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16/05/2021

Plática con Elena Folch Serra, una de las primeras pilotos mexicanas

Francisco M. M… / Miércoles, 14 Abril 2021 - 20:17

“Lo más difícil es la decisión de actuar, el resto es meramente tenacidad. Los miedos son tigres de papel. Puedes hacer cualquier  cosa  que decidas hacer. Puedes actuar para cambiar y controlar tu vida ; el proceso es tu propia recompensa” - Amelia Earhart

En el año de 1932, Emma Catalina Encinas Aguayo fue la primer piloto mujer en obtener su licencia en México, habiendo sido entrenada en la base de Balbuena después de varios rechazos, por el simple hecho de haber nacido mujer.

En 1934, Helen Richey fue la primera mujer en ser contratada como piloto en una línea aérea comercial en Estados Unidos después de haber sido la primera en ser parte del correo aéreo de ese país y una de las primeras instructoras de vuelo en el mundo.

Jackie Cochran fue mujer piloto estadounidense, jefa de pilotos de la WASP (mujeres pilotos al servicio de la fuerza aérea) durante la Segunda Guerra Mundial quien se convirtió en la primera aviadora en romper la barrera del sonido en 1953.

Existen registrados muchos nombres de mujeres pilotos que han escrito paginas muy importantes en la historia de la aviación en todo el mundo, quienes debieron pasar grandes obstáculos para lograr sus sueños de volar, siendo el primero de esos obstáculos el hecho de ser mujeres.

En nuestros días y desde hace ya muchos años podemos ver en las cabinas de las más modernas aeronaves alrededor del mundo a pilotos del sexo femenino de todas las nacionalidades.

Muchas de ellas han alcanzado el rango de pilotos al mando, instructores y jefes de pilotos o de operaciones de grandes aerolíneas comerciales o corporaciones privadas incluso en países del Medio Oriente donde hasta hace poco se les tenía prohibido conducir un auto.

No siempre fue así, las mujeres han debido hacer un esfuerzo adicional para demostrar que poseen las mismas capacidades y habilidades que tiene cualquier varón para hacer volar hasta varios cientos de toneladas de manera eficiente y segura.

En México también tenemos grandes historias y pruebas de ese esfuerzo por parte de mujeres que fueron pioneras en trabajar como pilotos comerciales y entre ellas recordamos a las primeras dos en vestir un uniforme de pilotos comerciales: Conchita Barnard y Elena Folch Serra.

En una plática muy amena con Elena Folch hace apenas unos días, me hizo el favor de concederme una corta entrevista que comparto con ustedes.

Francisco. Platícanos, ¿de donde nació la idea de hacerte aviador?

Elena. Desde los 6 años de edad mi madre me preguntaba que quería ser de grande y yo miraba hacia arriba y le decía que quería volar “esas cosas” refiriéndome a los aviones.

F.Mc. ¿Dónde realizaste tus estudios de piloto comercial?

EF.  Hice mis estudios y obtuve mi licencia comercial en Montreal, Canadá.

F.Mc. ¿En qué avión iniciaste tu carrera?

EF.  Mi inicio fue en un B727 en Mexicana de Aviación en 1976.

F.Mc. Tu y Conchita Barnard fueron las primeras mujeres en trabajar para una línea aérea comercial en Mexico, ¿cuál fue el mayor reto?

EF. Los retos fueron muchos pero el más importante fue lograr el concurso en Mexicana de Aviación, teniendo en mente que debía obtener , y asi sucedió, las mejores calificaciones en todos los exámenes y aún después de lograrlo fui rechazada por el jefe de pilotos de esa época, quien me dijo simplemente que aunque había sido la mejor del grupo no me podían contratar por ser mujer, así de fácil.

F.Mc. En esos días de principios de los setenta resultaba impensable que una mujer piloto pudiera estar al mando de un avión comercial en México, ¿tuviste posibilidades de ser  Comandante en CMA?

EF. Fue una etapa de exámenes de todo tipo sumamente dificil y al final pude pasar todas las fases del simulador de vuelo sin errores, pero posteriormente durante el examen en el avión, el asesor me dijo que “no sabía volar” y esto me lo dijo después de haberlo hecho por 10 años sin haber reprobado ni un solo examen durante todos mis adiestramientos periódicos.

F.Mc. ¿Qué equipos volaste como primer oficial en CMA?

EF. el B 727/100 y 200 y desde luego el maravilloso DC -10.

FMc. ¿Qué dirías del ambiente de trabajo que te tocó vivir como piloto comercial?

EF. A pesar de muchos problemas y obstáculos por el hecho de ser mujer sin duda fueron los mejores 10 años de mi vida.

F.Mc. Después del paso de los años, ¿cómo puedes ver la aviación comercial para las mujeres en aquellos años?

EF. Fue muy difícil el concurso y la admisión en CMA pero una vez aprobada y volando en la línea pude disfrutar una carrera maravillosa y en plena expansión.

F.Mc. ¿Cuál era la opinión general cuando en esos días se veía un piloto mujer en las cabinas?

EF Sienpre recibí felicitaciones de parte de los varones, pilotos o no, sin embargo eran algunas mujeres quienes dudaban de mi capacidad y yo creo que era porque en realidad dudaban de sus propios alcances.

FMc. ¿En qué año dejaste Mexicana de Aviación?

EF. Dejé la empresa en 1986.

FMc. Después de ese año, ¿seguiste volando comercialmente ?

EF.  Si lo hice en un aerolínea canadiense.

F.Mc ¿Qué opinas de la aviación comercial actual y como ves su futuro?

EF. Las cosas han cambiado y veo un maravilloso presente y un mejor futuro para las mujeres pilotos. Hoy ya no existe la misoginia y tienen más y mejores y sobre todo más justas oportunidades.

FMc. ¿Qué les dirías a tantas jóvenes que hoy quieren convertirse en pilotos comerciales?

EF.  Adelante, ¡a volar y a ser felices en la profesión más bella del mundo!

Como pionera de la aviación comercial en México, la Capitan Elena Folch Serra vivió una de las peores épocas de discriminación ya que lo “normal” en esos días eran solo los pilotos varones quiene podían volar y acceder a tener el mando de las aeronaves. Sin embargo, Elena logró su sueño y fue un ejemplo de esfuerzo y tenacidad, de disciplina y estudio.

Hoy, muchas pilotos mujeres orgullosamente mexicanas siguen el ejemplo de Elena y muchas de ellas lo hacen todos los días aún sin conocer su trayectoria profesional y la de otras como ella que estuvieron cargadas de prejuicios y grandes retos que en nuestros días afortunadamente son solo un mal recuerdo.

Les deseamos a todas nuestras aviadoras felices despegues, aterrizajes seguros y una vida profesional plena de éxitos.

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