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12/05/2021

¿Riesgo de desplome?

Rosario Avilés / Lunes, 5 Abril 2021 - 21:35

Por estos días la aviación mexicana ha estado sujeta a retos muy importantes. Tal vez el más complicado sea la segunda parte de la Auditoría de la Agencia Federal de Aviación de los Estados Unidos (FAA), de cuyos resultados no se sabe nada, a pesar de que esa información debiera ser pública para que los usuarios del transporte aéreo sepan a qué atenerse. Es importante que haya transparencia porque con base en ella se toman decisiones.

Por otra parte, esta información suele publicarse por parte de la FAA en cuanto se toma una decisión de, por ejemplo, degradar a un país a Categoría 2 que, esperemos, no sea el caso. Sin embargo, existe preocupación en diversos actores porque la Agencia Federal de Aviación (AFAC, antigua Dirección de Aeronáutica Civil) tradicionalmente ha carecido de los recursos necesarios para cumplir con sus funciones de vigilancia e incluso para mantener el mínimo requerido de infraestructura, ya no digamos aeronáutica, sino incluso informática. 

Se habla de que los dos aviones verificadores de inspección de navegación aérea, el XC-FEZ, para ayudas convencionales (VIR-DME ILS RADAR LUCES PAPI) y el XC-SST de procedimientos PBN, que dependen de la dirección de Verificación de Aeropuertos, no han pagado contrato de mantenimiento y seguros y, claro, eso ha impactado en el rediseño de procedimientos del área terminal de México que tienen serios problemas porque se hicieron desde el escritorio. 

La AFAC  requiere al menos recursos para cumplir con las diversas observaciones que hiciera la FAA en la primera parte de la auditoría, la cual se realizó en octubre del 2020 vía remota. Aquí se habla de carencias elementales como computadoras, supervisores, viáticos, etc. Y lo cierto es que la AFAC los necesita con urgencia. 

La Unión Mexicana de Ingenieros, que integra más de 60 colegios y asociaciones, discutieron recientemente la problemática del sector aéreo porque esta actividad genera el 3.5% del PIB y una degradación a Categoría 2 de la FAA es mucho más que un diferendo entre dos autoridades, significa para el país que nuestras aerolíneas sigan perdiendo competitividad y eso impacta directamente en la generación de divisas.

Sobre ello, Alejandro Cobián, exdirector de Canaero y actualmente miembro de la consultora FLOC, alerta sobre lo mucho que puede perder nuestro país. Ir a Categoría 2 significa que se congelan las autorizaciones de vuelos a Estados Unidos por parte de nuestras aerolíneas en la situación en que están hoy y recordemos que la pandemia redujo considerablemente nuestros vuelos y frecuencias. No habría rutas nuevas, ni incorporación de nuevos aviones, ni códigos compartidos… sin duda que perderíamos mucho como aviación.

Hasta donde se sabe, FAA está revisando tres temas: capacidad, estructura y efectividad de las funciones de supervisión, vigilancia, verificación e inspección. Y no se trata de imperialismos, sino de asegurarse que quienes vuelen a ese país tengan los procedimientos más seguros y podremos ser muy aguerridos en el discurso anti-yanqui pero nuestro turismo y nuestro comercio depende en gran medida de este primer socio comercial que es Estados Unidos. 

Digamos que lo lógico y lo sensato es corregir. Ojalá que el nuevo director de AFAC logre los recursos que se requieren para hacerle frente a las recomendaciones y que también tenga las dotes necesarias para negociar una tregua. 

E-mail: raviles0829@gmail.com

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