados por servicios en la nube entre 2023 y 2033.</span></span></p>
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<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">La necesidad de transmitir grandes cantidades de datos desde constelaciones de EO y comunicaciones está llevando a los proveedores de servicios en la nube a integrar soluciones de extremo a extremo para la asignación de tareas, la transmisión de datos y la entrada de datos con la nube. La necesidad de soluciones apiladas adicionales para el procesamiento y el almacenamiento aumentará aún más la adopción de servicios en la nube en el sector de EO. Lumen Orbit está construyendo una red de centros de datos a escala de megavatios en el espacio, escalable a una capacidad de gigavatios, para poder entrenar modelos grandes como GPT6. La reducción de los costos de lanzamiento le brinda acceso a energía abundante, refrigeración pasiva y conectividad de alta velocidad en el espacio; en asociación con el programa Inception de NVIDIA, lanzará su satélite de demostración en mayo de 2025, con GPU 1000 veces más potentes que cualquiera que se haya utilizado antes en el espacio. Con esta infraestructura, Lumen Orbit identificó una oportunidad para reducir la cantidad de datos que deben transmitirse a la Tierra y recaudó USD 2,4 millones para desarrollar una constelación de centros de datos que recopilará datos de otras constelaciones y los procesará en el espacio.</span></span></p>
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<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">Las agencias gubernamentales inducen la mayor parte de la demanda de centros de datos espaciales en el sector científico que lleva a cabo la mayoría de las misiones importantes. La ESA, en su caso, está estudiando formas de implementar la IA y la computación en la nube en el espacio para aumentar la autonomía y la agilidad de sus satélites. En el futuro inmediato, el alojamiento de centros de datos en la EEI será esencial en este ámbito.&nbsp; El Centro para el Avance de la Ciencia en el Espacio / Center for the Advancement of Science in Space (CASS), que administra el Laboratorio Nacional de la EEI, ofreció a la empresa LEOcloud Inc. la oportunidad de demostrar su infraestructura Space Edge como servicio, en el marco de un acuerdo de cooperación anunciado el pasado 29 de mayo. LEOcloud, primer impulsor del mercado y líder de opinión en servicios de nube basados en el espacio, cree que la intersección de la nube y el espacio traerá grandes beneficios a las organizaciones comerciales, militares y gubernamentales, por lo que está explorando este terreno y su objetivo principal es instalar su microcentro de datos virtualizado Space Edge de primera generación a la EEI a finales de 2025.&nbsp;</span></span></p>
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<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">Lonestar Data Holdings, primera empresa de la historia en proporcionar un servicio de datos comerciales en ruta a la Luna en el espacio cislunar y desde la propia superficie lunar. En febrero de 2024, Lonestar probó con éxito su primer centro de datos desde la Luna y en el espacio cislunar. En diciembre de 2021 y abril de 2022, también diseñó, probó y voló con éxito el primer centro de datos definido por software desde la EEI, demostrando el almacenamiento de datos, la recuperación de datos, el uso de registros distribuidos para todos los datos y la primera IA desde el espacio; fue la primera empresa comercial en enviar su centro de datos de recuperación de desastres a la Luna y tiene planes de crear una arquitectura de centros de datos en la Luna y sus alrededores. A largo plazo, el aumento del número de misiones lunares y los grandes volúmenes de datos generados asociados impulsarán la demanda de computación en la nube en el espacio. Sin embargo, los recortes presupuestarios en misiones como la de retorno de muestras de Marte (MSR) de la NASA pueden provocar retrasos y costos adicionales, poniendo así en riesgo las probabilidades de estas misiones.</span></span></p>
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<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">La transición de la EEI a las estaciones espaciales comerciales generará nuevas oportunidades de colaboración entre los actores de la industria espacial y los proveedores de servicios en la nube. De hecho, los servicios de computación en el borde del espacio permitirán a las empresas gestionar grandes volúmenes de datos que deberán procesarse para las misiones de vuelos espaciales científicos y tripulados a partir de 2026, cuando se lance la primera estación espacial comercial. Inicialmente, se prevé que la mayor parte de la demanda de transmisión de datos relacionados con la ciencia provendrá del sector gubernamental, esencialmente militar, debido al impulso a las misiones interplanetarias y de exploración espacial. No obstante, la comercialización de satélites LEO creará más oportunidades para los proveedores de servicios en la nube hasta después de los años 2028 y 2029, cuando se incrementará significativamente el tráfico de nubes satelitales para descarga de datos relacionados con la ciencia en todo el mundo.</span></span></p>
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<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">La computación en la nube en el espacio se sustenta en una combinación de tecnologías subyacentes avanzadas que incluyen las siguientes características:</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">La miniaturización del hardware. La creación de procesadores, memorias y sistemas de almacenamiento de alto rendimiento y bajo consumo energético es esencial para operar en entornos espaciales con limitaciones de tamaño y peso.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">Las comunicaciones de alta velocidad. Se requieren redes de comunicación de alta velocidad y baja latencia para transmitir grandes volúmenes de datos entre los satélites, las estaciones terrestres y los centros de datos en la nube.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">Los requerimientos de energía. Los sistemas de energía solar y nuclear son fundamentales para alimentar los equipos de computación en el espacio.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">El software definido por software. La capacidad de configurar y gestionar la infraestructura de la nube de forma programática es crucial para la flexibilidad y escalabilidad.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">La Inteligencia Artificial (IA). La IA se utiliza para optimizar el rendimiento de los sistemas, automatizar tareas y analizar grandes cantidades de datos.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">No obstante, su implementación a gran escala implica considerar los siguientes desafíos:&nbsp;&nbsp;</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">Entorno hostil. El espacio, lo hemos reiterado en diversas ocasiones, es un entorno extremadamente hostil, con temperaturas extremas, radiación, microgravedad y micro meteoroides, lo que plantea desafíos significativos para el diseño y operación del hardware y software.Latencia. La distancia entre los satélites y la Tierra puede causar latencia en las comunicaciones, lo que puede limitar la capacidad de respuesta de las aplicaciones en tiempo real.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">Costo. El desarrollo y despliegue de infraestructura de computación en la nube en el espacio es extremadamente costoso y requiere de tiempo y del desarrollo de capacidades espaciales.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">Normatividad. La falta de un marco regulatorio internacional claro para las actividades espaciales, en el contexto de desarrollo tecnológico actual y futuro, puede dificultar el desarrollo y la operación de sistemas de computación en la nube espacial.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">Seguridad y ciberseguridad. La protección de los datos y sistemas contra ciberataques es una preocupación importante, especialmente en un entorno donde los sistemas son vulnerables a interferencias externas por parte de los adversarios.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">La computación en la nube en el espacio además tiene profundas implicaciones para la seguridad nacional de los países por las siguientes razones: Los países que desarrollan capacidades avanzadas de computación en la nube pueden obtener una ventaja militar significativa, al permitir una mayor conciencia situacional del espacio / Space Situational Awareness (SSA) (es decir, el conocimiento, la caracterización y la práctica del seguimiento de los objetos espaciales y su entorno operativo), comunicaciones más seguras y la capacidad de controlar sistemas de armas autónomos; los sistemas de computación en la nube espacial pueden ser utilizados para recolectar inteligencia y llevar a cabo operaciones de espionaje; y la dependencia creciente de los sistemas espaciales para las comunicaciones, navegación y otros servicios críticos hace que sean vulnerables a ataques cibernéticos y físicos ante una eventual guerra espacial.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">De hecho, la computación en la nube representa una frontera tecnológica con un enorme potencial para transformar la forma en que vivimos y trabajamos actualmente. Sin embargo, su desarrollo y despliegue a gran escala plantea desafíos significativos que deben abordarse para garantizar su uso responsable, pacífico y seguro.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">Se requiere I+D+i para superar los principales desafíos relacionados con la implementación de centros de datos en el espacio. La falta de experiencia y conocimiento de los actores de la industria espacial con respecto a los requisitos de computación en la nube y Big Data, junto con la desconexión entre la computación en la nube y las industrias espaciales, son obstáculos significativos que limitan la adopción de esta tecnología, los centros de datos en el espacio. Además, existen desafíos de seguridad de datos y enormes requisitos de energía, junto con los costos asociados con la salida de datos y otros servicios en la nube, que pueden ser obstáculos importantes para el crecimiento del mercado de computación en la nube.</span></span></p>
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<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">Los gobiernos y los proveedores de servicios en la nube deberán trabajar juntos con los jugadores de la industria espacial para incrementar el uso de la computación en la nube en el espacio y superar los problemas previamente mencionados. Se deberán crear alianzas estratégicas entre operadores de satélites y fabricantes de equipos espaciales para utilizar las capacidades de la nube para las operaciones y obtener información sobre misiones LEO y lunares. Se espera que las misiones LEO y científicas cislunares y lunares generen grandes cantidades de tráfico de datos en la nube después de 2028 a 2029, impulsadas por una mayor actividad comercial en el mercado LEO y sólidas iniciativas gubernamentales en el mercado lunar.</span></span></p>
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<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">La computación en la nube ofrece una amplia gama de aplicaciones militares con el potencial de transformar las operaciones espaciales y terrestres. Algunas de las aplicaciones más destacadas incluyen:</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">Comunicaciones militares satelitales. La computación en la nube permite establecer redes de comunicaciones militares más resilientes y seguras, facilitando la transmisión de datos en tiempo real entre fuerzas terrestres, aéreas y navales.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento / Intelligence, Surveillance and Reconnaissance (ISR). La capacidad de procesar grandes cantidades de datos de sensores remotos en tiempo real, gracias a la computación en la nube, mejora significativamente las capacidades de ISR, permitiendo una detección más temprana de amenazas y una toma de decisiones más rápida.Guerra Electrónica. La computación en la nube facilita el desarrollo de sistemas de guerra electrónica más sofisticados, capaces de detectar, identificar y neutralizar las amenazas electrónicas del adversario.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">Sistemas de Armas Autónomos. La computación en la nube proporciona la potencia de procesamiento necesaria para controlar y coordinar sistemas de armas autónomos, como drones y misiles, lo que aumenta su precisión y letalidad.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">Simulaciones y entrenamiento. La computación en la nube permite realizar simulaciones de combate más realistas y complejas, mejorando la preparación de las fuerzas armadas.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">El rápido desarrollo de las tecnologías espaciales, especialmente en el ámbito militar, ha generado una creciente preocupación a nivel internacional sobre la necesidad de establecer normas y estándares para la gobernanza del espacio, particularmente a la luz de la comercialización y militarización del espacio. Algunos de los principales desafíos y esfuerzos internacionales en favor de la gobernanza espacial incluyen:</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">Prevención de una Nueva Carrera Armamentista en el Espacio. La comunidad internacional ha expresado su preocupación por la posibilidad de una nueva carrera armamentista en el espacio, lo que podría desestabilizar la paz y seguridad internacionales y la seguridad espacial.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">Uso pacífico del espacio ultraterrestre. El Tratado del Espacio Exterior (OST) es el principal instrumento legal internacional que regula las actividades espaciales, pero requiere una actualización urgente para abordar los desafíos presentes.&nbsp; &nbsp;</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">Ciberseguridad espacial. La creciente dependencia de los sistemas espaciales en la tecnología de la información plantea nuevos desafíos en materia de ciberseguridad, lo que exige el desarrollo de normas internacionales para proteger estos sistemas de ataques.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">Responsabilidad por los daños. La asignación de responsabilidad por los daños causados por objetos espaciales es otro tema importante en la gobernanza espacial.Minería espacial. El surgimiento de la minería espacial plantea nuevos cuestionamientos sobre la propiedad de los recursos espaciales y la explotación sostenible del espacio.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">Implicaciones para la Seguridad Nacional La militarización del espacio tiene profundas implicaciones para la seguridad nacional de todos los países. Algunas de las principales implicaciones incluyen:</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">Escalada de conflictos. La militarización del espacio podría aumentar el riesgo de conflictos armados, ya que las armas espaciales podrían utilizarse para atacar objetivos en la Tierra o en el espacio.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">Desestabilización estratégica. La proliferación de armas espaciales podría desestabilizar el equilibrio de poder a nivel global.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">Dependencia crítica de los sistemas espaciales. La creciente dependencia de los sistemas espaciales para las comunicaciones, navegación y otros servicios críticos hace que sean vulnerables a ataques.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">La creciente actividad en el espacio cislunar, la comercialización de los mercados de órbita baja terrestre y lunar está impulsando una demanda sin precedentes por servicios de computación en la nube en el espacio. A medida que aumenta el volumen y la complejidad de los datos generados por las actividades espaciales, la computación en la nube se convertirá en una herramienta esencial para permitir nuevas aplicaciones e impulsar la innovación disruptiva.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">En suma, la computación en la nube espacial está transformando rápidamente el dominio espacial, con importantes implicaciones para la seguridad nacional y para la comercialización en los mercados LEO, cislunar y lunar. Por lo que es fundamental que la comunidad internacional trabaje de manera conjunta para establecer normas y estándares claros y con visión de largo plazo para la gobernanza del espacio, a fin de garantizar su uso pacífico, responsable, equitativo y sostenible.</span></span></p>
<p><span lang="ES-MX" style="font-size:11.0pt"><span style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">“Los&nbsp; artículos firmados&nbsp; son&nbsp; responsabilidad&nbsp; exclusiva&nbsp; de&nbsp; sus&nbsp; autores&nbsp; y&nbsp; pueden&nbsp; o&nbsp; no reflejar&nbsp; el&nbsp; criterio&nbsp; de&nbsp; A21”</span></span></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Un viaje por la historia espacial: Lecciones para el futuro</title>
		<link>https://a21.com.mx/opinion/2024/07/09/un-viaje-por-la-historia-espacial-lecciones-para-el-futuro/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Carlos Duarte]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 09 Jul 2024 13:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Carrera espacial]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://a21.com.mx/opinion/2024/07/09/un-viaje-por-la-historia-espacial-lecciones-para-el-futuro/</guid>

					<description><![CDATA[La carrera espacial ha sido un campo de batalla donde se han puesto a prueba la innovación, la ambición y el poderío económico de las naciones. A lo largo de la historia, países como Estados Unidos, Rusia, China, Brasil e India han trazado sus propios caminos para conquistar el espacio, dejando lecciones valiosas para aquellos [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img decoding="async" src="/wp-content/uploads/2025/05/imageiik-jk.jpg" alt="Un viaje por la historia espacial: Lecciones para el futuro" /></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black">La carrera espacial ha sido un campo de batalla donde se han puesto a prueba la innovación, la ambición y el poderío económico de las naciones. A lo largo de la historia, países como Estados Unidos, Rusia, China, Brasil e India han trazado sus propios caminos para conquistar el espacio, dejando lecciones valiosas para aquellos que buscan emerger en este nuevo horizonte.</span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black"><b>Estados Unidos:</b> <b>El pionero espacial</b></span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black">Estados Unidos se caracteriza por su fuerte inversión pública, su enfoque en la tecnología de vanguardia y su búsqueda de la primacía espacial. El programa espacial estadounidense ha logrado hitos como el primer aterrizaje en la Luna, el desarrollo del transbordador espacial y la construcción de la Estación Espacial Internacional.</span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black"><b>Rusia: Un rival formidable con un legado duradero</b></span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black">La Unión Soviética, predecesora de Rusia, fue un rival formidable en la carrera espacial, logrando hitos como el primer satélite artificial, el primer ser humano en el espacio y la primera estación espacial, entre muchos otros. Su programa espacial se caracterizó por su enfoque militar y científico, con una notable capacidad de ingeniería y resiliencia ante los fracasos.</span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black"><b>China: El ascenso de un nuevo gigante</b></span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black">China ha experimentado un ascenso meteórico en el ámbito espacial durante las últimas décadas. Impulsado por un fuerte programa espacial gubernamental y una creciente inversión en investigación y desarrollo, el país asiático ha logrado hitos como el envío de astronautas a su propia estación espacial, la exploración lunar no tripulada y el desarrollo de sofisticadas tecnologías espaciales.</span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black"><b>Brasil: Un actor emergente en la escena espacial</b></span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black">Brasil se ha posicionado como un actor emergente en la escena espacial, destacándose por su programa espacial civil enfocado en el desarrollo de satélites para aplicaciones prácticas como la observación de la Tierra, la meteorología y las comunicaciones. La nación sudamericana también ha establecido importantes colaboraciones internacionales, consolidando su papel como un jugador clave en la región.</span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black"><b>India: Un caso de </b><b>é</b><b>xito en la exploración espacial</b></span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black">India ha logrado un éxito notable en la exploración espacial, a pesar de tener un presupuesto espacial relativamente modesto. El país asiático ha enviado misiones espaciales a Marte y la Luna, ha lanzado una gran cantidad de satélites y ha desarrollado un sólido programa de investigación espacial. La experiencia india demuestra que es posible alcanzar grandes logros con recursos limitados, pero con una estrategia clara y un compromiso sostenido.</span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black"><b>Similitudes y diferencias: Un análisis comparativo</b></span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black">A pesar de sus diferentes trayectorias, estos cuatro países comparten algunas similitudes clave en su desarrollo espacial:</span></span></span></span></p>
<ul>
<li class="Cuerpo" style="border:none; margin-left:8px"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black"><b>El papel crucial del gobierno:</b> En todos los casos, el gobierno ha jugado un papel fundamental en el impulso y la financiación de los programas espaciales.</span></span></span></span></li>
<li class="Cuerpo" style="border:none; margin-left:8px"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black"><b>La importancia de la inversión en investigación y desarrollo:</b> La inversión sostenida en I+D ha sido un motor fundamental para el avance tecnológico en el sector espacial.</span></span></span></span></li>
<li class="Cuerpo" style="border:none; margin-left:8px"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black"><b>La colaboración internacional:</b> La cooperación con otros países ha permitido compartir conocimientos, recursos y experiencias, acelerando el progreso.</span></span></span></span></li>
</ul>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black">Sin embargo, también existen diferencias significativas:</span></span></span></span></p>
<ul>
<li class="Cuerpo" style="border:none; margin-left:8px"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black"><b>Recursos financieros:</b> Estados Unidos, Rusia y China cuentan con presupuestos espaciales mucho más grandes que Brasil e India.</span></span></span></span></li>
<li class="Cuerpo" style="border:none; margin-left:8px"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black"><b>Enfoque del programa espacial:</b> Estados Unidos y Rusia han tenido un enfoque más orientado a la exploración espacial tripulada, mientras que China, Brasil e India se han concentrado en la exploración espacial no tripulada y las aplicaciones prácticas.</span></span></span></span></li>
<li class="Cuerpo" style="border:none; margin-left:8px"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black"><b>Nivel de desarrollo tecnoló</b><b>gico:</b> Estados Unidos, Rusia y China poseen un nivel de desarrollo tecnológico espacial más avanzado que Brasil e India.</span></span></span></span></li>
</ul>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black"><b>Un mapa de ruta para paí</b><b>ses en v</b><b>ías de desarrollo</b></span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black">Las experiencias de estos cuatro países ofrecen un mapa de ruta valioso para países en vías de desarrollo que buscan desarrollar su sector espacial:</span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black"><b>1. Definir una estrategia clara:</b> Establecer objetivos concretos y alineados con las necesidades y capacidades del país.</span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black"><b>2. Invertir en capital humano:</b> Formar científicos, ingenieros y técnicos especializados en el ámbito espacial.</span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black"><b>3. Fomentar la colaboración internacional:</b> Establecer alianzas con otros países para compartir recursos, conocimientos y experiencias.</span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black"><b>4. Enfocarse en aplicaciones prácticas:</b> Priorizar el desarrollo de satélites y tecnologías espaciales con aplicaciones tangibles para el país, como la observación de la Tierra, la agricultura de precisión o las comunicaciones.</span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black"><b>5. Comenzar con proyectos pequeños y escalables:</b> Iniciar con proyectos de menor envergadura y complejidad para ir ganando experiencia y confianza.</span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black"><b>6. Aprovechar las nuevas tecnologías:</b> Explorar el uso de tecnologías espaciales de bajo costo y soluciones innovadoras para optimizar recursos.</span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black"><b>7. Crear un marco legal y regulatorio adecuado:</b> Establecer un marco legal y regulatorio que fomente la inversión privada y garantice el uso responsable del espacio.</span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black"><b>8. Generar conciencia pú</b><b>blica:</b> Promover la educación y divulgación científica para despertar el interés de la sociedad en el sector espacial.</span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black">El desarrollo espacial no es un privilegio reservado a unos pocos. Los países en vías de desarrollo tienen el potencial de desarrollar sus propios programas espaciales, cosechando los beneficios de la ciencia, la tecnología y las aplicaciones prácticas que este sector ofrece. Al aprender de las experiencias de las naciones espaciales líderes y adoptar un enfoque estratégico, las naciones en vías de desarrollo pueden embarcarse en su propio viaje espacial.</span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none">&nbsp;</p>
<p class="Predeterminado" style="border:none"><span style="font-size:12pt"><span style="line-height:normal"><span style="tab-stops:28.0pt 56.0pt 84.0pt 112.0pt 140.0pt 168.0pt 196.0pt 224.0pt 252.0pt 280.0pt 308.0pt 336.0pt 364.0pt 392.0pt 420.0pt 448.0pt"><span style="font-family:&quot;Helvetica Neue&quot;,serif"><span style="color:black"><b><span dir="RTL" lang="AR-SA" style="font-size:11.0pt"><span style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">“</span></span></b><b><span lang="ES-TRAD" style="font-size:11.0pt"><span style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">Los&nbsp; artículos firmados&nbsp; son&nbsp; </span></span></b><b><span lang="PT" style="font-size:11.0pt"><span style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">responsabilidad</span></span></b><b><span lang="ES-TRAD" style="font-size:11.0pt"><span style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">&nbsp; exclusiva&nbsp; de&nbsp; sus&nbsp; </span></span></b><b><span lang="PT" style="font-size:11.0pt"><span style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">autores</span></span></b><b><span lang="ES-TRAD" style="font-size:11.0pt"><span style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">&nbsp; y&nbsp; pueden&nbsp; o&nbsp; no reflejar&nbsp; el&nbsp; </span></span></b><b><span lang="IT" style="font-size:11.0pt"><span style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">criterio</span></span></b><b><span lang="ES-TRAD" style="font-size:11.0pt"><span style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">&nbsp; de&nbsp; A21”</span></span></b></span></span></span></span></span></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Un viaje por la historia espacial: Lecciones para el futuro</title>
		<link>https://a21.com.mx/opinion/2024/07/09/un-viaje-por-la-historia-espacial-lecciones-para-el-futuro-2/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Carlos Duarte]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 09 Jul 2024 13:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Carrera espacial]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://a21.com.mx/opinion/2024/07/09/un-viaje-por-la-historia-espacial-lecciones-para-el-futuro-2/</guid>

					<description><![CDATA[La carrera espacial ha sido un campo de batalla donde se han puesto a prueba la innovación, la ambición y el poderío económico de las naciones. A lo largo de la historia, países como Estados Unidos, Rusia, China, Brasil e India han trazado sus propios caminos para conquistar el espacio, dejando lecciones valiosas para aquellos [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img decoding="async" src="/wp-content/uploads/2025/05/imageiik-jk-1.jpg" alt="Un viaje por la historia espacial: Lecciones para el futuro" /></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black">La carrera espacial ha sido un campo de batalla donde se han puesto a prueba la innovación, la ambición y el poderío económico de las naciones. A lo largo de la historia, países como Estados Unidos, Rusia, China, Brasil e India han trazado sus propios caminos para conquistar el espacio, dejando lecciones valiosas para aquellos que buscan emerger en este nuevo horizonte.</span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black"><b>Estados Unidos:</b> <b>El pionero espacial</b></span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black">Estados Unidos se caracteriza por su fuerte inversión pública, su enfoque en la tecnología de vanguardia y su búsqueda de la primacía espacial. El programa espacial estadounidense ha logrado hitos como el primer aterrizaje en la Luna, el desarrollo del transbordador espacial y la construcción de la Estación Espacial Internacional.</span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black"><b>Rusia: Un rival formidable con un legado duradero</b></span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black">La Unión Soviética, predecesora de Rusia, fue un rival formidable en la carrera espacial, logrando hitos como el primer satélite artificial, el primer ser humano en el espacio y la primera estación espacial, entre muchos otros. Su programa espacial se caracterizó por su enfoque militar y científico, con una notable capacidad de ingeniería y resiliencia ante los fracasos.</span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black"><b>China: El ascenso de un nuevo gigante</b></span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black">China ha experimentado un ascenso meteórico en el ámbito espacial durante las últimas décadas. Impulsado por un fuerte programa espacial gubernamental y una creciente inversión en investigación y desarrollo, el país asiático ha logrado hitos como el envío de astronautas a su propia estación espacial, la exploración lunar no tripulada y el desarrollo de sofisticadas tecnologías espaciales.</span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black"><b>Brasil: Un actor emergente en la escena espacial</b></span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black">Brasil se ha posicionado como un actor emergente en la escena espacial, destacándose por su programa espacial civil enfocado en el desarrollo de satélites para aplicaciones prácticas como la observación de la Tierra, la meteorología y las comunicaciones. La nación sudamericana también ha establecido importantes colaboraciones internacionales, consolidando su papel como un jugador clave en la región.</span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black"><b>India: Un caso de </b><b>é</b><b>xito en la exploración espacial</b></span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black">India ha logrado un éxito notable en la exploración espacial, a pesar de tener un presupuesto espacial relativamente modesto. El país asiático ha enviado misiones espaciales a Marte y la Luna, ha lanzado una gran cantidad de satélites y ha desarrollado un sólido programa de investigación espacial. La experiencia india demuestra que es posible alcanzar grandes logros con recursos limitados, pero con una estrategia clara y un compromiso sostenido.</span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black"><b>Similitudes y diferencias: Un análisis comparativo</b></span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black">A pesar de sus diferentes trayectorias, estos cuatro países comparten algunas similitudes clave en su desarrollo espacial:</span></span></span></span></p>
<ul>
<li class="Cuerpo" style="border:none; margin-left:8px"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black"><b>El papel crucial del gobierno:</b> En todos los casos, el gobierno ha jugado un papel fundamental en el impulso y la financiación de los programas espaciales.</span></span></span></span></li>
<li class="Cuerpo" style="border:none; margin-left:8px"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black"><b>La importancia de la inversión en investigación y desarrollo:</b> La inversión sostenida en I+D ha sido un motor fundamental para el avance tecnológico en el sector espacial.</span></span></span></span></li>
<li class="Cuerpo" style="border:none; margin-left:8px"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black"><b>La colaboración internacional:</b> La cooperación con otros países ha permitido compartir conocimientos, recursos y experiencias, acelerando el progreso.</span></span></span></span></li>
</ul>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black">Sin embargo, también existen diferencias significativas:</span></span></span></span></p>
<ul>
<li class="Cuerpo" style="border:none; margin-left:8px"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black"><b>Recursos financieros:</b> Estados Unidos, Rusia y China cuentan con presupuestos espaciales mucho más grandes que Brasil e India.</span></span></span></span></li>
<li class="Cuerpo" style="border:none; margin-left:8px"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black"><b>Enfoque del programa espacial:</b> Estados Unidos y Rusia han tenido un enfoque más orientado a la exploración espacial tripulada, mientras que China, Brasil e India se han concentrado en la exploración espacial no tripulada y las aplicaciones prácticas.</span></span></span></span></li>
<li class="Cuerpo" style="border:none; margin-left:8px"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black"><b>Nivel de desarrollo tecnoló</b><b>gico:</b> Estados Unidos, Rusia y China poseen un nivel de desarrollo tecnológico espacial más avanzado que Brasil e India.</span></span></span></span></li>
</ul>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black"><b>Un mapa de ruta para paí</b><b>ses en v</b><b>ías de desarrollo</b></span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black">Las experiencias de estos cuatro países ofrecen un mapa de ruta valioso para países en vías de desarrollo que buscan desarrollar su sector espacial:</span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black"><b>1. Definir una estrategia clara:</b> Establecer objetivos concretos y alineados con las necesidades y capacidades del país.</span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black"><b>2. Invertir en capital humano:</b> Formar científicos, ingenieros y técnicos especializados en el ámbito espacial.</span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black"><b>3. Fomentar la colaboración internacional:</b> Establecer alianzas con otros países para compartir recursos, conocimientos y experiencias.</span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black"><b>4. Enfocarse en aplicaciones prácticas:</b> Priorizar el desarrollo de satélites y tecnologías espaciales con aplicaciones tangibles para el país, como la observación de la Tierra, la agricultura de precisión o las comunicaciones.</span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black"><b>5. Comenzar con proyectos pequeños y escalables:</b> Iniciar con proyectos de menor envergadura y complejidad para ir ganando experiencia y confianza.</span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black"><b>6. Aprovechar las nuevas tecnologías:</b> Explorar el uso de tecnologías espaciales de bajo costo y soluciones innovadoras para optimizar recursos.</span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black"><b>7. Crear un marco legal y regulatorio adecuado:</b> Establecer un marco legal y regulatorio que fomente la inversión privada y garantice el uso responsable del espacio.</span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black"><b>8. Generar conciencia pú</b><b>blica:</b> Promover la educación y divulgación científica para despertar el interés de la sociedad en el sector espacial.</span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none"><span style="font-size:11pt"><span style="line-height:normal"><span style="font-family:Arial,sans-serif"><span style="color:black">El desarrollo espacial no es un privilegio reservado a unos pocos. Los países en vías de desarrollo tienen el potencial de desarrollar sus propios programas espaciales, cosechando los beneficios de la ciencia, la tecnología y las aplicaciones prácticas que este sector ofrece. Al aprender de las experiencias de las naciones espaciales líderes y adoptar un enfoque estratégico, las naciones en vías de desarrollo pueden embarcarse en su propio viaje espacial.</span></span></span></span></p>
<p class="Cuerpo" style="border:none">&nbsp;</p>
<p class="Predeterminado" style="border:none"><span style="font-size:12pt"><span style="line-height:normal"><span style="tab-stops:28.0pt 56.0pt 84.0pt 112.0pt 140.0pt 168.0pt 196.0pt 224.0pt 252.0pt 280.0pt 308.0pt 336.0pt 364.0pt 392.0pt 420.0pt 448.0pt"><span style="font-family:&quot;Helvetica Neue&quot;,serif"><span style="color:black"><b><span dir="RTL" lang="AR-SA" style="font-size:11.0pt"><span style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">“</span></span></b><b><span lang="ES-TRAD" style="font-size:11.0pt"><span style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">Los&nbsp; artículos firmados&nbsp; son&nbsp; </span></span></b><b><span lang="PT" style="font-size:11.0pt"><span style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">responsabilidad</span></span></b><b><span lang="ES-TRAD" style="font-size:11.0pt"><span style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">&nbsp; exclusiva&nbsp; de&nbsp; sus&nbsp; </span></span></b><b><span lang="PT" style="font-size:11.0pt"><span style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">autores</span></span></b><b><span lang="ES-TRAD" style="font-size:11.0pt"><span style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">&nbsp; y&nbsp; pueden&nbsp; o&nbsp; no reflejar&nbsp; el&nbsp; </span></span></b><b><span lang="IT" style="font-size:11.0pt"><span style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">criterio</span></span></b><b><span lang="ES-TRAD" style="font-size:11.0pt"><span style="font-family:&quot;Arial&quot;,sans-serif">&nbsp; de&nbsp; A21”</span></span></b></span></span></span></span></span></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Se encienden alertas por armas nucleares y otras capacidades en la nueva carrera espacial</title>
		<link>https://a21.com.mx/opinion/2024/02/23/se-encienden-alertas-por-armas-nucleares-y-otras-capacidades-en-la-nueva-carrera-espacial/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Fermín Romero]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 23 Feb 2024 13:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Carrera espacial]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://a21.com.mx/opinion/2024/02/23/se-encienden-alertas-por-armas-nucleares-y-otras-capacidades-en-la-nueva-carrera-espacial/</guid>

					<description><![CDATA[&#160;De nueva cuenta los servicios de inteligencia estadounidenses resaltan el temor de que el presidente ruso, Vladimir Putin, intente colocar armas nucleares en el espacio, las cuales, de acuerdo con las fuentes consultadas, Rusia podría utilizar contra la extensa red de satélites estadounidenses en la órbita baja terrestre, en lugar de lanzarlas a la Tierra. [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img decoding="async" src="/wp-content/uploads/2025/05/imagejhvhj.jpg" alt="Se encienden alertas por armas nucleares y otras capacidades en la nueva carrera espacial" /></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">&nbsp;</span></span><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">De nueva cuenta los servicios de inteligencia estadounidenses resaltan el temor de que el presidente ruso, Vladimir Putin, intente colocar armas nucleares en el espacio, las cuales, de acuerdo con las fuentes consultadas, Rusia podría utilizar contra la extensa red de satélites estadounidenses en la órbita baja terrestre, en lugar de lanzarlas a la Tierra. El pasado 14 de febrero, Mike Turner (R-OH), representante de Ohio, presidente del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes estadounidense, alertó sobre una “grave amenaza a la seguridad nacional”, que incendió las redes sociales y medios de comunicación que comenzaron a especular sobre lo que estaba ocurriendo con algún tipo de capacidad nuclear rusa en órbita, caracterizada como una nueva arma o satélite de propulsión nuclear que transporta una carga útil de guerra electrónica, que es diferente a un satélite portador de armas nucleares; por lo que algunos miembros del Congreso y la Casa Blanca restaron importancia a la declaración del congresista Turner. Rusia por su parte desmintió dichas versiones.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">El 15 de febrero el portavoz de la Casa Blanca, John Kirby, confirmó que la referida amenaza está “relacionada con un arma antisatélite que Rusia está desarrollando”, aunque no se trata de una “capacidad activa que se haya desplegado” y que “no existe una amenaza inmediata a la seguridad de nadie”, en cualquier caso, dejó en claro que tanto la Casa Blanca como el presidente la están “tomando en serio”, pues cualquier tipo de arma antisatélite (ASAT) rusa en órbita sería un riesgo, pero un arma nuclear en el espacio sería una amenaza a la seguridad nacional, peor que un satélite de propulsión nuclear con una carga útil disruptiva de guerra electrónica (EW); aunque por diversas razones es poco probable que sea lo que Rusia esté planeando, sin proporcionar mayor información.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">Es bien sabido que, en el contexto de la guerra fría, tanto la entonces Unión Soviética como los Estados Unidos efectuaron ejercicios detonando armas nucleares en el espacio, el más conocido el experimento Starfish Prime (una bomba nuclear de 1,45 megatones detonada a una altitud de unos 450 kilómetros sobre el nivel del mar) que aniquiló 8 de 24 satélites en órbita en ese momento; desde entonces ambas potencias mantienen emplazadas diversos tipos de armas en el espacio a pesar de que el Tratado sobre el Espacio Ultraterrestre de 1967 y varias resoluciones de las Naciones Unidas prohíben la militarización en prevención de una carrera armamentista en el espacio.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">En la actualidad, existen en órbita miles de activos espaciales de gran valor por parte de las potencias y otros países, incluidos satélites civiles y militares, estaciones espaciales (EEI y Tiangong, con tripulantes a bordo), por lo que una explosión nuclear en órbita sería una pésima decisión que afectaría los activos de todas las naciones, incluidos los del país que lance el ataque, generaría pérdidas estratégicas, económicas e incontables desechos espaciales que nos colocarían cerca del síndrome de Kessler (reacción en cadena), con efectos inmediatos y duraderos en el entorno espacial, lo que significaría que todas las naciones, incluida la que emplea las armas y sus aliados, se verían afectados, impidiendo potencialmente el lanzamiento de misiones espaciales, pero además con la posibilidad de retroceder a la humanidad décadas atrás en sistemas de comunicación, servicios bancarios, entretenimiento y muchas otras áreas que dependen de los sistemas satelitales y el geoposicionamiento (GPS).&nbsp; Desde el punto de vista geopolítico, estratégico y de defensa puede interpretarse que en el contexto actual la posibilidad de utilizar armas nucleares en el espacio es algo que, al menos a Rusia no le preocupa demasiado, dado que la guerra en Ucrania ha reducido sus capacidades espaciales -al grado que China ha tomado su lugar en la nueva carrera espacial (NCE)-, sin embargo, para mantener su nivel de potencia debe continuar mostrando capacidades en la NCE, al tiempo de continuar utilizando las armas nucleares en la Tierra, misiles balísticos intercontinentales entre otras armas para mostrar su poderío militar.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">Algunos expertos han expresado que el desarrollo ruso de un arma ASAT transportada en un satélite de propulsión nuclear -con un pequeño reactor nuclear- para generar electricidad a bordo, es un escenario probable como nuevo uso para operar una serie de cargas útiles capaces de desactivar satélites, alimentar una carga útil de interferencia de radiofrecuencia para bloquear señales o una carga útil de microondas de alta potencia que podría quemar los circuitos de un satélite; aplicaciones que tienen mucho sentido en el espacio. Lo anterior, tomando el antecedente que en el pasado Roscosmos y la NASA han utilizado la energía nuclear en sistemas de propulsión (tecnología antigua), como ejemplo, están -respectivamente- los Radar Ocean Reconnaissance Satellites (RORSAT), equipados con un pequeño reactor y la sonda espacial Voyager de la NASA que utiliza generadores de energía nuclear; una fuente que proporciona energía todo el tiempo, en lugar de depender de paneles solares para cargar las baterías. Brian Weeden, director de programas de la Secure World Foundation (SWF), publicó en su cuenta de X (antes Twitter) que es probable que los rusos estén trabajando en un satélite EW (electronic warfare/guerra electrónica), propulsado por armas nucleares, especialmente considerando que Rusia afirma haber desarrollado un sistema de guerra electrónica (Ekipazh) capaz de interferir satélites en la órbita geoestacionaria, del cual existe evidencia que han desarrollado dicha tecnología, según The Space Review (2019);&nbsp; aunque también es posible que las especulaciones sean equivocadas y se trate de algún otro tipo de arma contra espacial o alguna otra capacidad no nuclear. Lo cierto es que la economía y la defensa estadounidense dependen cada vez más del espacio y Rusia lo sabe perfectamente, por lo que es factible el desarrollo de esta tecnología para poner en jaque a los EE.UU. La ONU adoptó principios sobre el uso de fuentes de energía nuclear limpia en el espacio exterior, centrados en la seguridad y el uso pacífico que las potencias poco respetan.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">En este contexto, también la Fuerza Espacial de los Estados Unidos (USSF) se encuentra en alerta por los sucesos por parte de Rusia y particularmente en China que cada día amplía su presencia en el espacio y particularmente en sus capacidades satelitales orbitales. La más reciente preocupación es el despliegue chino de satélites de imágenes en órbita geoestacionaria, China opera satélites de imágenes ópticas en GEO desde hace una década, pero las últimas capacidades incorporadas en 2023, son motivo de alerta porque el satélite de imágenes ópticas avanzadas, lanzado el pasado mes de diciembre, Yaogan-41, con una resolución de 2,5 metros, supone una mejora significativa respecto a los satélites ópticos GEO anteriores con un límite de resolución de 15 metros, lo que ha llamado poderosamente la atención de la USSF. Este nivel de fidelidad visual alcanzado permite a China detectar vehículos, aviones y embarcaciones en amplias regiones. El satélite de imágenes de radar de apertura sintética (SAR) basado en GEO, Ludi Tance-4, que observa a través de las nubes y la oscuridad, además de la resolución óptica de Yaogan-41, proveen ahora a China una vigilancia visual continua y de radar persistente sobre áreas estratégicamente importantes en los océanos Pacífico e Índico, Taiwán y China continental; junto con datos de otros satélites de vigilancia chinos, Yaogan-41, proporcionará a China una capacidad sin precedentes para identificar y rastrear objetos del tamaño de un automóvil en toda la región Indo-Pacífica y ponen en riesgo numerosos activos navales y aéreos estadounidenses y de sus aliados que maniobran en la región. En una colaboración previa hemos descrito estas capacidades y sus potenciales usos en el ámbito del espionaje, así como su utilidad en una potencial invasión de la isla de Taiwán por parte de China.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">Esta cuestión tiene ampliamente preocupados a los funcionarios de defensa, especialistas en inteligencia del Comando de Sistemas Espaciales y del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, quienes están conscientes que estos nuevos satélites llevan la recopilación de inteligencia espacial de China a un nuevo y alarmante nivel. El 30 de enero en una conferencia de la industria, el ejército estadounidense consideró a los satélites Yaogan-41 y Ludi Tance-4 como un salto cualitativo en capacidades de seguimiento y focalización. Si bien la mayoría de los satélites de percepción remota operan en órbita terrestre baja -para un acceso más barato y una mejor resolución-, es significativo que China opte por invertir en activos espaciales geoestacionarios mucho más caros, emplazados a 35,786 kilómetros de distancia de la superficie de la Tierra. Es difícil identificar con precisión objetos pequeños desde esa órbita alta, pero si hay un elemento de interés particular, solicitarían a los satélites de la órbita baja terrestre (LEO) que lo observen más de cerca.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">Para el ejército estadounidense es potencialmente problemático que un sensor óptico como el Yaogan-41 -en determinadas condiciones-, detecte aviones furtivos diseñados para no ser detectados por el radar. Sin nubes, se podría ver un avión con capacidad óptica, el gobierno chino señaló que el satélite SAR fue diseñado principalmente para uso civil. Sin embargo, el ejército estadounidense pone en duda tales afirmaciones, dada la falta de transparencia en torno a las actividades espaciales chinas. En el futuro, el Pentágono debe considerar que China podrá detectar y rastrear aviones, incluso aquellos diseñados para evadir el radar. Las nubes oscurecen los sensores espaciales ópticos y los algoritmos de inteligencia artificial cometen errores, pero los avances en las capacidades de vigilancia chinas pronto podrían producir una región Indo-Pacífica en la que no haya lugar donde ocultarse; de ahí que no sorprenda que las nuevas directrices del ejército estadounidense sobre operaciones espaciales -publicadas el pasado 8 de enero- reconozcan la probabilidad de que las fuerzas y aliados estadounidenses operen bajo vigilancia continua, señalando una mayor conciencia del papel del espacio en todos los aspectos de la guerra. Si bien tal vez no sea posible ocultar completamente las actividades a la observación satelital, las fuerzas estadounidenses en terreno tendrán que idear nuevas tácticas para generar confusión. A partir de ahora, el ejército estadounidense tendrá que recurrir a utilizar señuelos y desvíos para hacer más difícil la interpretación de los datos satelitales y discernir las actividades genuinas de las falaces. Los críticos pueden descartar las advertencias de la USSF sobre el progreso de China en el espacio como alarmistas, pero es importante que la Fuerza Espacial siga hablando de esto porque todas las ramas de las fuerzas armadas se verían afectadas por lo que sucede en el espacio. Es muy fácil para la comunidad espacial hablar entre ellos. Pero esta es una conversación que debe extenderse a todo el Pentágono y las fuerzas armadas para prepararse mejor para la NCE en la que el dominio espacial converge con la superioridad militar.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">En este contexto, las instituciones de defensa y la NASA, reconocen que los EE.UU. se encuentran en una carrera espacial contra China por la Luna (en la que la investigación científica sólo es un pretexto, en realidad la explotación comercial y garantizar las capacidades defensivas son la prioridad) en la que existe un peligro latente, ser rebasados por los chinos aun con el vasto apoyo presupuestal con el que cuenta el NASA Artemis Program y los 36 países adheridos hasta ahora. En el contexto de la NCE en tan solo cinco años China -y su ambicioso programa espacial- se ha convertido en el mayor competidor de los EE.UU. y se presenta como la nueva potencia en el espacio, alcanzando éxitos, como desplegar un sistema de navegación por satélite, recolectar muestras lunares, aterrizar un robot en Marte, enviar astronautas a su propia Estación Espacial, anunciar planes para una misión tripulada a la Luna en esta década, entre otros logros que la consolidan como potencia espacial. La creciente democratización del acceso al espacio permite que nuevos países impulsen exitosamente sus propios programas espaciales: India, Japón, Corea del Sur, Indonesia, Irán, Israel, los Emiratos Árabes Unidos, Turquía, Brasil, son algunos ejemplos de países capaces de realizar lanzamientos orbitales y misiones de exploración, además de las empresas privadas con ambiciosos proyectos espaciales: SpaceX , Blue Origin, Virgin Galactic, ULA, Northrop Grumman, Lockheed Martin, Airbus, Intuitive Machines, Astrobotic, como mega constelaciones satelitales para servicios de comunicaciones a la Tierra, estaciones espaciales comerciales, turismo espacial, minería espacial, entre otros.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">El creciente número de países, sus agencias espaciales y empresas operando en la órbita terrestre y más allá, ha encendido las alarmas sobre la militarización del espacio. EE UU advierte de la competencia por parte de China y Rusia, en la que el espacio está siendo militarizado desde hace algunos años, según reportes de inteligencia. Hasta ahora, sólo Rusia, China, EE UU e India han demostrado tener armas ASAT, diseñadas para incapacitar o destruir satélites, con fines estratégicos militares, no obstante, se sabe que más países, incluidos Irán e Israel, están desarrollando o ya poseen capacidades contra espaciales similares. El creciente uso de empresas de defensa en la Tierra, tanto por parte de los estados como del sector privado, generará medidas similares para proteger los activos gubernamentales y privados en el espacio. Ante la perspectiva de una militarización del espacio, sumada a la carrera por la explotación de recursos espaciales, es pertinente destacar la urgencia de impulsar una nueva legislación espacial multilateral, acorde al desarrollo actual y futuro de la tecnología espacial y de la proyección de la raza humana en los confines del universo como especie multi planetaria o interestelar. La legislación actual vigente es insuficiente.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">Lo he reiterado en múltiples ocasiones, no debemos replicar en el espacio los mismos vicios que como especie humana nos han llevado al borde del colapso en la Tierra, debemos evolucionar hacia un nivel más consciente de nuestro papel en el universo (Humanidad 2.0), en el que la convivencia pacífica forme parte de nuestro estilo de vida y se erradique la violencia para garantizar nuestra supervivencia y existencia. Asegurar el control del uso de armas en el espacio y garantizar el establecimiento de modelos de explotación sostenibles, evitará en el futuro inmediato que la creciente tensión geopolítica en la Tierra escale fuera de esta y tenga consecuencias irremediables en el medio ambiente espacial.</span></span></p>
<p><span style="font-size:11pt"><span style="font-family:Arial,sans-serif">“Los&nbsp; artículos firmados&nbsp; son&nbsp; responsabilidad&nbsp; exclusiva&nbsp; de&nbsp; sus&nbsp; autores&nbsp; y&nbsp; pueden&nbsp; o&nbsp; no reflejar&nbsp; el&nbsp; criterio&nbsp; de&nbsp; A21”</span></span></p>
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