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24/10/2021

¿Le entro o no le entro?

Gonzalo Carrasco / Martes, 3 Noviembre 2020 - 21:37

Hace unas semanas, tomé la primera parte de una capacitación con mis amigos de Seneam (desde aquí les mando un afectuoso saludo) por quienes fui amablemente invitado a una preparación de formación de auditores; tomé el SMS. Se vertieron interesantes conceptos de la aviación y la seguridad de las operaciones aéreas, todo el personal docente tiene muy claros los conceptos de lo que nos enseñaron. Me quedó más que claro que todos los que intervenimos en las operaciones aeronáuticas debemos hablar el mismo idioma y estar en la misma frecuencia; ese ha sido uno de los pendientes por los que tenemos que luchar todos. Quienes tienen más directa la responsabilidad de la seguridad somos los pilotos simplemente porque todo lo que se haga, bien o mal, repercute directamente en lo que hacemos y es la interacción, Piloto/Controlador la que da la pauta para que todo salga bien o no sea así

Hablamos de las aproximaciones fallidas o frustradas, como se las conoce ahora, y juzgo conveniente aclarar, de este tema, algunos conceptos que quizá nos ayuden a comprender un poco más el porqué se realizan estas y cuándo debieran o no llevarse a cabo. Debo decir, de los últimos accidentes aéreos que se dieron en la aproximación, que si los pilotos hubieran estado conectados con lo que hacían y hubieran ejecutado la aproximación fallida o ida al aire, según el caso, los saldos no se hubieran teñido del rojo tan intenso como desafortunadamente sucedió. El ahorro en vidas humanas que se perdieron al desbaratarse los cascos hubiera sido sensacional, poca certeza tenemos de lo que sucedió en esas cabinas pero de lo que estoy seguro es que a lo mejor una ida al aire o aproximación fallida hubiera cambiado las cosas, de ese tamaño.

Cuando una aproximación por instrumentos, de un procedimiento determinado, no culmina con la visualización de la pista a la que se realizó esta y termina en un aterrizaje, es decir que esta fue interrumpida es cuando se dice que hubo una aproximación frustrada o fallida. Cuando se efectúa una aproximación por instrumentos, se tiene la pista a la vista y existe algo que no nos permitió realizar el aterrizaje entonces se entiende que hubo una ida al aire. Todos los procedimientos establecidos cuentan con una aproximación fallida publicada en la que se indica a detalle la manera de realizarla dentro de los márgenes de seguridad que amerita el caso. Es más, hasta las aproximaciones de muy alta precisión, esas donde la visión de los balizamientos de aterrizaje, como son las luces, que son una gran cantidad y con una función perfectamente definida, que tiene que ver con determinados colores y un posicionamiento determinado, las marcas y demás radioayudas tienen publicadas las aproximaciones fallidas. 

Permítaseme comentar que en alguna ocasión, hace algunos años, cuando  se realizaban aproximaciones con visibilidad extremadamente reducida, quien era el encargado de llevarla a cabo debía estar programado para ejecutar la maniobra de aproximación frustrada y cuando se tenía la pista la vista y el piloto que estaba monitoreando (SIC; segundo al mando) al que iba a los controles (PIC; primero al mando) era quien realizaba el aterrizaje, por lo que el hacer una aproximación fallida ya no resulta tan malo. Realmente el irse al aire, o el ejecutar una maniobra de este tipo no debe ser malo, claro está que si se abusa, como ha llegado a suceder, debe sancionarse a quien no cumplió con su necesaria ética profesional. En la compañía que volé por muchos años hubo varios casos, recuerdo bien uno de ellos; el Comandante del avión decidió irse al aire estando a punto de aterrizar como conmemorando que ya era su último vuelo, su vuelo de retiro, esto es a todas luces fue un abuso y falta total de ética, aunque hubo quien lo catalogó de cuasi-héroe.  

También del otro lado hubo abusos; cuando se efectuaba una ida al aire o aproximación fallida había que escribir un informe detallando el motivo por el que esto se hizo; no sé, pero no dudo que hayan sancionado a quien lo realizó. Alguna vez yo me fui al aire porque en la parte final de la aproximación, ya con la pista a la vista el avión se “volteaba” de plano se “atravesaba” (se ponía casi perpendicular al eje de la pista, esto por efecto del viento de superficie, cruzado y muy fuerte) y si no te ibas al aire pues simplemente podrías tener un accidente. Recuerdo que el Jefe de Aeropuerto de la empresa me reprendió a lo cual reaccioné muy enérgicamente tratando de explicarle pero no hacían caso. Como se ve, existe la creencia de que todas la idas al aire o aproximaciones fallidas significan falta de experiencia o un acto adverso a una buena conducción. Agradezco la oportunidad de poder expresar que no todas las aproximaciones fallidas significan falta de pericia o que existió negligencia por parte de los pilotos. A través de este artículo quisiera que mis compañeros controladores, cuando menos, dejen de pensar que las aproximaciones fallidas o ida al aire son malas y que debe reprenderse a quien las ejecuta.

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