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14/08/2022

Dictaminan médicos no especialistas a personal aeronáutico

Redaccion A21 / Martes, 1 Febrero 2022 - 21:31
La actividad aérea acarrea efectos en el organismo que desconocen los médicos no especializados

De los 15 médicos privados que han sido autorizados por la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) para determinar si el Personal Técnico Aeronáutico (PTA) es apto para realizar su trabajo, ninguno cuenta con cédula correspondiente a la especialidad de Medicina de Aviación.  

De acuerdo con información consultada por este medio en el Registro Nacional de Profesionistas, estos médicos tienen especialidades variadas que van desde Ginecología, Ortopedia y Pediatría hasta Medicina del Deporte, entre otras, que no se ajustan a lo requerido para la actividad aérea que posee especificidad en razón de las reacciones posibles de los organismos de quienes se dedican a ello.

Sin embargo, esta anomalía está permitida por la propia legislación según el artículo 45 del Reglamento del Servicio de Medicina Preventiva en el Transporte, el cual no estipula contar con alguna formación para detectar problemas muy específicos que se presentan en el organismo durante el vuelo.

“El personal de vuelo se ve sujeto a las cambiantes presiones barométricas y a subidas y bajadas de presión de la cabina en los aviones, lo que potencialmente puede desarrollar diferentes problemas cuya detección no está incluida en la currícula de Medicina General", aseguró Octavio Amezcua, médico cirujano y piloto, miembro de la Asociación Mexicana de Medicina de Aviación y experto en factores humanos. 

De acuerdo con el "Manual de Medicina Aeronáutica Civil" de la Organización de Aviación Civil Internacional, el médico evaluador del PTA debe ser un “médico cualificado y experimentado en la práctica de la medicina aeronáutica, que ha sido designado por la autoridad otorgadora de licencias y que tiene las competencias para evaluar y determinar estados de salud de importancia para la seguridad de vuelo".

“Los fenómenos de hipoxia (deficiencia de oxígeno en la sangre), disbarismo (alteraciones del organismo por cambios de presión) y aceleraciones, entre otros, tienen efectos en el cuerpo que la mayoría de los médicos desconoce”, explicó el Dr. Amezcua, quien también es Investigador de accidentes de aviación, egresado de la Universidad del Sur de California.

Lorena Valencia Rosales, abogada especialista en la industria del transporte aéreo, socia de la firma Sabag, Becker y Gerrit Cohen, señala la importancia de que este tipo de médicos tengan conocimientos prácticos y experiencia con las condiciones en las que se desempeñan los distintos tipos de pilotos, pues no todos tienen la misma carga de trabajo y, por ende, la misma fatiga de vuelo. De este modo pueden comprender las exigencias físicas y psicológicas a las que se ven sometidos en la práctica.

“En México, tristemente la formación y experiencia de los médicos evaluadores es extremadamente limitada, por no decir nula. La Ley de Seguridad Nacional, que tiene por objeto mantener la integridad, estabilidad y permanencia del Estado Mexicano (y por lo tanto, de la población), señala como amenazas a la seguridad nacional: ‘’Actos en contra de la seguridad de la aviación’’. En ese sentido, el no tener médicos capaces de detectar posibles síntomas en pilotos como visión negra, visión roja, vértigo de instrumentos, o la más común, fatiga de vuelo, es un claro ejemplo de amenaza a la seguridad aérea”, advirtió Valencia Rosales, quien también es miembro de la International Aviation Womens Association. 

El padrón de licencias aeronáuticas en México registra entre 55 y 56 mil personas con la necesidad de hacer todo tipo de trámites, ya sea obtención, revalidación, convalidación o recuperación de licencias para PTA, que incluye pilotos, sobrecargos, despachadores, controladores de tránsito aéreo, mecánicos… y todos ellos necesitan una licencia para poder operar.

Hoy en día, la Escuela Médico Militar, adscrita a la Universidad del Ejército y Fuerza Aérea, es la única institución que imparte la especialidad completa (teoría y práctica) en Medicina Aeronáutica, lo que ha llevado a que los médicos certificadores sean acaparados por el gobierno. La parte gubernamental, a través de la Dirección General de Protección y Medicina Preventiva en el Transporte (DGPMPT), es la que realiza los exámenes y capacitación de personal aeromédico, además de los terceros autorizados.

México no tiene una apertura para la formación, como si lo existe en el extranjero, por ejemplo la Universidad de Buenos Aires, la Universidad Autónoma de Colombia, la Complutense de Madrid, la Universidad Autónoma de Madrid, la Universidad de Barcelona, donde hay una gran cantidad de egresados y en Estados Unidos no se diga”, agregó el Dr. Amezcua. 

Desde los años setenta, el Centro Nacional de Medicina de Aviación (CENMA) llegó a convertirse en el enclave que reunió y formó a los mejores profesionales en Medicina Aeronáutica y Aeroespacial, sin embargo, desde que en 1988 fue absorbido por la que hoy se conoce como DGPMPT, de la Secretaría de Infraestructura Comunicaciones y Transportes (SICT), la especialidad –y con ella, México– perdió calidad y autoridad, concluyen los especialistas.

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