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08/08/2022

Categoría 2 por otro rato

Francisco M. M… / Miércoles, 29 Junio 2022 - 21:03

Lo comenté varias veces siendo pesimista sobre la posibilidad de que la última auditoría de la Agencia Federal de Aviación (FAA) de los Estados Unidos a la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) resultara bien.

Desafortunadamente, y hay que decir también  vergonzosamente, no fue posible lograr el ascenso y la FAA nos dejará en categoría 2 por otro rato y tal parece que no va a ser un rato muy corto.

Ahora resulta que AFAC no solo no cumplió con los requisitos establecidos mundialmente para pertenecer a la categoría 1, sino que, de acuerdo a fuente confiable, la Agencia Estadounidense encontró problemas adicionales y uno de ellos fue que alguien desde adentro de la Agencia Mexicana trató de engañar a los auditores que tienen fama de ser rectos y directos y no deshonestos como se ha dicho en México desde el mayor nivel gubernamental.

La deshonestidad, la corrupción que todos conocemos, la falta de eficiencia, y voluntad para salir del problema, han permeado al más alto nivel de la FAA y de la aviación mundial, y ahora en todas partes se sabe que clase de autoridades manejan, o mejor dicho, no manejan a nuestra industria aérea.

En todas las áreas se encontraron fallas y muchas de ellas tienen que ver con administración, certificación, entrenamiento de inspectores y sus salarios sumamente bajos, documentación, licencias, capacitación y evaluación (CIAAC), etc.

Tristemente así habremos de seguir si AFAC insiste en no reconocer errores y no aceptar posibilidades y opiniones nuevas en cuanto a sustitución de personas y en cuanto al presupuesto necesario para hacer el trabajo.

Lo que hay no está funcionando, así de sencillo. ¿Entonces por qué resistirse al cambio e insistir en hacer las cosas igual y que siguen dando pésimos resultados?

La misma fuente a nivel de inspección en FAA me comento que parecería  que alguien o algunos en AFAC tienen una consigna por hacer las cosas mal, con plena conciencia de ello, y por otra parte me ha dicho que México tiene lo necesario en voluntad y experiencia en el medio para realizar los cambios necesarios y salir del embrollo si se realmente se quiere hacerlo.

La otra mala noticia es que todavía está pendiente la auditoría en seguridad que debe realizar la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) y que ha sido aplazada por razones obvias, pero que como país contratante, México debe cumplir.

Dos cosas siguen siendo vitales para el cambio: personal honesto, experto, bien pagado y capacitado en todas las áreas, empezando con direcciones y subdirecciones, y además un presupuesto suficiente.

Es necesario y urgente un “golpe de timón” que ponga las cosas en su lugar.

Así fue hecho en el sexenio del expresidente Calderón y en tan solo 4 meses la antigua DGAC recuperó la categoría 1 después de la degradación por parte de FAA.

Sin esos dos importantes requisitos no se ve como la AFAC pueda recuperar la categoría 1.

Por ahora, nuestras aerolíneas siguen pagando los platos rotos y atadas de manos porque no pueden incrementar vuelos y frecuencias hacia uno de los mayores mercados que es el de Estados Unidos, mientras las aerolíneas de aquel país aumentan cada día sus vuelos a diferentes destinos Mexicanos justo cuando se registra el mayor incremento de pasajeros.

Veremos qué sigue.

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