Pasar al contenido principal
16/05/2021

P&W4000, 30 años de confiabilidad

Rosa Náutica / Miércoles, 24 Febrero 2021 - 22:21

Algunos eventos que han atraído la atención de múltiples medios de comunicación sobre recientes fallas en diversos componentes de aeronaves nos motivan a realizar un necesario análisis sobre la confiabilidad de los componentes mayores instalados y operando en la flota global.

El caso que ha destacado en días recientes, es el evento de falla estructural de motor en una aeronave en ascenso inicial del aeropuerto de Denver, donde la actualización del proceso investigativo de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) de los Estados Unidos indica que posterior a la examinación inicial del motor Pratt & Whitney P&W4077-112 reveló que la entrada y la cubierta exterior del motor se habían separado de la estructura, diversas fracturas con distintos niveles de daño en diversos álabes de la primera etapa del motor y material incrustado en la cubierta interior del mismo.

El modelo de aeronave (Boeing 777-200) que presentó tan vistoso evento se caracteriza por sus prestaciones de largo alcance y capacidad de carga con solo dos motores instalados para llevar a cabo rutas transcontinentales, ya que la capacidad de cruzar grandes extensiones de agua o terreno sin aeropuertos disponibles con solo 2 turborreactores no se ha hecho a la suerte, y detrás de esa acción tan rutinaria para todos hoy en día, se esconde un elaborado y estructurado proceso desarrollado por varias décadas conocido como operaciones con tiempo de desviación extendido (EDTO) (es decir rutas con más de 60 minutos hasta un aeródromo de alternativa) donde el nivel de seguridad operacional alcanzado con este tipo de aeronaves bimotores iguala al nivel de seguridad con operaciones hechas con aeronaves de más de dos motores operados en las mismas rutas y se enfoca principalmente en:

  • Confiabilidad de los componentes las aeronaves en su conjunto
  • Las características y equipos instalados en una aeronave en particular
  • Entrenamiento del personal de vuelo y despacho
  • Confiabilidad de los sistemas de despacho y mantenimiento
  • Demostración de procedimientos operacionales y de mantenimiento
  • Experiencia de la aerolínea con la operación de la aeronave

Los casos que se han presentado en conjunto con este evento en particular y que han destacado ya sea por su impacto negativo a la seguridad, regularidad o imagen de la industria.

Para este fin, es necesario revisar eventos análogos recientes, en 2018, una aeronave del mismo operador sufrió una falla estructural con el mismo modelo de motor (P&W4077) durante la fase de crucero al aeropuerto de Honolulu, durante ese evento se presentó desprendimiento de material del motor que impactó áreas del fuselaje, el vuelo aterrizó en su destino sin reportar mayores pérdidas.

El 4 de diciembre de 2020, durante el ascenso del aeropuerto de Okinawa-Naha, un B777 de distinto operador sufrió una falla estructural con el mismo modelo de motor (P&W PW4074), teniendo registrada la pérdida de cubiertas exteriores del motor y desprendimiento de material que impactó en fuselaje. El resultado de ese evento fue un regreso al origen sin reportar ninguna otra novedad.

Como último caso análogo, el mismo día que ocurrió el evento en Denver, un 747-400F sufre una falla estructural de uno de sus motores modelo P&W4056-94 durante el ascenso inicial del aeropuerto de Maastricht, teniéndose reporte de pérdida de material del motor, dicho vuelo aterrizó de manera precautoria en el aeropuerto de Lieja sin más novedades que comentar.

Dentro de las últimas fallas estructurales de motor, destaca la que presentó una aeronave 737-700 durante la parte final de su ascenso, donde uno de los componentes del motor provocó una falla estructural del conjunto del motor donde material del motor fue proyectado hacia el fuselaje de la aeronave provocando la pérdida de presurización de la misma, ese evento llevó a la pérdida de la vida de un pasajero.  La investigación concluyó que las inspecciones a los álabes de los motores CF56-7B debían realizarse con un intervalo menor (de 3,000 horas a 1,600 horas) con el fin de detectar de manera anticipada problemas estructurales en los álabes, adicionalmente de establecer límites sobre el reemplazo de álabes que se encontraran fuera de los límites de seguridad marcados por el fabricante.

Estas fallas llaman la atención debido a que gracias al desarrollo continuo de los motores y el grado tan alto de confiabilidad que estos registran, además de que para mantener sus niveles de certificación deben mantener una tasa de cortes de motor que ronda del 0.05 al 0.01 de cortes por 1,000 horas de motor en la flota mundial de acuerdo con los lineamientos de certificación EDTO de la FAA.

Respecto al motor Pratt & Whitney PW4000-112 que presentaron las fallas se caracterizan por ser el modelo del motor de lanzamiento del B777 en 1995 y el de mayor empuje producido por ese fabricante. Su lista de hitos muestra que las certificaciones del mismo indican una confiabilidad muy elevada, ya que la certificación de ese motor inicia en EDTO 180 (0.02 cortes por 1,000 horas de motor) desde el momento de su lanzamiento comercial hasta un EDTO 207 (menos de 0.01 cortes por 1,000 horas de motor), solo el modelo P&W4000-112 especifico del B777 muestra una madurez consolidada de poco más de 30 años desde el inicio del proyecto hasta la operación rutinaria actual, sin tomar en cuenta las variantes de la serie 4000 han sido opciones de planta motriz de prácticamente todas las aeronaves de cabina ancha, desde el P&W4000-100 diseñado para impulsar el A330 y el P&W4000-94 instalado en el B747-400, B767, MD-11, A300-600 y A310. En resumen, Pratt & Whitney diseñó una planta motriz robusta que desde 1986 ha registrado millones de horas de operación segura y confiable.

Esta alta confiabilidad que se espera de los motores no solamente se obtiene como resultado de investigaciones por fallas estructurales de motores en operación de vuelo, también es obtenida a través del análisis de fallas no estructurales que llevan a cortes de motor precautorios, inspecciones rutinarias y no rutinarias, monitoreo remoto del comportamiento del motor donde se detectan discrepancias de manera proactiva e inclusive predictiva y que tienen como resultado el mejoramiento de los componentes, la invención de actualizaciones a los motores, los procesos de reparación o inspección de los mismos o las modificaciones de los procedimientos operacionales.

Contrario a lo que cualquier análisis simplista pudiera arrojar, el anuncio de la FAA sobre suspender temporalmente la operación de aeronaves B777 con ese modelo de motor instalado, responde a un análisis profundo sobre la severidad y frecuencia con la que estas fallas estructurales suceden y no a un impacto mediático negativo.  El análisis factual que lleva a tomar esa decisión se hace recolectando datos no solamente del muy mencionado P&W4000, ya que gracias a una industria interconectada y con datos inimaginablemente vastos, hoy tenemos la oportunidad de comparar diversas evidencias de fallas similares donde un motor de cualquier otra marca en diversas condiciones y con muy distintos resultados; La NTSB conjuntara los hallazgos de la investigación en particular, y de la mano con FAA y otros reguladores, van a aportar avances a los procedimientos de inspección, reparación y operación que permitirán mantener o inclusive incrementar los márgenes de confiabilidad de los motores.

Una parte destacable que nos confirma que la integridad del sistema de seguridad de la industria aérea no ha sido adversamente afectada por los eventos relacionados con la pandemia es el respectivo al manejo de las emergencias brevemente reseñadas párrafos arriba, el entrenamiento y profesionalismo de los pilotos, controladores, personal de rescate y sobrecargos que permitieron contener las emergencias, atender las fallas dentro del contexto particular de cada una de ellas de manera satisfactoria.

Facebook comments