
La Asociación Europea de Aerolíneas Regionales (ERA) expresó preocupaciones urgentes después de que el plazo del 14 de febrero para que los proveedores de combustible entregaran la documentación de Combustible Sostenible de Aviación (SAF) a los operadores aéreos venciera en medio de reportes generalizados de información faltante, retrasada o inconsistente.
Los miembros de este organismo en toda Europa advierten que las brechas en la certificación requerida ponen en riesgo su capacidad para cumplir con las normas de la Unión Europea y acceder a incentivos clave del Sistema de Comercio de Emisiones (ETS) vinculados al uso de SAF.
Bajo el mandato ReFuelEU Aviation, los proveedores de combustible deben proporcionar certificados de SAF a las aerolíneas. Estos certificados contienen los datos técnicos necesarios para verificar el uso de SAF, presentar reportes a las autoridades nacionales y reclamar las asignaciones del ETS diseñadas para ayudar a cerrar la significativa brecha de precio entre el combustible convencional para aviación y el SAF, que puede costar hasta diez veces más.
“Los miembros de ERA han actuado de buena fe y están plenamente comprometidos a cumplir con sus obligaciones ambientales. Pero sin documentación oportuna, precisa y armonizada por parte de los proveedores de combustible, las aerolíneas enfrentan una barrera directa entre el cumplimiento normativo y el apoyo financiero que hace posible la adopción de SAF”, afirmó Montserrat Barriga, directora general de ERA.
Añadió que las asignaciones del ETS reservadas para SAF no son un bono, son esenciales para cerrar la brecha de precios. Los retrasos e inconsistencias a nivel de proveedor ponen en riesgo millones de euros y dejan a las aerolíneas penalizadas por demoras que no provocaron.
“Este primer año de implementación es una prueba real para todo el sistema SAF. Si Europa quiere que las aerolíneas escalen el uso de SAF, el marco administrativo debe funcionar en la práctica, no solo en el papel. Las aerolíneas regionales no pueden cargar con las consecuencias de los cuellos de botella en otras partes de la cadena de suministro”, aseveró la directiva.
Aunque los proveedores de combustible pueden legalmente entregar la documentación hasta el plazo regulatorio final, dejar la entrega para el último momento coloca a las aerolíneas en una posición imposible. Los operadores deben compilar, verificar y presentar datos detallados a verificadores independientes acreditados y a autoridades nacionales, un proceso que requiere tiempo, claridad y consistencia.
Por ello, ERA solicita la provisión inmediata de documentación completa y estandarizada de SAF a las aerolíneas; mayor alineación de métricas y unidades de reporte entre proveedores y Estados miembros, así como un calendario de documentación más práctico y predecible, incluyendo la consideración de entregas de datos más frecuentes para garantizar un cumplimiento más fluido en futuros ciclos de reporte.







